lunes, 8 de noviembre de 2021

DILIGENTE OBEDIENCIA, Esdras 3:4-6


DILIGENTE OBEDIENCIA, Esdras 3:4-6 

Celebraron asimismo la fiesta solemne de los tabernáculos, como está escrito, y holocaustos cada día por orden conforme al rito, cada cosa en su día; además de esto, el holocausto continuo, las nuevas lunas, y todas las fiestas solemnes de Jehová, y todo sacrificio espontáneo, toda ofrenda voluntaria a Jehová. Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos a Jehová; pero los cimientos del templo de Jehová no se habían echado todavía.
Esdras 3:4-6 

REFLEXIÓN: 

Con gran diligencia se dispuso el pueblo a cumplir con todas las fiestas conforme a las Escrituras y toda celebración y toda ofrenda que pudieran dar al Dios de Israel sobre el altar que levantaron, justo donde debía estar. 

Ellos celebraban con gran gozo a pesar de no haber aún levantado las paredes del templo ni haberse echado sus cimientos. 

Porque el Dios Todopoderoso los devolvió a su tierra, la que ellos habitaron y  disfrutaron en tiempos de bonanza olvidándose de Dios, y hasta  en los malos momentos, acudiendo a la idolatría, acabando deportados y con la ciudad destruída a pesar de las continuas exhortaciones. 

No obstante, sí hubo un rey que actuó diligentemente en obediencia tan pronto escuchó lo escrito en el libro de la ley, y con temor y reverencia al Dios Altísimo, actuó tajantemente contra toda clase de idolatría levantada en el territorio. Su nombre era Josías, y fue el rey más joven habido en la historia de Israel, quien fue coronado a la temprana edad de 8 años. 

"Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos. Luego el rey dio orden (...), diciendo: Id y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito." 

"Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová. Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta."
(2 Reyes 22:11-13 y 18-20.) 

Lo triste de todo esto es que antes de que los Asirios asolaran la zona y destruyeran por completo el templo de Dios y la ciudad, el templo ya se encontraba en ruinas a causa de la descarada dejadez  por parte de los reyes de Judá. Razón por la que se encontró casualmente el libro de la ley, porque ni siquiera lo estaban buscando, sino que lo halló el sacerdote, sacando el dinero del templo para iniciar las reparaciones pertinentes. 

APLICACIÓN: 

Con la caída de Adán toda la humanidad quedamos apartados de la presencia de Dios, separados de Su Santidad a causa del pecado. Este, el templo consagrado  que Adán había sido hasta antes de su pecado, después de la transgresión se deterioró hasta la muerte. 

Templos destruídos en los cuales no quedaron ni los cimientos, somos los hombres sin Dios. Pero el Padre entregó a Su Hijo unigénito a morir por nosotros, de modo que habiéndose Dios manifestado en carne en la persona de Jesucristo, vino a pagar con su vida el precio de la nuestra, satisfaciendo la deuda por cada uno de nosotros, delante de Dios, por tal de ser hallados justos y aptos para que en nosotros se dé la nueva cimentación del templo en Cristo. 

Y así es como el Señor anunció a Judas Tadeo cómo se había de dar su manifestación a todo aquél que le ama: 

"Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él."
Juan 14:23 

Por cuanto tras la acción de creer en el Hijo y del arrepentimiento se da la conversión de un cuerpo  en ruinas, a la morada edificable del Espíritu Santo la cual es fundamentada en Cristo, conforme explica Pablo a los Efesios, según la acción del evangelio de la reconciliación en aquel que cree: 

"Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu."
Efesios 2:19-22 

Y durante la edificación en el Espíritu Santo se va dando forma a cada creyente según el carácter de Cristo, conforme se va levantando el templo en el entendimiento de la Palabra y en la práctica de ella, para un cada vez mayor conocimiento de Dios y de Su santa voluntad para con nosotros. 

