miércoles, 15 de septiembre de 2021

PROVISIÓN DE GRACIA, Deuteronomio 24:19-22


PROVISIÓN DE GRACIA, Deuteronomio 24:19-22 

Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos. Cuando sacudas tus olivos, no recorrerás las ramas que hayas dejado tras de ti; serán para el extranjero, para el huérfano y para la viuda. Cuando vendimies tu viña, no rebuscarás tras de ti; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda. Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto; por tanto, yo te mando que hagas esto.
Deuteronomio 24:19-22 

REFLEXIÓN: 

(Porque la nación más poderosa y abundante del mundo no es ni puede ser otra, que la que tiene al Omnipotente por Rey, al Omnisciente por Gobernador y al Omnipresente por cobijo... La generosidad ha de ser el distintivo de quien recibe sus bienes directamente de la provisión Divina. Una provisión, la cual Dios le plació suministrarla al mundo entero a través de un pueblo, como, asimismo, a través de un hombre ha provisto de salvación para toda la humanidad.) 

Las primeras palabras a Booz, de una moabita que hará parte con él, en la línea genealógica del Señor Jesucristo, no pudieron más que proferir una pregunta: 

"¿Por qué he hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera?"
Rut 2:10 

Hubo un hombre en Belén que tenía una buena heredad con campos productivos y muchos trabajadores a su cargo. Cierto día una extranjera se aventuró a espigar en su campo, él no se lo impidió sino más aún, le facilitó el trabajo proveyéndole de más de lo que ella ppr si sola hubiera podido sacar: 

"Luego se levantó para espigar. Y Booz mandó a sus criados, diciendo: Que recoja también espigas entre las gavillas, y no la avergoncéis; y dejaréis también caer para ella algo de los manojos, y lo dejaréis para que lo recoja, y no la reprendáis."
Rut 2:15-16 

Es el momento en que la gracia de Dios se extiende a los gentiles, a los no dignos, a los que no conocieron la ley de Moisés ni disfrutaron de la poderosa mano de Dios sacándoles de la esclavitud de Egipto. 

Porque anteriormente esa gracia había llegado a su madre, Rahab, quien siendo ramera en Jericó, Dios la guardó de la destrucción de la ciudad, por haber obrado con fe, escondiendo a los espías israelitas en su casa. Extranjera y además, ramera, fue adoptada y restaurada como una más entre los judíos. Tanto así que su nombre quedó grabado por todos los tiempos en la genealogía de Jesús. Ahora Booz, su hijo, que por gracia es nacido entre los judíos, da generosamente de lo que se le ha dado. 

Y como se da de lo que se tiene, así es que fue sanado el cojo que pedía limosnas en la puerta del templo. Pues no teniendo Pedro, qué darle en lo material, le dió de lo suyo, y desde aquel momento el hombre pudo beneficiarse de la gracia de Dios para con su vida. 

"Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda."
Hechos 3:6 

Porque Dios no nos ha dado de Su gracia en una medida limitada, racionada y perecedera. Sino que en sobreabundancia e ilimitadamente estamos siendo llenos de ella, en Cristo Jesús, por la obra del Espíritu Santo en cada uno de los que en Él creemos. 

¿Cómo gestionar esta gracia? ¿La limitaremos nosotros a los demás, si Dios nos la está ofreciendo sin medida? 

Y he aquí Pablo apelando a la generosidad a los Corintios, por cuanto animaron a otras ciudades para ofrendar a los hermanos de Judea pero, habiendo ya dado todos, Corinto aún no había soltado ayuda de provisión aún tratándose de una congregación bien sostenida: 

"Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros. ¡Gracias a Dios por su don inefable!"
2 Corintios 9:7-15 

Hallamos pues que en Cristo somos agraciados con dos tipos de provisión. La primera provisión de gracia, que es la más importante, es para la salvación del alma, recibida mediante la fe en la acción redentora del sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario y su resurrección  al tercer día. Y también recibimos provisión de gracia para el sustento básico, para capacitación y para el cumplimiento del propósito que Dios tiene para con Su iglesia en este mundo. 

