miércoles, 22 de septiembre de 2021

FIRME COMPROMISO, Deut. 26:17-19


FIRME COMPROMISO, Deuteronomio 26:17-19

Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz. Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión,como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos; a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová tu Dios, como él ha dicho.
Deuteronomio 26:17-19

REFLEXIÓN:

Claramente y sin dilaciones, se abre una declaración solemne que compromete firmemente a la obediencia y sujección, del pueblo, y su exclusividad de pertenencia a Dios.

La formalización de esta declaración de intenciones reafirma definitivamente, por si aún quedaran dudas, que de Abraham hizo nacer al pueblo que Dios quiso tener, y que tiene, según Su soberana voluntad.

Por lo cual el pueblo, siendo de su pertenencia exclusiva, va a tener que demostrar la reciprocidad del compromiso conforme al propósito que Dios tiene para con éste.

Pero la fidelidad del hombre se diluye muy fácilmente, siendo que, si aún con Josué presente, se dieron las transgresiones, en mayor medida se irían sucediendo más tarde, tras su muerte, en un largo periodo de dejadez y ensimismamiento.

A pesar de ello, Dios no rompe sus promesas. Su compromiso es firme y verdadero, por lo que va a continuar tratando con Su pueblo durante el transcurso de la historia y hasta el fin de los tiempos.

APLICACIÓN:

Cuando aceptamos a Jesús como  Salvador nuestro, estamos declarándolo Señor y dueño de nuestra vida. Conforme Él pone sobre nosotros Su vida, dándonos una nueva identidad en Él, adoptados como hijos de Dios.

Este es un pacto de valor eterno que atañe a una relación personal, íntima y familiar entre ambas partes.

Debemos reconocer que nuestra fidelidad a Dios brilla muchas veces por su ausencia. Es por ello que Él no hace recaer mérito alguno sobre nuestras obras, en cuanto a la salvación se refiere y a la identidad que nos ha sido dada en Cristo.

Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo.
2 Timoteo 2:13

Secularmente hablando, citando a Aristóteles: "El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras".

Esto sugiere la dificultad humana en cumplir con su propia palabra, pues ya no digamos con la Palabra de Dios. Y en Su Palabra leemos qur Salomón escribe el siguiente consejo:

"Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas. No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?"
Eclesiastés 5:4-6

¡Gracias a Dios que nos ha puesto como habitáculo del Espíritu Santo, para que nos guíe y nos vaya santificando según Su voluntad! De lo contrario, estaríamos perdidos y totalmente atrapados bajo el gobierno de nuestra carne.

ACCIÓN:

En lo personal me hago la siguiente pregunta, a la cual te invito que te unas, para responderla a título introspectivo:

¿Qué quedó de aquel compromiso adquirido con el Padre?

Ultimando mi reflexión, para tener presente mi actitud en consonancia con los dichos de mi boca o según mi identidad en Cristo, me asiré de este apunte de Juan:

"Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado."
1 Juan 1:6-7

Sólo queda rememorar y retomar aquella  palabra comprometida con Dios, para cumplirla, la que buenamente se pueda sin contrariar la voluntad de Dios, y para entregar al Padre las otras promesas que hicimos, desmesuradamente y por ignorancia, en pos de una restaurada y más estrecha relación con Él. 












martes, 21 de septiembre de 2021

GRATITUD CON LAS PRIMICIAS, Deut. 26:5-11


GRATITUD CON LAS PRIMICIAS, Deuteronomio 26:5-11

Entonces hablarás y dirás delante de Jehová tu Dios: Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y habitó allí con pocos hombres, y allí creció y llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa; y los egipcios nos maltrataron y nos afligieron, y pusieron sobre nosotros dura servidumbre. Y clamamos a Jehová el Dios de nuestros padres; y Jehová oyó nuestra voz, y vio nuestra aflicción, nuestro trabajo y nuestra opresión; y Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte, con brazo extendido, con grande espanto, y con señales y con milagros; y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, tierra que fluye leche y miel. Y ahora, he aquí he traído las primicias del fruto de la tierra que me diste, oh Jehová. Y lo dejarás delante de Jehová tu Dios, y adorarás delante de Jehová tu Dios. Y te alegrarás en todo el bien que Jehová tu Dios te haya dado a ti y a tu casa, así tú como el levita y el extranjero que está en medio de ti.
Deuteronomio 26:5-11

REFLEXIÓN:

(Duro golpe es a la arrogancia del rico, que alguien le recuerde que un día fue pobre.)