Así es que a cuanta mayor diligencia en la obediencia al sometimiento del creyente conforme a la voluntad de Dios, mayor esperanza y prontitud en mostrar el carácter de Cristo. Y Pablo se hace uso de un espejo para escenificar este proceso: 

"Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor."
2 Corintios 3:18 

Pero el mismo espejo le sirve a Santiago para exhortar al rezagado que, lejos de ser diligente, ya ni se molesta en poner en práctica lo aprendido en la Palabra de Dios: 

"Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace."
Santiago 1:22-25 

ACCIÓN: 

La Palabra de hoy me exhorta a ser diligente con toda la enseñanza recibida, para aplicarla de forma práctica y asegurarme así en la continuidad de mi edificación en Cristo. 

Porque es responsabilidad personal de cada miembro de la iglesia, que la madurez se vaya dando en edificación mutua y personal, para el crecimiento uniforme del cuerpo de Cristo según la perfección de Su estatura. 

Cierro mi reflexión con una suculenta receta que nos prepara Pedro para la correcta edificación en Cristo: 

"Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo."
2 Pedro 1:3-8




















domingo, 7 de noviembre de 2021

MAYOR QUE EL TEMOR, Esdras 3:3


MAYOR QUE EL TEMOR, Esdras 3:3 

Y colocaron el altar sobre su base, porque tenían miedo de los pueblos de las tierras, y ofrecieron sobre él holocaustos a Jehová, holocaustos por la mañana y por la tarde.
Esdras 3:3 

REFLEXIÓN: 

Cuando volvieron de Babilonia, las tierras eran las mismas pero, entre sus lindes, los moradores eran tan ajenos a Dios como quien mandó destruir el Templo setenta años atrás. 

Ecos amenazantes resonaban por la zona cada vez que esas gentes le veían a los hombres de Dios algún síntoma de levantarse para reconstruir la ciudad. Pues no era un solo pueblo el que se oponía a tal menester, sino que toda la inmediación territorial y los poblados que ocupaban las tierras. 

Lejos de amedrentarse y con motivo expreso del temor que les causaba el saberse rodeados de amenazas, no dejaron de colocar el altar en su sitio y de ofrecer los holocaustos y ofrendas pertinentes , mañana y tarde, altar encendido. 

Mientras tanto en adoración, algunos pudieran recitar a los hijos de Coré diciendo: 

"Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah"
Salmos 46:1-3 

Porque en tierra propia estaban, mas los moradores de esta tierra los amedrentaban no solo para asustarlos, sino que los querían totalmente destruídos. 

Pero un pueblo sustentado por Dios no se puede amilanar tan fácilmente, siendo que el Todopoderoso está de su parte, y nada ni nadie puede frustrar Su perfecto plan a través de éste. 

APLICACIÓN: 

Desde que Dios creó a Adán, Satanás se las ingeniaba para hacerlo caer, y lo consiguió usando a una serpiente para tentar a Eva, luego era cuestión fácil que Adán cayera detrás de ella sin necesidad siquiera de ser tentado. 

Quizá el iluso pensara que ya se había hecho con el dominio mundial para siempre y que el hombre ya no existiría más después de Adán. Quizá Satanás pensó que Adán había sido condenado eternamente como él, cuando se rebeló en los cielos contra Dios... 

Para su sorpresa, a él se le agravará aún más su condena, pues no le bastó con ser expulsado de la presencia de Dios sino que aún se ganará el ser echado al lago de fuego, mayor castigo ya no lo hay. Sin 
embargo para Adán se levantaba promesa en la simiente de la mujer, quien vendría a redimir al hombre de su pecado y a rescatarlo, volviéndolo a traer a Su presencia. 

Y Dios se hizo hombre, el Hijo fue presentado en la persona del Señor Jesucristo, quien vino para morir por todos los pecadores redimiéndolos y librándolos de la muerte, abriendo la puerta a la reconciliación con Dios. 