Y como dijo el Señor a sus discípulos: "De gracia recibisteis, dad de gracia", así nosostros, los que recibimos de gracia la justificación por Cristo delante de Dios, tenemos el sino de dar a los demás de esto que hemos recibido, de modo que el evangelio se extienda en favor de la salvación de las almas. 

Y si somos portadores de la luz de Cristo al mundo y de Su incomnensurable amor para con el hombre, ¿cómo no mostraremos las abundantes riquezas del Creador de todas las cosas, con un corazón generoso y ayudador hacia el necesitado? 

Pues si nos cerramos a ayudarnos entre nosotros, siendo miembros del mismo cuerpo en Cristo, ¿dónde queda nuestro testimonio? Se pierde, pues, según dice Juan: 

"Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?"
1 Juan 3:17 

Del mismo modo, Santiago, en amonestación, detectando a quienes siendo creyentes se sentían justificados y puros delante de Dios, por medio de sus prácticas religiosas, espeta esta conclusión: 

"La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo."
Santiago 1:27 

ACCIÓN: 

La Palabra de Dios no es escueta en cuanto a despertar la generosidad de sus hijos. Su mano es amplia en bendecir a quien le sigue y cómo mínimo, el pide que el bendecido no viva con el puño cerrado, sino en un abrir de par en par los brazos para dejar caer espigas de la gracia y del inconmensurable amor de Dios en Cristo Jesús, para con nosotros. 

Es el momento de la confrontación  donde, en autoexamen, dirijo un foco hacia mi corazón que se pregunta, expectante a la respuesta, si mi fe da fruto del carácter de Cristo o simplemente se limita a vivir religiosamente. 

Ultimo mi reflexión con estos versículos: 

"Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?" 

"Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad." 

(Santiago 2:15-16 y 1 Juan 3:18)





martes, 14 de septiembre de 2021

PERSONAL E INTRANSFERIBLE, Deut. 24:16


PERSONAL E INTRANSFERIBLE, Deuteronomio 24:16

Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.
Deuteronomio 24:16

REFLEXIÓN:

(Es muy fácil estirar el dedo índice, con el resto del puño cerrado, y mientras tanto el brazo va haciendo ascender la mano en dirección de un culpable, dejar que la lengua vaya profiriendo el típico: "la culpa es suya".)

Sí, Adán pecó, y sí, Eva también lo hizo. Pero ambos pretendieron "escurrir el bulto", siendo que Adán señaló a Eva y ésta hizo lo propio con la serpiente.

Lamentablemente no se zafaron de la consecuencia del pecado y, a raíz del susodicho, la maldición de la muerte se ha cernido por toda la creación, generación tras generación.

Así, generación tras generación, se pasan también las costumbres cotidianas, sean buenas o malas. Van conformando una forma de vida en la descendencia que influirá, en mayor o menor grado, en su relación con el Todopoderoso.

"(...) porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos."
Éxodo 20:5b-6

Ahora bien, aunque con respecto al uso de la idolatría, el Señor expresa una maldición, que se va extendiendo de padres a hijos por generaciones, la misma Palabra indica Su acción misericordiosa sobre el descendiente que dejara de practicar lo malo, cortando así con la condenación, causada por la práctica pagana que venía adquiriéndose desde sus ancestros.

Vemos pues que aunque, inevitablamente, toda la creación se ha visto afectada por la consecuencia de un primer pecado, se abre una puerta con la indicación de Dios en Su palabra, diciendo "cada uno morirá por su pecado", y se cierra el paso a la idea de acojerse a pensar "la culpa es de Adán".

Sépase entonces que de Adán fue su culpa y de cada uno es la nuestra propia.