De un arameo sacado de su tierra, echado a caminar la vida nómada, sin una lengua propia y sacado de su identidad y de su parentela.

Un individuo nacido en Ur de los Caldeos, sacado de en medio de la idolatría, un hombre de mujer estéril... Pero a Dios le plació sacar de él la mayor descendencia que jamás nadie podrá tener: desde un hijo hasta una nación, extendiendo en él la bendición, hasta todas las familias de la tierra.

Y allí se encontraba la nación resultante, multiplicada, prosperada, liberada, guiada y a puntito de pisar la tierraque Dios prometió a Abraham, el nómada arameo a quien el Todopoderoso escogió, como raíz de este maravilloso árbol genealógico, de donde saldría el Mesías.

¡Qué menos que las primicias de los frutos de la nueva tierra que Dios les da en heredad, para ofrecérsela a Él en agradecimiento!

Pero el corazón del hombre es tardo en agradecer así como en reconocer la mano de Dios sobre toda cosa buena que acontece. Quedará como una orden, pues, que el pueblo separe lo primero de todo el bien recolectado, tan pronto hagan posesión de las tierras.

Y como buen síntoma de humildad, que es admitir que sin Dios no somos nada, Ana dejará plasmadas en la historia sus palabras adorando a Dios en gratitud por la respuesta a sus oraciones. Y no sólo eso, sino que confirma su corazón agradecido consagrando al servicio de Dios el hijo que Él le ha dado.

"Él levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo. El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza."
1 Samuel 2:8-9

APLICACIÓN:

Cuando Cristo murió en la cruz del Calvario, tras su "consumado es" y después de haber dejado su espíritu en manos del Padre, se rasgó el velo que reservaba el Lugar Santísimo del Templo al Sumo Sacerdote, extendiéndose el acceso a todos los hombres. Este acceso se hizo palpable en su resurrección al tercer día, con la cual pasó a ser para Dios las primicias de los resucitados y, ascendido a la diestra del Padre, aguarda el día en que nos tomará consigo (esto es, a los que formamos parte de Su iglesia) y seremos también transformados juntamente con Él.

La misma palabra "primicias" es usada por Pablo para expresar cómo es que el Señor Jesús viene a ser las primicias de Dios, en cuanto a la resurrección de entre los muertos, para seguidamente resucitarnos juntamente con Él, cuando seamos arrebatados.

"Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia."
1 Corintios 15:19-24

Habiendo sido pues, rescatados de las profundidades del lodazal de la muerte y llevados a la vida en Cristo, no nos queda nada que ofrecerle, sino alabanzas perpetuas en gratitud por habernos sacado de ese muladar y llevado a comer en Su mesa, poniéndonos por coherederos en Cristo, justificados por Él delante del Padre.

Ninguno de nosotros estamos exentos de  envanecernos, tras haber saboreado la libertad en Cristo y todas sus bondades en nuestra nueva vida. No está mal que disfrutemos de ellas, pero en el momento en que dejamos de echar una primera mirada al Padre, en agradecimiento y entrega a Él, buscando Su voluntad, ya estamos dejando que la arrogancia y el orgullo manche nuestros corazones.

Otra vez Pablo, ahora hablando de sí mismo, va a explicar cómo Dios trata personalmente con él, en vistas de su tendencia a enorgullecerse en su carne, para mantenerlo humilde a pesar de las revelaciones. Recordándole Quién es el que lo capacita y le hace prosperar en su ministerio.

"Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí."
2 Corintios 12:7-8

ACCIÓN:

Leída y meditada, esta Palabra me hace reconsiderar mis bienes, capacidades y oportunidades que van presentándose en mi día a día. Luego examino cuál es la actitud con la que los recibo y hacia dónde se inclina mi corazón.

Cuando el Señor me rescató, yo no era ni  más ni mejor que aquél arameo errante, extranjero por allá donde acampaba, viviendo por fe en la promesa que generaciones después se iban a ir materializando. Cuando Cristo llegó a mi vida y yo lo acepté como mi Señor y Salvador, Dios el Padre me acogió en sus brazos, no conociendo yo todavía lo básico en Su Palabra, y poco a poco fué abriéndome al entendimiento, poniendo hermanos en mi camino y edificándome en Cristo, hasta el día de hoy.