Vencida pues, a la muerte con su resurrección, a todo aquel que en Él cree se le da la victoria por medio del Señor Jesucristo, por lo que no ha lugar a temores, sino más bien al gozo por el regalo de la vida eterna. 

Y como lo contrario de la fe son el temor, la duda y los afanes, cada vez que estos sentimientos afloraban en los discípulos de Jesús, el Señor les tenía que reprochar su falta de fe, una de ellas fue cuando estando él con ellos en la barca, tuvieron miedo de morir en medio de la tempestad : 

"El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza."
Mateo 8:26 

Así también Pablo hace un llamamiento a desechar los afanes, a los de Filipos, y a asirse en su lugar,  de la paz en Cristo: 

"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."
Filipenses 4:6-7 

ACCIÓN: 

Leyendo y meditando el versículo de hoy me sumerjo en los pensamientos concurridos en estos días a raíz de mis circunstancias. ¿Son pensamientos de paz o de temor? 

Debo tener presente que Dios no va a permitir que nada malo le pase a sus hijos y que, aunque a ojos terrenales pueda parecer negativo y hasta doloroso, el propósito que trasciende la eternidad va a llevarme a un cada vez más ajustado semblante al carácter de Cristo. 

Sírvanme estas palabras de Pablo como oración personal en gratitud y alabanza: 

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios."
2 Corintios 1:3-4


















sábado, 6 de noviembre de 2021

EN UNIDAD, Esdras 3:1-2


EN UNIDAD, Esdras 3:1-2 

Cuando llegó el mes séptimo, y estando los hijos de Israel ya establecidos en las ciudades, se juntó el pueblo como un solo hombre en Jerusalén. Entonces se levantaron Jesúa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios.
Esdras 3:1-2 

REFLEXIÓN: 

La humanidad adquiere un mayor tono cuando se une en un mismo propósito, organizándose cada hombre como si de un miembro del cuerpo se tratara, juntos forman una unidad de pensamiento y de acción que suele concluir en éxito. 

Hubo una vez que los hombres se unieron en un mismo propósito, y tanto fue el empeño de ellos que tuvo que intervenir Dios directamente. Porque su propósito se reducía a exaltarse a ellos mismos por encima de Dios. 

"Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad."
Génesis 11:4-8 

En esta ocasión se levantaron los hombres de Josadac y Zorobabel como un solo hombre, con un propósito en común más que aprobado, en adoración al Dios vivo y verdadero, que les devolvió a su tierra prometida, de donde no tendrían que haber salido. 

Como un solo hombre, cada uno cumpliendo su misión en este cuerpo conformado por un mismo propósito, edificaba exitosamente, esta vez no una torre para la gloria del hombre, sino el altar de Dios para Su gloria y honra. 

APLICACIÓN: 

El pueblo de Dios pudo volver a Jerusalén y aún tuvo que pasar por otro tiempo de oscuridad y silencio hasta que Dios se hiciera carne en la persona de Jesucristo y viniera a liberar a toda la humanidad de la esclavitud del pecado y de la condena de la muerte, ya no solo a los judíos, sino a todo aquel que en Él cree, de entre toda lengua, tribu y nación, uniéndolos en una sola iglesia, el cuerpo de Cristo, y Él por cabeza. 

Y es así como Dios quiere que se le adore en la iglesia, que todos a una, como un solo hombre, crezcamos en alabanza, adoración, obediencia y en conocimiento para alcanzar la estatura de Cristo. 

"Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades." 

"Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos." 

"para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor."
(Efesios 2:14-16, Efesios 4:1-6 y Efesios 4:14-16) 

Y porque el amor es el vínculo perfecto, en el amor en Cristo somos llamados a soportarnos y entendernos por el propósito común que tenemos en Él. 

"Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros, para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos."
1 Tesalonicenses 3:12-13 

ACCIÓN: 

La palabra de hoy me confronta, llevándome a  buscar, de entre los hermanos, el nexo de unión que es Cristo, y dejando de lado aquellos detalles en que difiramos siempre y cuando no afecten al fundamento doctrinal que nos identifica como miembros del mismo cuerpo. 