APLICACIÓN:

Desde que tenemos uso de razón, somos dotados de la capacidad de decidir si hacemos lo malo o lo bueno. Podemos decidir ser sinceros, generosos, compasivos, amorosos, productivos, castos... Pero no hay persona humana que no haya pecado, deliveradamente hablando, sabiendo de antemano que el acto que iba a cometer no era bueno. Y ya no contemos todas aquellas transgresiones cometidas por ignorancia, que también cuentan.

Porque la ignorancia deja de serlo cuando la palabra la ilumina con su conocimiento. Tras el conocimiento viene la decisión de continuar en lo malo deliveradamente o cambiar.

De este modo lo expone Pablo a los Atenienses:

"Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos."
Hechos 17:22-31

Cuando la ignorancia se desvanece, el alma se enrola en la búsqueda de la forma de salir del estado pecaminoso que lo condena, concluyendo en Cristo:

"Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia."
Romanos 5:17

Gracias a Dios Padre que nos ha provisto del Señor Jesucristo, quien con la consumación de su obra redentora en la cruz del Calvario, nos redime  del pecado, nos pasa de muerte a vida por medio de su resurrección y, ascendido a la diestra del Padre, seremos glorificados juntamente con Él.

ACCIÓN:

Visto y meditado, viendo que la condenación se extendió por toda la creación por un sólo hombre, pero que cada uno de nosotros hemos pecado también, cargando sobre nuestras cabezas la culpa.

Siendo que el juicio es personal e intransferible, de modo que cada uno morirá por su pecado, la salvación también lo es, por lo que cada uno es justificado conforme cree que Jesucristo es el Señor y Salvador, aceptando Su obra redentora.

Mi pregunta es para ti, que lees, ¿Morirás por tu pecado o por tu fe en Cristo, vivirás?

Cierro el pensamiento con el pasaje emblema de la salvación:

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él."
Juan 3:16-17





lunes, 13 de septiembre de 2021

LA JUSTA PROVISIÓN, Deut. 23:24-25

LA JUSTA PROVISIÓN, Deuteronomio 23:24-25

Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto. Cuando entres en la mies de tu prójimo, podrás arrancar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo.
Deuteronomio 23:24-25

REFLEXIÓN:

En favor del hambriento y del sediento, en contra del codicioso. Este mandamiento asegura la sustentación al necesitado y evita que el codicioso, echando mano, haga acopio de fruto ajeno.

Tiene su similitud con este principio del "recoge sólo lo que vas a comer" que, a más de atacar a la avaricia, lo que fomenta es la confianza en el Creador y Proveedor de todas las cosas.

"Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. Mas en el sexto día prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día."
Éxodo 16:4-5

A este mandamiento también se acogieron los discípulos, estando con Jesús, un día de reposo.Teniendo hambre, pasaron por unos sembrados y frotaron las espigas para aliviar sus estómagos.

"Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían, restregándolas con las manos."
Lucas 6:1

APLICACIÓN:

Dios es nuestro Proveedor.

Cuando Abraham se encontró frente al montículo de piedra, la leña y el fuego dispuestos encima, Isaac le preguntó por el cordero. "Jehová proveerá" quedó por lema, cuando Dios libró al hijo del sacrificio, cuando Dios le abasteció con un carnero enredado entra las zarzas.

Y así es como el Señor apela a la confianza de sus discípulos, tocante a la provisión:

"Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura uncodo? Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas."
Lucas 12:22-31

ACCIÓN:

(Echando la vista atrás, recuerdo cuando era niña e íbamos mis hermanos junto con mi padre a dos higueras que habían en medio de un campo abierto. Subíamos a ellos, llenábamos dos o tres cestos de estos ricos frutos y nos volvíamos tan felices a casa.)

En la actualidad me doy cuenta de mi falta de fe en todas aquellas ocasiones que trato de buscar una provisión de más por mi cuenta, por eso del "qué será de mañana", con la intención de procurar una despensa para cubrir posibles necesidades futuras.

No está mal ser precavido, lo malo es cuando esa precaución va por delante de la confianza en el Proveedor de la vida. Pues si Dios nos da vida por el Hijo, ¿cómo no nos sustentará también el cuerpo, para que podamos mostrar esa vida al mundo?