Concluyo, como diría Samuel, el hijo que Ana consagró a Dios y que el Señor lo usó en gran manera, "hasta aquí me ayudó el Señor". 












lunes, 20 de septiembre de 2021

RECORDAR PARA OLVIDAR, Deut.25:17-19

RECORDAR PARA OLVIDAR, Deuteronomio 25:17-19 

Acuérdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando salías de Egipto; de cómo te salió al encuentro en el camino, y te desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no tuvo ningún temor de Dios. Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.
Deuteronomio 25:17-19 

REFLEXIÓN: 

(¿Cómo olvidar algo si no se recuerda del por qué ha de olvidarse? ¿Por qué recordar lo que se puede olvidar, si esto ha de recordarse para ser olvidado?) 

Para que una herida sane correctamente ha de saberse cómo ha sido hecha ya que, dependiendo del elemento con que se ha ocasionado será necesario un tratamiento específico u otro en su proceso de curación. 

La sanación total de esta herida facilita el olvido del dolor que un día ocasionó cuando aún estaba abierta, sangrante o quizá incluso infectada. 

Habitual es que quede una cicatriz visible, cuando la herida ha sido externa, pero las  internas también se suelen hacer notar de tanto en cuando, pareciendo estar en un intento de hacer reflotar el dolor que hubo, a base de ligeros pinchazos. 

Lo bueno de la experiencia es que, aún habiendo puesto su dolor en el olvido, nuestro cuerpo recuerda la situación a modo de enseñanza, para no volver a tener que experimentarla más. 

Lo más normal en una persona que ha sobrevivido a un naufragio más o menos importante, es que no quiera volverse a acercar jamás a una orilla en la playa y mucho menos, posar un pie en un barco. 

Vemos que curiosamente, lo que indica la sociedad actual, es contrario a la reacción natural, intentando que el traumatizado olvide su experiencia y vuelva a retomar la "normalidad" anterior a lo sucedido. 

La pregunta es: ¿Cómo aprender de la experiencia si ésta se oculta entre terapias y juegos al despiste, en búsqueda de la memoria positiva? 

Sea como fuere, Dios les hacía recordar a los Amalecitas para borrar su memoria. 


APLICACIÓN: 

Aquí otro tipo de recordatorio sobre algo que hay que tener presente para no volverlo a vivir jamás, y para ello nos sirve esta nota: 

"Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros."
Tito 3:1-3 

Porque la palabra de Dios, en la carta de Pablo, no nos hace recordar lo que fuimos para que volvamos a hacerlo, sino precisamente para que no haya resquicio de lo que fué de nosotros en el pasado, dejando borrada su memoria, sirviéndonos más bien a modo testimonial y como ejemplo de cómo no hay que actuar para volver nunca más a lo de antes. 

Pues vemos también cómo el apóstol Pablo confiesa a Timoteo su sombrío pasado, y cómo el Señor lo rescató de sus pecados. ¿Le está sirviendo este recuerdo para volver a hacer lo mismo de antes? No, sino que recordándolo, borra de su memoria esa pasada manera de vivir, no volviendo a practicarla jamás. 

"Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén."
1 Timoteo 1:12-17 

Y he aquí ahora el ejemplo antagónico de todo esto: 

"Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres."
Juan 8: 31-36. 

Pues olvidando la mala experiencia de la esclavitud en Egipto de donde fueron liberados, de su deportación a Babilonia, de donde fueron rescatados y de la opresión y las torturas perpetradas por el Imperio Griego antes de la llegada al poder de Roma, otro imperio más que tenía sometida a toda la nación y a otras tantas más, ellos se sentían libres, siendo esclavos y oprimidos en la religiosidad que les impedía reconocer y aceptar al Mesías teniéndolo enfrente de sus narices. 

ACCIÓN: 

Ahora la Palabra de Dios me lleva a echar mano a mis recuerdos, rememorando del pozo cenagoso de donde me rescató, me limpió dándome unas nuevas vestiduras y me adoptó como Su hija dándome  una nueva identidad en Cristo. 