Porque no hay manera de llegar a la mutua edificación sin unidad de pensamiento, sea mi pensamiento siempre en Cristo Jesús y en su evangelio de reconciliación. 

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, te doy gracias por Tu perfecta palabra que me confronta y me enseña a vivir conforme a Tu voluntad. Pues he hallado que a veces la unidad de pensamiento entre yo y algunos hermanos no se hace patente, por el error de centrar mi atención en lo que no concuerda con mi forma de practicar la fe, en lugar de focalizarme en que ambos somos uno en Cristo. Te pido perdón y a su vez que me des la sabiduría suficiente como para diferenciar lo fundamental de lo general y lo general de lo supérfluo y que no aprovecha, para el bien de los hermanos y para Tu gloria y honra. En el nombre de Jesús. Amén. 



















viernes, 5 de noviembre de 2021

VISTA PANORÁMICA, Esdras 2:70


VISTA PANORÁMICA, Esdras 2:70

Y habitaron los sacerdotes, los levitas, los del pueblo, los cantores, los porteros y los sirvientes del templo en sus ciudades; y todo Israel en sus ciudades.
Esdras 2:70

REFLEXIÓN:

Porque no solamente habitaban en Jerusalén antes de haber sido esparcidos y deportados, sino en las ciudades colindantes y el la periferia territorial.

Así se fueron a ubicar en su retorno, cada cual a su sitio, a la ciudad de donde salió, con sus respectivas familias.

El territorio había dejado de ser nación con el exilio, para pasar a ser tierras bajo el  dominio gentil, por lo que la idea de repartir cincuenta mil hombres de Israel, contados por sus casas, poniendo cada casa en la ciudad donde se ubicó en su día, se podría intuir hasta peligrosa.

Aunque fue una etapa muy dura la de la deportación a Babilonia, en la que Dios permitió que los Asirios provocaran la dispersión de las diez tribus del reino de Israel, salvaguardando a Judá y a Benjamín bajo el dominio Babilónico, aún sufrirían unos tiempos más oscuros y dolorosos durante la tiranía del Imperio Griego que vino a imponerse tras los Medo-Persas.

Más de cuatro siglos de silencio de Dios para con su pueblo, a causa de sus rebeliones, que los llevó a diluirse más entre las naciones.

Llegado Juan el Bautista, todos se preguntaban: "¿Quién es éste que llama al arrepentimiento, desde el desierto, vestido con pieles y comiendo langostas?" Pues profeta nuevo se levantó para romper el silencio en cumplimiento de lo dicho por Isaías:

"Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios."
Isaías 40:3

Y rompiendo el silencio dió paso al Mesías, el Señor Jesucristo, quien venía a este mundo a librarnos de la muerte pagando con su propia vida, no sin antes encomendar a sus discípulos la más importante misión a cumplir sobre la tierra:

"Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones."
Marcos 13:10

Pero presentándose delante de todo Israel anunciando el reino, la máxima representación nacional no lo quiso reconocer, sino que fue enviado a muerte, dando cumplimiento de nuevo a lo dicho por el profeta:

"Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados."
Isaías 53:3-5

Tras su "consumado es", su resurrección al tercer día y su ascensión a la diestra del Padre, se dió lugar al nacimiento de la iglesia, abriendo el evangelio de la reconciliación a toda tribu, lengua y nación.

Aun así la primera iglesia, que era formada por los judíos dispersados que vinieron a Jerusalén durante la pascua y el pentecostés del año de la consumación de Cristo, y se convirtieron a Él, no se estaban volviendo a sus ciudades de origen para que se puedira cumplir la misión evangelística, sino que guardaron con celo para sí la salvación en Cristo, sin salir de Jerusalén.