Así que en caso de necesidad, bueno es confiar en el Padre y no dejarse llevar por aquellos que prometen lo que no se va a tener, echando a perder aquello que ya teníamos por confiar en nuestro propio parecer.

Hoy me quedo con este pensamiento para este día:

"No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino."
Lucas 12:32







domingo, 12 de septiembre de 2021

EL VALOR DE LA PALABRA, Deut. 23:21-23


EL VALOR DE LA PALABRA, Deuteronomio 23:21-23 

Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado en ti. Mas cuando te abstengas de prometer, no habrá en ti pecado. Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca.
Deuteronomio 23:21-23 

REFLEXIÓN: 

(Cuando la mente humana empieza a planificar desde su limitada perspectiva, pronto se dará cuenta de que nada ha acontecido según su plan establecido por ese conjunto de ideas que plasmaron sus pensamientos.) 

A Salomón debió venirle en mente este mandamiento, mientras escribía en el Libro del Predicador. Quizá para volverlo a plasmar como recordatorio, o más bien porque sintiera confrontación al recordarlo, observando su recorrido vivencial, con respecto aquellos consejos que recibió de su padre, el rey David y de Dios por medio de Su sabiduría. Y su parafraseo quedó plasmado de este modo: 

"Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas. No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos? Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios."
Eclesiastés 5:4-7 

Posiblemente, en la divagación de mi pensamiento, pudiera imaginarme a Salomón suspirar, recordando el momento en que su padre lo mandara ungir como rey, desde el lecho en que descansaran sus huesos. Un ungido, el cual recibe trono, pero que a su vez, con su nombramiento está dando voto a Jehová de que cumplirá con Su palabra mientras dure su vida de rey en Israel. 

Y más de un suspiro debió escaparse de su boca, por cada palabra recordada sobre este mandamiento. Letras que debieron pesar en su conciencia, hasta el arrepentimiento, mientras las iba soltando en su último rollo de sabiduría. 

Y es que jurar por Dios y hacerle voto es lo mismo, igual que el resultado, si este voto no se cumple, el cual es que el nombre de Dios se vé profanado, por cuanto hubo mentira, y no verdad, en el juramento. 

"Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo Jehová."
Levítico 19:12 

APLICACIÓN: 

El Señor Jesucristo tuvo que recordar este mandamiento durante su sermón del monte, ya que el pueblo se había vuelto muy asiduo a jurar cualquier cosa y poniendo a cualquier otra cosa por testigo. Lo peor, que en su mayoría terminaba no cumpliendo el juramento o que ya de inicio no había intención de hacerlo. 

"Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera;ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede."
Mateo 5:34-37 

Vemos como el Señor Jesucristo última esta corrección con un imperativo hacia la claridad en la declaración de intenciones, sin comprometer otro nombre que no fuera el del mismo que asintiera o negara. 

Ahora bien, el sistema del compromiso por palabra de un cristiano se complica desde el momento en que el creyente dejó de tener identidad propia, pues en la experiencia de su conversión a Cristo, su vida pasó a ser del Señor, siendo que desde entonces, sus andares llevan todos el nombre de Cristo. 

Esto viene a ser que cada día que vivimos en Cristo es un voto en Su nombre. Cada cosa que hacemos en el mundo, cada actitud nuestra, cada palabra que sale de nuestra boca... Ya no solo compromete a nuestra propia persona, sino a la del Hijo, que nos rescató de la muerte y nos llevó a la vida y a la esperanza de la eternidad en Él. 

Se puede decir que la palabra que ha de regir en un cristiano ya no es la suya propia, sino la palabra de Dios en él, conformándole en el carácter de Cristo según la acción del Espíritu Santo en su vida. 