Y no solamente eso, sino que recordando mis primeros pasos en el amparo de Dios y cuándo me tocó ir aprendiendo a caminar en el Señor, reconozco cómo el exceso de confianza en mí misma y no asiéndome de la Palabra de Dios y de una estrecha comunión con Él, tropecé y caí muy aparatosamente en rebeldía. Caída de la que el Padre me sacó con su cayado y, suavizando con aceite mis heridas, me fortaleció y me ha llevado a recordar para borrar del todo la memoria de mis vergüenzas. 

Ahora viene cuando me toca hacer autoexamen de cómo estoy actuando frente a los hermanos y frente a los incrédulos. Si es que me comporto ante ellos como quien jamás cayó ni fué esclavo, o en conocimiento de que yo fuí igual o peor por mis transgresiones. 

¿Mi mirada hacia los demás es juiciosa o compasiva? Según mi respuesta sabré si aún me toca rememorar más, para poner en el olvido. 

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado. Te doy gracias por Tu perfecta palabra que me enseña, corrige, y afirma mi identidad en Cristo. Te pido perdón por olvidar mi pasado, en aquella ocasión en que dirijo una mirada crítica o palabras juiciosas contra los débiles o ignorantes. Olvidando que a mí también me costó asimilar lo básico del caminar en Cristo, cayendo d mala manera en engaños y pecados por mi propia obstinación. Señor, aumenta mi fe, provéeme de la sabiduría necesaria y de Tu inconmensurable amor, para poder tratar a los demás con esta paciencia y misericordia con que me tratas a mí, todos los días. Que desaparezca por completo el orgullo religioso de mi corazón y se inunde de humildad en recuerdo de dónde fui rescatada para no volver a echar, jamás, un paso atrás. En el nombre de Tu precioso Hijo y mi Señor, Jesucristo, te lo pido. Amén. 






domingo, 19 de septiembre de 2021

JUSTO BALANCE, Deut. 25:13-16

JUSTO BALANCE, Deuteronomio 25:13-16.

No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica, ni tendrás en tu casa efa grande y efa pequeño. Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. Porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia.
Deuteronomio 25:13-16

REFLEXIÓN:

(Es común el timo en los mercados, basta con añadir algo de peso en las balanzas mecánicas o modificar la tara en las balanzas electrónicas. No es necesario modificar mucho la masa de la pesa o que la máquina electrónica descompense en gran medida su tarado. Un gramito de acá y un gramito de allá van sumando, a lo largo de un día, el kilo.)

Hay algo más feo que estafar a alguien, y es que la estafa se dé dentro de un pueblo que tiene por Dios al Juez Justo y Verdadero, el que hace que para todos salga el sol y llueva tanto para justos como para los injustos.

El más sabio y poderoso de los reyes habidos sobre la tierra, dedicó probervios a la justicia, y más concretamente en  relación con los balances,  va a contrastar la equidad Divina con la injusticia en el corazón del hombre.

"Peso y balanzas justas son de Jehová; Obra suya son todas las pesas de la bolsa."

"Abominación son a Jehová las pesas falsas, Y la balanza falsa no es buena."
Proverbios 16:11 y 20:23

Claramente, dice Dios en Su palabra, le es abominación el falseo en las pesas y las balanzas desajustadas. Pero no se refiere solamente a la literalidad del bártulo y de la acción del pesaje material en cuestión. Sino más bien en la rectitud en la observación de la justicia, de manera que no se decante hacia un lado o al otro  dependiendo quién o qué sea el objeto de juicio.

Y como que para nosotros queremos siempre lo mejor, y esto ha sido siempre igual, en el paso de los tiempos, en lo secular existe un refrán que dice: "Quien parte y reparte se lleva la mejor parte".

Y es entonces cuando Dios le recuerda a Su pueblo, por boca de Ezequiel, que en su restauración no habrá cabida a la injusticia ni a la subjetividad del objeto o del receptor, según la conveniencia humana.

"Balanzas justas, efa justo, y bato  justo tendréis."
Ezequiel 45:10

Es un inciso a los príncipes de la tierra que seguidamente desarrolla con el detalle de cómo han de ser calibrados justamente el peso del efa y del bato, para que conste en las Escrituras y ya no quede la recurrente excusa entre los hombres, del "no lo sabía".