Pero no se iba a quedar sin cumplir la palabra del Señor con respecto a la misión encomendada:

"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."
Hechos 1:8

Y ya que por su propia cuenta no había mucha intención de extrapolar el evangelio a otras ciudades, Esteban, lleno del Espiritu Santo provocó a ira a los fariseos, quienes dándole muerte, abrieron la veda  contra la iglesia:

"Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles."
Hechos 8:1

APLICACIÓN:

Y este Saulo que consintió en la muerte de Esteban fue alcanzado por el Señor, y Su amor lo transformó a Pablo, enviado a ser apóstol a los gentiles.

Ahora él iba a ser quien proclamara el evangelio de Cristo sin dejar de inculcar la necesidad de que la iglesia se involucrara directamente en la misión:

"Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios."
Romanos 10:12-17

ACCIÓN:

Tras la lectura y la reflexión, toca abrir la perspectiva y extrapolarse de lo centralizado del confort y del celo personal del privilegio de saberse salvo, a la vista panorámica del amor de Cristo por las almas que aún no lo son.

Y para cuando se nos despierte el ánimo vengativo contra aquél incrédulo que ha mostrado un claro rechazo a escuchar el  evangelio, recibamos esta palabra del Señor como si hubieran sido dichas para nosotros mismos:

"(...)Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas.(...)"
Lucas 9:55-56














jueves, 4 de noviembre de 2021

DE LO QUE SE TIENE, Esdras 2:69


DE LO QUE SE TIENE, Esdras 2:69

Según sus fuerzas dieron al tesorero de la obra sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil libras de plata, y cien túnicas sacerdotales.
Esdras 2:69

REFLEXIÓN:

Fue un tremendo gozo saberse de nuevo libres para volver a su tierra. Todos, contados por los nombres de cada casa, retornaban a sus ciudades.

Ahora tocaba aprovisionarse y apoyar la obra de restauración del templo y de las murallas.

Cada uno dió al tesorero, pues, de lo que tenía, según su medida y disposición, de lo que más destacó fue el oro, la plata y las túnicas sacerdotales. Con estos materiales se proveerán para consagrar, afrontar pagos y servir en el templo.

Era una bendición contribuir a la construcción y al futuro mantenimiento del templo, tanto así que esta práctica se mantuvo en mayor o menor medida al pasar de los siglos.

Y al tiempo hubo una viuda en Jerusalén que echó un par de moneditas como ofrenda en el templo, justo antes pasaron por allá los adinerados dando también sus ofrendas. El Señor Jesucristo, al presenciar la escena, se pronunció al respecto:

"Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía."
Lucas 21:3-4

Así también Pedro, obedeciendo a las palabras que el Señor dijo "de gracia recibísteis, dad de gracia", y "dad, y se os dará", su inicio ministerial va a verse marcado en dar generosamente de sí lo que le ha sido dado, y así, de lo que él tenía en Cristo se fue expandiendo en Jerusalén, durante los inicios, en la fundamentación de la iglesia.

"Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda."
Hechos 3:6

Tal cual así, el cojo de la Hermosa fue sanado y entre saltos y alabanzas se despertó el asombro en todos los presentes, tantos que el discurso que les refirió Pedro causó un número de cinco mil convertidos.

APLICACIÓN:

No es el templo de Jerusalén pero si es la Iglesia de Cristo conformada por muchos miembros de toda tribu, lengua y nación, y en la que cada cual es templo del Espiritu Santo.

Y el sustento de la iglesia lo da el Señor a la misma iglesia, para que todos los miembros den de lo que les ha sido dado y con ello todos se sustenten y crezcan a la par, según la imagen de Cristo.

Pero conocemos que aún siendo nuevas criaturas en Cristo, continuamos en nuestro cuerpo de carne corruptible, la cual continúa ligada a la ley del pecado y la muerte, no así nuestra alma y espiritu.

Pues muchos nos vemos tentados a no pensar en los demás cuando el Señor nos ha bendecido con bienes y dones.