ACCIÓN: 

Con esta lectura y reflexión comprendo que no ha de ser mi palabra la que rige mi vida. Igualmente, mis pensamientos, si van en consonancia con mi naturaleza humana, ya están comprometiendo el Santo nombre del Señor en mi vida, por cuanto se dió a Sí mismo por mí y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. 

Mi meditación me hace preguntar hasta qué punto estoy dejando que la Palabra de Dios impregne mi vida, de tal manera que mi pensamiento y mis palabras exhalen Su verdad, y no sólo eso. Sino que hasta qué punto estoy actuando de acuerdo a ella. 

A veces dejo de pensar en Salomón como de aquél rey más poderoso y sabio sobre la tierra y llego a su lado más personal y humano, al de sus errores, sus debilidades, su peor caída y su arrepentimiento... Y mi conclusión me lleva a alabar a Dios por Su gran amor y misericordia para con él y para con todos los hombres, incluída mi persona, la cual reconozco que habría besado la perdición tantas veces como tántas acude en mi rescate. Sea por consejo, advertencia o sea ya con disciplina, siempre me devuelve a Su presencia a pesar de mis contínuas faltas a Su santa y perfecta palabra. 

Sírvanme, estos versos, de oración: 

"Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin. Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la cumpliré de todo corazón. Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo mi voluntad. Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia." 

"No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad, porque en tus juicios espero."
Salmos 119: 33-36 y 43. 

Amén. 






sábado, 11 de septiembre de 2021

INCOMPATIBLES, Deut. 22:9-11


INCOMPATIBLES, Deuteronomio 22:9-11

No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña. No ararás con buey y con asno juntamente. No vestirás ropa de lana y lino juntamente.
Deuteronomio 22:9-11

REFLEXIÓN:

Será cuestión de subsistencia o extinción...
El uso de semillas diferentes en el mismo campo provoca que tanto un fruto como el otro se entorpezcan entre sí y ninguna de las dos fructifiquen. En especial la viña, que requiere de unos cuidados especiales, y un terreno dedicado exclusivamente a ella.  

Tortuoso es el trabajo de arar un campo si el arado no es arrastrado equitativamente, y como un surco irregular y torcido no asegura una correcta distribución de la semilla, la productividad se ve mermada, y  desaprovechado un espacio que rendiría mayor fruto de haber sido correctamente labrado.

Con respecto al uso de diferentes tipos de tejidos para una misma prenda de vestir, peligra la durabilidad del buen estado de las vestiduras. Ya que cada tejido en cuestión requiere de un tratamiento diferente en su lavado y conservación, se trata de una prenda condenada al desgaste prematuro y a los desgarros en sus costuras. Alude también, en un sentido más espiritual, a la pureza, al no mezclar lo santo con lo profano y a una identidad claramente definida, sin medias tintas, segundo sentido o variaciones según conveniencia.

APLICACIÓN:

Este pasaje aporta una enseñanza  aplicable a la Iglesia y al crecimiento del cristiano en su vivir diario y en la práctica de la fe en Cristo.

Igual que en la persona de Jesús, el Hijo siendo con naturaleza Divina, adquirió también la naturaleza humana aunque no por Adán, sino por simiente de Dios en María, esto es, un hombre no afectado por la caída de Adán. Sino Santo, sin mancha ni atadura de pecado.
Cuando somos hechos nuevas criaturas en Cristo por haber creído en el Hijo y en su obra redentora en la cruz del Calvario, adquirimos una nueva naturaleza sin dejar de tener la antigua,  estas son la carnal o la del viejo hombre, en la cual se rige nuestro cuerpo físico terrenal y la espiritual o la de la nueva criatura en Cristo que es la guiada por el Espíritu Santo.

(Es cuestión de productividad o estancamiento.)
Pues es en esta dualidad de naturalezas que andamos instados como iglesia a:

"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis."
Gálatas 5:16-17

Porque si después de haber adquirido la naturaleza Divina, en Cristo Jesús, vamos a continuar haciendo caso y uso a la naturaleza carnal, va a acontecer que nos volveremos poco productivos, inmaduros y entorpeciéndonos en el crecimiento en el cuerpo de Cristo y en el conocimiento de la voluntad de Dios.