APLICACIÓN:

Del Señor es la justicia y la paz, y aunque aún no se ciernen sobre la tierra, el día en que Él vuelva, habitarán en todas las naciones durante Su reinado milenial. En ese tiempo todos los hombres podrán degustar el sabor de la justicia y el confort de la paz verdadera. No así como la de los santos, puesto que aún durante los mil años habitarán muchos detractores de lo bueno en este mundo, que esperarán impacientes que su príncipe sea desatado para unirse todos contra la Nación Santa y sobretodo contra su Rey, el Señor Jesucristo.

Durante la iglesia del primer siglo ya se comenzaban a infiltrar falsos maestros que captaban la atención de los débiles y los que aún no habían determinado su fe.
Esto afectaba directamente a los ancianos y a los apóstoles de la iglesia que se veían contrariados y desvirtuados sus ministerios a ojos de los congregantes.

Timoteo estaba viendo llegar este peligro en su iglesia. Pablo le reconviene y fortalece en su segunda carta, en vistas de que estaba pronto a partir con el Señor, a que se afirmara en su labor pastoral y en su lucha contra los que torcían las Escrituras.

"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad."
2 Timoteo 2:15

El uso bueno de la palabra de verdad apela a toda justicia Divina, y fortalece a los oyentes contra cada gramo de engaño que los falsos maestros tratan de colar entre la verdad, para torcerla disimuladamente, hasta quedar desviada hacia la total injusticia.

Vemos que la injusticia es lo opuesto a la verdad, por tanto, en la iglesia no debe haber síntoma de favoritismo o parcialidad ante las personas, y mucho menos ante la exposición de la Palabra de Dios.

Y como el favoritismo y la parcialidad se ven reflejados en la acepción de personas, Santiago no se calló ante tal injusticia, practicada por los creyentes judeo-cristianos de la dispersión, con tamaña exhortación:


"Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros? Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores."
Santiago 2:1-9

ACCIÓN:

En mi reflexión, la imágen de una balanza antigua, con un brazo sostenido en el centro por la Palabra de Dios y con dos cuencos, uno en cada extremo. Y visualizo dónde estoy dejando caer los gramitos de mi interés, si para agradar a Dios o para agradar a los hombres.

Y mi justa balanza ha de mantenerse rectamente en la justa medida que es "Amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a uno mismo".

Mientras me reconduzco a través de la confrontación de la Palabra. Sirva este aporte para la conclusión del pensamiento.

"Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas."
Colosenses 3:23-25






sábado, 18 de septiembre de 2021

CUESTIÓN DE LINAJE, Deut. 25:5-6


CUESTIÓN DE LINAJE, Deuteronomio 25:5-6 

Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco. Y el primogénito que ella diere a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de éste no sea borrado de Israel.
Deuteronomio 25:5-6 

REFLEXIÓN: 

Cuando Dios creó al hombre, a su imagen y semejanza lo creó y lo puso en medio del más hermoso y fructífero huerto que jamás podamos llegar a imaginar, pues estaba plantado por la misma mano de Dios, en la región de Edén. Este hombre, el cual fue llamado Adán, tenía como función principal la del virreinado de toda la Tierra, siendo Dios el Rey Soberano, y a quien le  debía obediencia. 

Pero Adán rompió con el único requisito que debía cumplir para mantener su dominio terrenal, obedeciendo antes a su mujer que a Dios, y cayendo así en la transgresión de tomar del fruto del árbol que Dios ordenó que no tomara, bajo pena de muerte. 

La transgresión dio lugar a la pérdida del dominio terrenal, el cual fue a parar a manos de Satanás  quien habiéndose usado de la serpiente, había conseguido que la mujer cayera engañada, y detrás de ella, cayera Adán. 

Y aunque, a la ligera, alguno pueda pensar que el plan de Dios quedara frustrado, contrariamente a ello, en ese momento se iniciaría Su eterno y perfecto plan trazado desde antes de la fundación del mundo. Creado para destruir definitivamente toda maldad, aquella que se originara desde el corazón de Lucero, y reinar eternamente y para siempre sobre toda Su creación. Como se había propuesto con Adán, asimismo y de forma perpetua reinará el Mesías, el Señor Jesucristo. 

A partir de la caída de Adán todo iba en declive, tanto así que sólo le bastaron diez generaciones a la recién estrenada humanidad para que Dios tomara la determinación de aniquilarla por completo, debido al nivel de su maldad. Durante esta decisión, el Creador propuso que Noé y su familia fueran salvos, habiendo hallado gracia ante Él. Fue así que Dios trató con un hombre hacia las nuevas generaciones de la humanidad. 