Esto le sucedía a los Corintios, a quienes Pablo tuvo que ser muy explícito en el tema, anotando sin rodeos:

"En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a éstos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén."
1 Corintios 16:1-3

Pues a diferencia de la iglesia en Jerusalén, la cual andaba en persecuciones y eso afectaba seriamente a su posibilidad de autosustento, los Corintios se podían entender como unos privilegiados en lo material, pudiendo dar, y bastante, sin que nadie de antemano se lo tuviera que pedir, por amor a los hermanos que vivían en escasez.

ACCIÓN:

Así yo entiendo que debo dar, de lo que tengo, todo lo que pueda dar con corazón alegre y generoso, ya que previamente me fue dado por Dios para glorificarlo a través de estos dones para que muchos puedan beneficiarse para la salvación de sus almas y para la edificación de los hermanos.

Mi reflexión de hoy la dejaré cerrada con la siguiente promesa, espero que le sea de bendición como a mí y pueda experimentarla en su vida igual que yo, y  en mayor medida  :

"Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo;"
Lucas 6:38a

















martes, 2 de noviembre de 2021

LINAJE ACREDITADO, Esdras 2:59-63


LINAJE ACREDITADO, Esdras 2:59-63.

Estos fueron los que subieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Addán e Imer que no pudieron demostrar la casa de sus padres, ni su linaje, si eran de Israel: los hijos de Delaía, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda, seiscientos cincuenta y dos. Y de los hijos de los sacerdotes: los hijos de Habaía, los hijos de Cos, los hijos de Barzilai, el cual tomó mujer de las hijas de Barzilai galaadita, y fue llamado por el nombre de ellas. Estos buscaron su registro de genealogías, y no fue hallado; y fueron excluidos del sacerdocio, y el gobernador les dijo que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote para consultar con Urim y Tumim.
Esdras 2:59-63

REFLEXIÓN:

En la preparación para el retorno a Jerusalén hubo recuento de los que volvían, cada uno por el nombre de sus casas, conforme a su linaje acreditado entre los hijos de Israel.

Muchos de ellos ya eran nacidos en Babilonia, y de entre los hijos del exilio, seis centenas y media no pudieron demostrar su ascendencia.

Este caso los mantuvo apartados de participar de lo santo, por lo menos, hasta que el sacerdote determinara qué había de ser con ellos tras consultarlo con Dios.

El sacerdote se usaba de un sistema de suertes el cual, según indicara, significaba una respuesta positiva o negativa de Dios a la consulta en cuestión, este sistema era conocido como el "Urim y Tumim", y de ahí se sabría sobre los no registrados de entre las casas.

Judá acababa de salir de setenta años de exilio en Babilonia a causa de la multitud de sus devaneos con las culturas paganas y de la adoración a sus dioses, y lo que menos le apetecía ahora era volver a caer en el mismo mal que causó la destrucción de la ciudad y de la nación entera de Israel, reduciéndola a una simple provincia en ruinas sometida a los Medo-Persas.

APLICACIÓN:

Igual que sin registro de la genealogía no había derecho de participación en la reconstrucción del Templo entre los hijos de Israel, una acreditación especial se hace imprescindible, de entre los congregados como iglesia de Cristo, para participar en Su cuerpo y recibir la herencia eterna.

Esta acreditación es dada a través del Espíritu Santo, Quien, en el momento de haber creído en el Señor Jesucristo genuinamente, hace del hombre Su morada permanente, sellándolo y trasladándolo de la perdición a la santidad del cuerpo de Cristo. Cristo es pues, la identidad y el linaje de cada creyente.

En Pedro podemos leer, con palabras que contrastan y delatan el punto distintivo de los creyentes, la señal identitaria de que somos de Cristo:

"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia."
1 Pedro 2:9-10

Pues el Espíritu es Quien atestigua que somos de Cristo, por cuanto hemos sido librados de la esclavitud del pecado. De modo que cuando antes nuestro pensamiento era siempre hacer el mal, agradar al Padre es ahora nuestro anhelo.  Quien habiendo puesto la identidad de Cristo en nuestra nueva vida, ahora espera que Su carácter sea forjado en nosotros, cosa que se hará, aunque de que esta cuestión se evidencie antes o después depende el nivel de obediencia de cada uno.