Y así, como nos indica Pedro, debemos ir haciendo, para evitar ser hallados infructuosos, ante el tribunal de Cristo:

"Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo."
2 Pedro 1:3-8

El pasaje de hoy también es aplicable a las relaciones interpersonales, conyugales y sociales, tocante a las incompatibilidades y claras diferencias entre el evangelio y el sistema secular. No es que no podamos mantener una vida cristiana dentro de la secularidad, pues no hay otro modo que hacerlo sirviendo de portadores de la luz de Cristo al mundo. Por ende, sí o sí debemos tener un trato con el mundo. El problema acontece cuando se acepta el sistema a un nivel más íntimo, ya sea en unión marital, por permitir costumbres y creencias paganas de amistades en participación de ellas. O mimetizándonos tanto a nivel social que no se sepa distinguir quién es de Cristo.

Para este caso nos hacemos uso de las palabras de Pablo a los Corintios, que dicen así:

"No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso."
2 Corintios 6:14-18

ACCIÓN:

Y ahora me pregunto yo: ¿Hasta qué punto estoy yo obedeciendo a la palabra de Dios, a través de Pablo y Pedro?

Voy a  aplicarme esta Palabra en el sentido en que no puedo pretender llevar una vida de santidad desde la praxis de la voluntad de mi carne.

Va a ser momento de hacer un ejercicio de introspección, tratando de clasificar cuánto fruto estoy dando y de qué tipo, así como en qué área he ido creciendo en el conocimiento del Señor y en el carácter de Cristo.

Y mi último pensamiento al respecto es el siguiente: "Mirando hacia adelante,  hacia donde la alargada sombra de la cruz del Calvario apunta al camino angosto y marca la puerta de acceso a la vida eterna, iré dando mis pasos uno a uno, quizá lentos, pero seguros en la Roca que me sostiene, que es Cristo, acercándome, con cada uno de ellos, cada vez más al carácter de Cristo."










miércoles, 8 de septiembre de 2021

CUESTIÓN DE APARIENCIA, Deut. 22:5

CUESTIÓN DE APARIENCIA, Deuteronomio 22:5

No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
Deuteronomio 22:5

REFLEXIÓN:

Un controversial mandamiento que trae a muchos de cabeza, en la iglesia actual.

Pues resulta que el mandamiento en sí está dirigido al pueblo en vista de que los habitantes de las ciudades que van a tomar, siendo paganos, adoran a dioses ajenos, y son asiduos a las apariencias ambiguas que usan en honor al ídolo en cuestión, y les animan a cometer actos inmorales contra sus propios cuerpos y contra la naturaleza que les rige.

APLICACIÓN:

Hoy día la iglesia no se ve afectada bajo un mandamiento que requiera un uniforme o un tipo de vestimenta exclusivo, con el que se nos pueda identificar como el cuerpo de Cristo, ya que lo que atestigua que somos hijos de Dios, no es el ropaje, sino el amor de Cristo, Su carácter y la práctica de la fe en la vida diaria.

Aún así nos regimos por unos parámetros Bíblicos, no impuestos, aunque sí recomendables, que no influyen en nuestra santidad interior. Sino más bien, tienen por propósito no ser motivo de tropiezo, en la sociedad o de irreverencia, dentro de una cultura, que pueda malinterpretar según qué forma de vestir entre cristianos.

Por ejemplo, Pablo a los Corintios les dió unas instrucciones, a varones y mujeres, con respecto al velo y a cómo era correcto que lucieran su cabello.
Esto dícese deberse a que en la sociedad de Corinto una mujer que no llevaba velo era considerada así como una meretriz, y por contra, si el hombre usaba velo se entendía que no era varón. Así mismo sucedía con el asunto de raparse el cabello, que una mujer cristiana con el cabello rapado en medio de la sociedad Corintia no daría buen ejemplo de testimonio de Cristo, puesto que las que en su cultura se rapaban el cabello, lo hacían en expresión de un uso de su cuerpo que no correspondía con su orden natural, según creado por Dios, o eran sacerdotisas de sus dioses. 

"Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado. Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra."
1 Corintios 11:4-6

Sin embargo, hoy día este pasaje se ha malinterpretado, en varias congregaciones, entendiendo que la mujer ha de llevar velo o, en su defecto, no cortarse el cabello, sino dejarlo crecer tan largo como sea posible. Y en casos más extremos, no pueden cortarse ni las puntas y aún le añaden el velo encima.

Y en cuanto al mandamiento expuesto en Deuteronomio 22:5, aún hay quienes prohíben a la mujer vestir pantalón, aunque el texto no nombre para nada esta prenda, ya que ni siquiera existía ni se usaba en el marco histórico, social y cultural en el tiempo en que fueron dados los mandamientos por medio de Moisés.

El propósito del mandamiento en sí, venía a ser más bien el siguiente, "no seas ambiguo, aparentando lo que no eres", que es lo que los paganos andaban haciendo por esas tierras.

ACCIÓN:

Dios nos ha creado con unas características muy concretas: Una cierta complexión, un timbre de voz o una forma de movernos, que nos define según la naturaleza y la identidad que Él nos ha dado desde antes de la fundación del mundo.

Por lo que el hecho de desarmonizar los parámetros con los que hemos sido creados, para adaptarlos a otras cosas que no corresponden, incurre en clara rebeldía contra la voluntad creativa de Dios, algo totalmente inaceptable para cualquier ser humano, aún peor si se identifica socialmente como cristiano.

Entonces me pregunto en cuanto a mi identidad: ¿qué soy yo? Soy una hija de Dios. Así que busco entre las cartas doctrinales, si es que exista un modelo de hija de Dios al cual me pueda apoyar:

"Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad."
1 Timoteo 2:9-10

(Hermanos varones que leen ésto: Sepan que ustedes no estan exentos de vestir decorosamente, de forma pudorosa y modesta. Igualmente sucede con los peinados o los accesorios de oro y similar... Vístanse, mejor, de buenas obras.)

Hoy terminaré mi reflexión con otra pregunta: ¿Qué es lo que pretendo sugerir con mi apariencia? 


PENSANDO EN LOS DEMÁS, Deut. 22:8


PENSANDO EN LOS DEMÁS, Deuteronomio 22:8

Cuando edifiques casa nueva, harás pretil a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayere alguno.
Deuteronomio 22:8

REFLEXIÓN:

Un sólo versículo, pero que dice tánto...

Parecería evidente que alguien va a construir una baranda de protección en el terrado de su casa. La verdad es que lamentablemente existen muchos que se la ahorren, pensando: "Yo no me pienso asomar, ni siquiera pienso subir mucho a mi terrado".  Este pensamiento ni es sabio ni demuestra nada más que no sea amor propio, el despotismo de su ego sobre los demás.

Así que, en el caso del pueblo de Dios, el simple hecho de colocar una protección en el terrado de su casa iba a suponer un mandamiento a cumplir, para incentivar a sus hombres que mientras lo construyeran, fueran pensando en cuán peligroso podría ser si alguien que no fuera él, decidiera asomarse en su terrado.

Paseando por mi ciudad, en la actualidad, puedo encontrarme espacios urbanos con diseños modernos, atractivos e incluso con zona de juegos infantiles, realmente peligrosos, pues no se han diseñado teniendo en cuenta a quienes han de acercarse por la zona o a hacer uso de las instalaciones.

Esto sucede porque la sociedad de hoy día vive inmersa en una cultura yoísta, es decir "primero yo, luego yo, y si queda un poco más de tiempo, también yo". Así que cuando antes veíamos parques infantiles llenos de vallas protectoras, hoy vemos figuras arquitectónicas dignas de galerías de arte, pensadas más para impresionar al visitante que en la seguridad de las pequeñas personitas que se suben para jugar en ellas.