Hubiera sido ideal que la maldad se ahogara por completo bajo las aguas del diluvio, lamentablemente continuó habitando en lo profundo del corazón del hombre. Cosa que no se tardó en volver a manifestar en Cam y en su descendencia. 

Volverá pues, Dios, a tratar con un hombre, Abram, de Ur de los caldeos, para sacarlo de su tierra y su parentela, y ponerlo por patriarca, primeramente de la nación de donde saldría el Mesías y en consecuencia, de todas las naciones de la tierra. Prometió, pues, Dios a Abraham, una gran descendencia que llevaría su nombre, no por mérito humano, sino dada por Él mismo por medio de su mujer estéril y a pesar de las adversidades, para que la gloria de Dios se fuera manifestando en el transcurso generacional del linaje escogido por Él para disponer, desde sus nombres, el perfecto nombre de Dios hecho hombre y habitando entre nosotros, Jesús de Nazaret. 

Esta es la promesa que Dios pactó con Abraham que cumpliría, según Su voluntad: 

"Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada."
Génesis 13:14-16 

Y tanta era la importancia de dar continuidad al orden generacional en el pueblo que Dios estableció para que de él naciera el Mesías, que el que desobedeciera el mandamiento de redimir a la viuda del hermano quedaría, en el mejor de los casos, humillado públicamente de por vida, y en el peor de ellos, muerto como Onán, hijo de Judá que se negó a dar continuidad al nombre de su hermano fallecido. 

Pues sucedió que Er, el hijo primogénito de Judá, murió a causa de sus maldades, dejando a su viuda sin hijos. Y siendo Onán el hermano a quien le tocaba redimir a la viuda, éste se casó con ella pero la deshonró privándole de la posibilidad de quedar embarazada. Murió también Onán a causa de su maldad y Tamar, ese era el nombre de la viuda, quedó pendiente de desposarse con el menor de los hermanos para ser redimida. 

El caso es que Judá no cumplió su pacto de redención, sino más bien se olvidó de ella cuando el menor de sus hijos ya tenía edad de casarse. 

Una vez más pareciera que Satanás se estaría frotando las manos, pensando que se vería frustrado el plan de Dios, por cuanto por boca de Jacob, dió a conocer Su voluntad de que el Mesías fuera descendiente de la tribu de Judá, cosa que hasta el momento no se estaba cumpliendo. 

"Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros." 

"Judá, te alabarán tus hermanos; Tu mano en la cerviz de tus enemigos; Los hijos de tu padre se inclinarán a ti. Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos. Atando a la vid su pollino, Y a la cepa el hijo de su asna, Lavó en el vino su vestido, Y en la sangre de uvas su manto. Sus ojos, rojos del vino, Y sus dientes blancos de la leche." 

(Génesis 49:1 y 8-12) 

Pero como nada ni nadie puede lograr jamás que se trunque ni el más mínimo detalle que Dios ha establecido desde la eternidad, aún Tamar llegó a tener gemelos del mismo Judá, de los cuales uno de ellos, Fares, forma parte de la línea genealógica de Jesucristo. 

APLICACIÓN: 

Es el Señor Jesucristo el que vino para redimir a toda la humanidad de la atadura del pecado con que se ve afectada toda la creación desde la caída de Adán. 

Mediante su muerte en la cruz pagó por nuestros pecados, a través de su resurrección al tercer día nos ha sido dado el acceso a la vida eterna, y tras su ascensión a la diestra del Padre cuando seamos llevados a Su presencia, seremos glorificados juntamente con Él. Entonces jamás seremos borrados del Santo Linaje del Señor Jesucristo. 

No sucederá lo mismo con los que hayan rechazado al Señor Jesucristo y se hayan ido en pos de la maldad. Porque lo malo será destruído completamente y para siempre y, siendo también echada la muerte a su completa destrucción, los transgresores no podrán morir por mucho que lo deseen, cuando experimenten el sufrimiento de la ausencia total de Dios y de todas sus bondades. 