Y he aquí el nivel de obediencia, que se haga Su voluntad la cual es que anunciemos las virtudes de Cristo al mundo, por el testimonio en nuestro diario vivir, ya que el carácter de Cristo es totalmente contrario al del gobernador de este mundo, fácil es de distinguir entre el Uno y el otro, igual lo ha de ser entre los suyos.

"Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz"
Efesios 5:5-8

Y nuevamente un claro contraste va a ser presentado por Pablo a los de Galacia, para que anden según Cristo en el Espíritu y no en la carne, según el mundo:

"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros."
Gálatas 5:16-26

Queda en cada uno, pues, el hacer uso de la Palabra, aplicando su confrontación para la corrección en ella y su aliento para nuestro fortalecimiento.

Pero al igual que hay quienes no pueden acreditar su identidad cristiana, en contraportada existen quienes se dan la libertad de juzgar por Dios quién es salvo y quién no, llevados por sus percepciones personales.

Y como a los Corintios no les tembló el pulso al cuestionar al mismísimo Pablo y a sus colaboradores, tajante consejo plasmó en su segunda carta:

"Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?"
2 Corintios 13:5

ACCIÓN:

Leído y reflexionado, me quiero preguntar si la imagen de Cristo que tiene por foto mi documento de identidad, se correspondería con mi persona,si es que hipotéticamente se levantara un control de acceso al cielo como si de un control de fronteras se tratara.

Y tú que lees ¿tienes tu acreditación a mano?

Por si acaso, aún estás a tiempo de obtener tu nueva identidad en Cristo. Quien pagó por tí, el precio de tus pecados derramando Su vida en la cruz del Calvario y, resucitando al tercer día y ascendido a la diestra del Padre, manda a todos los hombres que se arrepientan y puedan así ser hechos nuevos en Él.

Si ya aceptaste a Cristo, para ti y para mí es este consejo:

"El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo."
1 Juan 2:6















lunes, 1 de noviembre de 2021

VUELTA A LA CONSAGRACIÓN, Esdras 1:7-11


VUELTA A LA CONSAGRACIÓN: Esdras, 1:7-11.

Y el rey Ciro sacó los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén, y los había puesto en la casa de sus dioses. Los sacó, pues, Ciro rey de Persia, por mano de Mitrídates tesorero, el cual los dio por cuenta a Sesbasar príncipe de Judá. Y esta es la cuenta de ellos: treinta tazones de oro, mil tazones de plata, veintinueve cuchillos, treinta tazas de oro, otras cuatrocientas diez tazas de plata, y otros mil utensilios. Todos los utensilios de oro y de plata eran cinco mil cuatrocientos. Todos los hizo llevar Sesbasar con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusalén.
Esdras 1:7-11

REFLEXIÓN:

Cuando el Templo de Jerusalén fue destruído todos los santos utensilios de su interior fueron requisados por los asirios, que comandados por Nabucodonosor, fueron llevados al lugar donde tenían sus ídolos.

Cumplidos los setenta años del castigo a Israel en Babilonia, Dios puso en el corazón de Ciro el devolver todos y cada uno de los útiles extraídos del Templo, para que fueran llevados por el príncipe de Judá para retornarlos de nuevo a la consagración, al servicio del Templo, de donde no tuvieron que haber salido.

En el recuento parece deducirse que algún cuchillo se extraviara, pues no llegaba a la treintena, pero el caso importante es que  todas las piezas fueron contadas una a una, de modo que Sesbasar conocía el contenido de su embalaje.

APLICACIÓN:

Desde Abraham y hasta Juan el Bautista, Israel gozó de la exclusividad de las bondades de Dios sobre él, quien fuera la nación santa, el pueblo de Dios.