Este mismo pensamiento se ha trasladado en la intimidad de los hogares, viéndose familias que cada uno mira por sí, mientras tanto sus hijos se distraen con cualquier cosa. De ese modo puede resultar que una madre se deje conectado un secador de pelo cerca del lavamanos pensando, "bueno, sería estúpido que se me ocurriera mojarlo", pero no pensar en su hijito pequeño que no entiende que agua y electricidad hacen una letal combinación.

Dejar latas de bebidas abiertas donde alguien se pudiera cortar manipulándolas, objetos cortantes o punzantes, dejar suelos mojados donde alguien se pudiera resbalar, o medicamentos y productos de limpieza a mano de cualquiera que los pueda confundir con caramelos... Son detalles que delatan al yoísta, el cual no estaría de más que se tuviera que sujetar por ley a unas normas estrictas de concienciación social y familiar, ya que por sí mismo no lo va a hacer jamás.

APLICACIÓN:

Pues vemos que el Señor Jesucristo conoce muy bien el corazón del hombre. Así aún a los que somos de Él, nos insta al amor mutuo por mandato:

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
Juan 13:34

Este amor no trata de inventar palabras agradables para hacer sentir bien a alguien solamente cuando está delante, porque esto sería hipocresía. Él habla de un amor incondicional que sólo Dios puede dar y que mostró, a través de Jesús, dando su vida en sacrificio por nuestro rescate del pecado y de la muerte.

Porque dice también el apóstol Juan, con respecto al amor al prójimo que el que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. (Esto lo podemos leer en 1 Juan 4:8).

Por lo que es vergonzoso que un creyente, que ha saboreado la misericordia de Dios en su vida, el perdón y la nueva vida en Cristo, solo piense en sí mismo y en sus prioridades personales por encima de los demás, y aún más reprensible si esos demás se tratan de los componentes de su núcleo familiar. Y con la siguiente sentencia lo indica Pablo, en una de sus cartas a Timoteo:

"porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo."
1 Timoteo 5:8

Por lo que volvemos al segundo de los principales mandamientos del Señor: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo."

Ya que, meditando en el egocéntrico pensamiento del "primero yo, luego yo y por último, también yo", hallamos el principio anticristiano descrito en Apocalipsis 13:18, el cual es el número de la bestia, conformado por tres veces el número del hombre, o lo que es lo mismo, el amor propio elevado a la máxima potencia. Que es la antítesis del amor de Dios, el cual se da de Sí mismo en rescate por toda la creación.

ACCIÓN:

La iglesia a veces se vé envuelta en un pensamiento individualista, no quizá tan extremo, ya que somos de Cristo, pero como que pretendemos que todos los hermanos sean, se expresen y se ocupen en la misma manera, con la misma madurez y en las mismas cosas que nosotros, dentro del cuerpo de Cristo.

Pero a Dios le plació que su iglesia estuviera caracterizada por una amplia variedad cultural y racial, de manera que la gracia de Dios resaltara por sobre las diferencias en unidad del Espíritu Santo y en el amor y la libertad en Cristo.

En lo personal, para ejercitar el amor de Cristo y desechar el amor propio, que es carnal, me sirvo del siguiente texto:

"Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano."
1 Corintios 8:9-13

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, agradeciéndote por tu perfecta Palabra que me confronta y endereza, te pido perdón por las veces que me he pretendido poner como ejemplo, por encima de los demás, mirando solamente por mí misma, actuando sin pensar en cómo pudiera afectar mi actitud hacia los demás hermanos. Pido también que me dés la sabiduría necesaria para entender cuándo una acción mía puede ser causa de tropiezo en la familia, en el mundo o entre los hermanos, para que pueda corregirlo y vaya acomodando mi ser al carácter de Cristo. En el nombre de Jesús, Tu precioso Hijo y mi Señor y Salvador. Amén. 







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