ACCIÓN: 

Pues sólo me queda agradecer a Dios que me haya redimido en Cristo haciendo perpetuar Su nombre en mí, poniendo Su vida por la mía, desde el primer momento que reconocí que Jesús es el Señor, que Dios le levantó de los muertos, ahora está a la diestra del Padre y volverá para reinar por toda la eternidad. 

Y si tú que lees, aún no has creído en Cristo y en su obra redentora en la cruz del Calvario, aún estás a tiempo. 

Este versículo es para ti: 

"Porque dice (el Señor): En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación."
2 Corintios 6:2





viernes, 17 de septiembre de 2021

LO JUSTO PARA MANTENERSE, Deut. 25:4


LO JUSTO PARA MANTENERSE, Deuteronomio 25:4.

No pondrás bozal al buey cuando trillare.
Deuteronomio 25:4

REFLEXIÓN:

(Hay algo más feo que impedir que un animal se alimente cuando éste tiene hambre, y es cuando el animal está trabajando para la provisión de nuestro alimento.)

El buey, mientras trillaba, tenía la posibilidad de echarse un bocado de pasto con tan sólo agachar la cabeza.

La trilla es un elemento pesado de madera que contiene incrustaciones cortantes en la cara que va a hacer contacto con el suelo. De manera que, la fricción que ejerce la plancha en la  tierra, facilita que el grano se suelte de la paja. Además de ser una herramienta muy pesada y difícil de desplazar, debido a la abrasión contra el terreno, el que guiaba los bueyes aún podía sentarse o cargar un bulto sobre la trilla, para ejercer más peso contra los granos, complicando más la tarea.

Con el esfuerzo del animal le era necesario ir echándose de tanto en cuando algún bocado para no desmoronarse agotado.

Podía suceder que el dueño del campo se pensara que un buey fuera capaz de engullirse todo el campo a lengüetazos, o quizá hasta lo inservible quería para sí. El caso es que al animal le ponía un bozal.

Y puesto que el animal no ha sido creado para ser esclavizado, sino enseñoreado por el hombre, va a haber que plantear este mandamiento, para reconvenir y fomentar la sensatez al que se olvida que los bueyes también se cansan y pasan hambre.

APLICACIÓN:

El buey es un animal de servicio muy valorado antes de la era industrial, que aún se valora mucho para las labores del campo, en zonas donde no hay posibilidad de usar maquinaria agrícola.

Pablo se usa de este mandamiento para aplicarlo a los siervos del Señor que se ocupan por completo de la mies y, por lo tanto, necesitan ir echando bocados del pasto para mantener su ritmo sin desfallecer.

"Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario."
1 Timoteo 5:17-18

También a los Corintios los exhortó usando el mismo ejemplo, ya que ellos ni le ayudaban para su sustento, ni tenían pretensión de hacerlo, entre tanto Pablo se encontraba proveyéndoles de su alimento espiritual.

"Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo."
1 Corintios 9:9-12

ACCIÓN:

Sin más dilación en cuanto a este tema, y pensando si es que acaso yo me creo, que facilitar un plato al siervo de Dios, va a provocar que se vacíe mi despensa, basta con recordar que todo lo que tengo me es dado gracias a Dios, y por tanto no es mío, sino de Él. ¿Cómo voy a impedir entonces el sustento del  cuerpo de Cristo, mientras sus miembros trabajan? Y mucho menos siendo yo también, miembro del mismo cuerpo.

Es necesario reconocer qur si los bueyes pasan hambre, no menos lo pasan los hermanos dedicados a tiempo completo en la obra del Señor. Que por un plato en su mesa no se vavía una despensa y por una prenda de abrigo o un calzado no desaparece un fondo de armario.

Y he aquí mi apunte final:

"Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?"
1 Juan 3:17






jueves, 16 de septiembre de 2021

JUSTA CORRECCIÓN, Deut. 25:1-3


JUSTA CORRECCIÓN, Deuteronomio 25: 1-3

Si hubiere pleito entre algunos, y acudieren al tribunal para que los jueces los juzguen, éstos absolverán al justo, y condenarán al culpable. Y si el delincuente mereciere ser azotado, entonces el juez le hará echar en tierra, y le hará azotar en su presencia; según su delito será el número de azotes. Se podrá dar cuarenta azotes, no más; no sea que, si lo hirieren con muchos azotes más que éstos, se sienta tu hermano envilecido delante de tus ojos.
Deuteronomio 25:1-3

REFLEXIÓN:

Porque el propósito del castigo es la corrección para el bien del que lo recibe, y no una venganza. No se observa la posibilidad de escarnio en la práctica de la justicia dictaminada por el Juez de los jueces.