Pero sus continuos devaneos con el pecado, coqueteando con la idolatría de las otras naciones y provocando a Dios con sus desobediencias, aún siendo exclusivos, también recibían castigo.

Los tiempos de castigo cesaron el día en que Juan el Bautista anunció la llegada del Cristo. Pues Jesús no tardó en presentarse para ser bautizado por él, para iniciar así el ministerio encomendado por el Padre. 

Jesús era el Mesías que Dios prometió mandar en Génesis 3:15, con la simiente de la mujer, tras la caída de Adán en la que salió expulsado de la consagración con Dios, separación que sólo Dios podía enmendar, y lo hizo, en la persona del Hijo.

Y cuando el Hijo, tras ser rechazado por los judíos y mandado a morir por los representantes de Israel, entonó el "consumado es" en la cruz del Calvario, el velo del Templo se rasgó de arriba a abajo, abriendo un acceso y expandiendo la presencia de Dios a todo hombre que creyera en Él y en su obra redentora, y se arrepintiera de toda su maldad.

Porque Jesús murió pero también resucitó tal y como él mismo le hizo saber a sus discípulos de antemano, que esto acontecería:

"Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días."
Marcos 8:31

Y en Su resurrección, se inauguró la vía de retorno a la consagración del hombre para con Dios, de donde nunca tendría que haber salido.

Y el Señor Jesucristo es la vía, Quien, en reconocimiento de que Él es el Señor y que Dios lo resucitó de entre los muertos, somos limpiados de toda maldad, librados de la acción del pecado y de la muerte y adoptados como hijos de Dios en Cristo.

Con este maravilloso acontecimiento se abrió una nueva etapa en la historia de la humanidad, en donde nació la iglesia de Cristo, al márgen de Israel, compuesta por miembros de toda tribu, lengua y nación.

Porque, igual que la ley de Moisés marcaba una exclusividad en Israel en cuanto a su consagración para con Dios, la distinción identitaria en la iglesia es marcada por Cristo.

"Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree", (citando Romanos 10:4), el fin del sistema veterotestamentario llegó para consagrar, de toda la humanidad, a todos aquellos que depositan la fe en el Señor Jesucristo.

Pero Israel no ha sido desechada, aunque en esta etapa de su historia se encuentre enajenada a Dios a causa del velo que cubre su entendimiento, por no haber querido reconocer al Mesías en la persona del Señor Jesucristo.

Sino que retornará al lugar de donde jamás tuvo que haber salido, que es la gloriosa presencia de Dios, durante los últimos años de este mundo, cuando la iglesia ya haya partido con el Señor.

Y si es cierto que en el recuento pareciera que de entre ellos falta una tribu (Esto lo podemos leer en Apocalipsis 7:4-8), Dios en Su más amplísima misericordia, aún  permitirá la redención, de entre los no contados, a todo aquel que soporte todo el peso de la ira de Dios que caerá sobre la tierra, con la mira de fe puesta en Jesús como el Mesías redentor, y no se salga de ella.

Y esta es nuestra esperanza, que un día volveremos a disfrutar enteramente en Cristo, de esta consagración de la que nunca debimos de haber salido.

ACCIÓN:

La misericordia de Dios se evidencia en estos versos viendo que, aún tras haber pasado los utensilios del Templo a un  emplazamiento lleno de inmunda idolatría, Dios permite que estos vuelvan a su hogar de origen.

Amigo o hermano, el hombre cae y seguirá cayendo por mucho que se empeñe en no hacerlo por sus propios medios. El caso está en que Dios sostiene a quien, después de tanta caída, impregnado de tanta suciedad a causa del pecado, acude a Cristo pidiendo auxilio.

Porque Dios es amplio en perdonar, porque en Su voluntad está que nadie se pierda.

Hoy es día de acudir a Cristo... Mi reflexión ultimará con el siguiente pasaje:

"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
Hebreos 4:15-16


















ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17 Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: N...