Cuarenta azotes como tope, y lo demás sería motivo de castigar al que azota, por interpretar que ya no aplica ley, sino ultraje contra su semejante.

Una vez recibido los cuarenta azotes, los cuales se entienden que son reservados al reo merecedor del mayor castigo, ya quedaba saldado el pago, y luego paz.

En tiempos del primer siglo de la era de Jesucristo, Pablo indica como fue receptor de este máximo castigo a causa del evangelio.

"De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno."
2 Corintios 11:24

Vemos dos detalles en este verso. El primero es ver como a Pablo no le amilanó recibir una sola primera vez el máximo castigo por parte de los judíos que trataban de silenciar el evangelio. Sino que continuó con su labor, recibiendo hasta cinco veces la misma pena.

Luego, el concepto "cuarenta azotes, menos uno" es una alteración legalista de los intérpretes de la ley del momento que, no teniendo en cuenta la integridad del castigado, que es lo que en realidad pretende el mandamiento original, el cual manda infringir solamente el justo castigo sin peligrar la vida del hombre, más bien trataban de salvaguardar sus propias espaldas, de ser castigados por excederse en el número de azotes, lo que denota una doble moral religiosa.

APLICACIÓN:

Aunque secularmente se entienden los desastres naturales y los diversos problemas más o menos graves del hombre como "los azotes de la vida", hay que tener en cuenta que el hombre y toda la creación no sufre sino la consecuencia de la acción del pecado y de la muerte. Siendo que el hombre que no tiene a Dios se puede ver envuelto en desgracias buscadas por sí mismo directamente o por su propia incredulidad.

Pero cuando este incrédulo es alcanzado por la palabra de verdad, y en aceptación a Cristo, pasa a pertenecer a la familia de Dios, por su adopción por medio del Espíritu Santo, se vé liberado de la acción de la muerte como pago por sus pecados, habiendo sido saldados por el Señor Jesucristo en su obra redentora en la cruz del Calvario.

Las palabras "disciplina" y "corrección" van a tomar el espacio propio que ocupan en la relación Padre-hijo, por tal de que este último crezca recto y firme en su nueva  identidad en Cristo.

Mientras que la disciplina de Dios abarca las instrucciones de vida conforme a Su voluntad, dadas en Su palabra. La corrección es la acción resultante de la confrontación directa entre la instrucción del Padre y la obediencia del hijo.

Cuando no se da esta obediencia, tarde o temprano se va a dar la consecuencia, la cual es el castigo. Claro que no se trata de recibir azotes literalmente dichos, pero si que estos achaques tienen  una acción similar tanto en el ámbito terrenal como en el espiritual, por tal de que la corrección se dé lo antes posible.Y esta corrección tiene por finalidad llegar a ser conforme a la perfección del carácter de Cristo y a Su santidad, según dice el Señor a través de  Pedro.

"como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo."
1 Pedro 1:14-16

ACCIÓN:

En confrontación con lo leído y reflexionado, en la vergüenza de mi corazón, constreñido por la perfecta palabra de Dios, veo que no me cuesta nada proferir juicio e incluso si yo pudiera, infringir castigo sobre los demás, señalando "éste no es obediente a ésta o a aquella instrucción del Padre"... ¡Cuántas veces debía dirigirse a mí este, mi dedo acusador!

Tengo un último versículo que quiero plasmar antes de mi oración, que es el siguiente:

"Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo."
1 Corintios 11:31-32

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado. Te doy las gracias por esta, Tu perfecta palabra que me instruye, me enseña y  me confronta para que mis pasos anden según la perfecta huella del Señor Jesucristo. Pues hallo que debo corregir mi mirada hacia los hermanos  sobretodo hacia los más débiles, por tal de tratar con ellos de la forma más amorosa y paciente posible según Tú lo haces con todos tus hijos sin acepción de personas, para su aliento y corrección. Amado Padre, también te pido la sabiduría necesaria para poder contribuir a la mutua edificación en Cristo en obediencia a Tu perfecta voluntad y para Tu gloria y honra, por los siglos de los siglos. Amén.




ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17 Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: N...