lunes, 23 de agosto de 2021

DESPOJADOS DE LEVADURA, Deut. 16:8


DESPOJADOS DE LEVADURA, Deuteronomio 16:8

Seis días comerás pan sin levadura, y el séptimo día será fiesta solemne a Jehová tu Dios; no trabajarás en él.
Deuteronomio 16:8

REFLEXIÓN:

(Un pan esponjoso es agradable al paladar y más saciante que una torta sin miga. Uno puede sentirse satisfecho tan pronto lo ha comido, pero durante el transcurso del día va a necesitar de nuevo saciar su hambre...)

Las levaduras descomponen el alimento durante el proceso de fermentación, aminorando su valor calórico y provocando que se eche a perder mucho antes de lo previsto.

Con los panes sin levadura, el pueblo consiguió llevar más provisión de alimento, al prepararse más rápidamente que el pan leudado, y le aguantó por más tiempo. Asimismo no debieron sentir pesadez digestiva y su energía se mantendría por más horas, durante su salida de la opresión Egipcia.

Ahora Dios les manda deshacerse de toda levadura durante al menos, los siete días en que establece esta fiesta solemne, en conmemoración a su apresurada salida de Egipto.

"No comerás con ella pan con levadura; siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto."
Deuteronomio 16:3

APLICACIÓN:

Igual que el pueblo de Dios fue mandado a despojarse de la levadura en su pan, a su salida de Egipto y por fiesta solemne conmemorativa, el Señor menciona este mismo consejo a sus discípulos, dándole un  sentido de índole espiritual.

"Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos."
Mateo 16:6

En un principio, los discípulos pensaban que Jesús se refería al sentido literal, lo que vendría a ser aconsejar el pan sin levadura, en vista de que ninguno se acordó de traer pan para la jornada evangelística.

Es ahí cuando el Señor les tuvo que dar la correcta interpretación, visto el mal entendido:

"¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos."
Mateo 16:11-12

También, en lo relatado en el Evangelio según Lucas, deja plasmada claramente la intención de esta orden:

"En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas."
Lucas 12:1-3

Y esta misma hipocresía religiosa fue denunciada por Pablo a la iglesia en Corinto, cuando se enteró de que en la congregación se estaba permitiendo a uno de ellos, vivir en un pecado tan grave como es la fornicación, diciendo:

"No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad."
1 Corintios 5:6-8

"Un poco de levadura leuda toda la masa", vino a expresar el cuan grave daño puede hacer a toda la congregación que uno de sus miembros ande practicando el pecado libremente en medio de ella, pudiendo llegar a aceptarse la práctica del libertinaje como algo común.

Así que más que un consejo, era un  imperativo a que se despojaran de esta levadura en sus panes. En alusión a la pascua, para hacerles recordar a Cristo como el perfecto Cordero, que los limpió por completo de todo pecado, en su pasada forma de vivir. Y de ese modo no volvieran a contaminar la harina, con este leudante de transgresiones, dignas del viejo hombre.

ACCIÓN:

Del mismo modo en que Israel debía despojarse de las levaduras de Egipto, los discípulos debían guardarse de las de los fariseos y saduceos, y la iglesia debe de rechazar toda práctica pecaminosa dentro de la congregación... En lo personal, me toca la responsabilidad de hacer lo propio.

Y es cuando la reflexión me lleva a examinar mi vida de fe en Cristo de modo que, en un ejercicio serio de introspección, descubra lo que aún hay encubierto en cuanto a la actitud propia del viejo hombre y no según mi nueva vida en Cristo.

Y hallo que Pablo también nos dejó instrucciones en este sentido, diciendo:

"En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad."
Efesios 4:22-24

Para vergüenza mía y tras mi ejercicio de autoconfrontación, debo reconocer que consigo una lista más larga de la que esperaba, pensándome estar llevando mi vida de santidad más al día... Toca orar, pedir perdón y desechar todo lo malo.

Y si usted que lee no ha hallado todavía nada de qué arrepentirse. Recuerde este Salmo en la oración de su noche, antes de acostarse:

¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.
Salmos 19:12


domingo, 22 de agosto de 2021

PASAR POR ALTO, Deut. 16:1-7


PASAR POR ALTO, Deuteronomio 16:1-7.

Guardarás el mes de Abib, y harás pascua a Jehová tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó Jehová tu Dios de Egipto, de noche. Y sacrificarás la pascua a Jehová tu Dios, de las ovejas y de las vacas, en el lugar que Jehová escogiere para que habite allí su nombre. No comerás con ella pan con levadura; siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto. Y no se verá levadura contigo en todo tu territorio por siete días; y de la carne que matares en la tarde del primer día, no quedará hasta la mañana. No podrás sacrificar la pascua en cualquiera de las ciudades que Jehová tu Dios te da; sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para que habite allí su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto. Y la asarás y comerás en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido; y por la mañana regresarás y volverás a tu habitación.
Deuteronomio 16:1-7

REFLEXIÓN:

El mes de Abib, ( en Hebreo, "espiga"), que fue conocido luego como mes de Nisán (del Acadio "comienzo" y del sumerio "retoño" o "primer brote"), después de la deportación a Babilonia, es el primer mes en el calendario Hebreo, desde que salieron de Egipto.

En el día 14 de este mes durante la esclavitud del pueblo en Egipto, Dios les mandó sacrificar a un cordero, la sangre del cual debía de bañar los dinteles de la puerta de entrada a sus casas y mientras el animal, quemado en fuego, era comido por completo en el interior de la vivienda, Jehová los libraría de la plaga en que daba muerte a todo primogénito, de hombre y de animal, habido en Egipto.

Esta sería la primera vez que celebrarían la Pascua, que en Hebreo se dice "Pesaj" y significa "pasar por alto". A partir de ese día, Dios manda que la Pascua sea celebrada entre el pueblo judío cada año en la misma fecha, como estatuto perpetuo, en calidad de fiesta solemne.

(La solemnidad se diluyó en el corazón del hombre).

En la actualidad la nación Hebrea obvia su pasado de esclavitud, su rescate por mano poderosa de Dios y el significado real de la Pascua del Señor.

Para empezar, su calendario pasó de iniciarse en el mes Nisán a iniciarse en su séptimo mes, que es el de Tishrei (que significa "comienzo"), en memoria de la Creación de Dios.

Asimismo la celebración de la Pascua ha adquirido otro significado para la población moderna, siendo que le añadieron y quitaron elementos, de manera que en vez de recordar meramente el ser librados de la muerte a través de la sangre del cordero en Egipto, ahora el protagonismo no lo llevaría el animal inmolado, sino una representación de varios elementos en un plato llamado Séder de Pesaj, (que significa "orden" o "colocación"), colocados en riguroso orden, de forma tradicional y cargada de simbolismo, para nada fieles a la ordenanza de Dios sobre el protocolo de esta festividad. En la que del cordero sólo presentan una tibia (que ni la tocan, ni la comen, sino para recordar que tras la destrucción del Templo en el año 70 d.C., ya no pueden ofrecer sacrificios según mandato Divino). También añaden entre otros elementos, un huevo cocido en señal de duelo por la destrucción del Templo.

APLICACIÓN:

(Dios es Omnisciente y Justo, por lo que jamás mandaría a Su pueblo celebrar una fiesta solemne, como estatuto perpetuo, sabiendo que llegaría un día en que no pudieran ejecutarla, según las instrucciones, por falta de alguno de sus  elementos.)

Y si los ojos y el corazón de los representantes de Israel, en tiempo en que Dios habitó entre los hombres y comió con ellos, hubieran reconocido públicamente al Mesías en lugar de mandarlo a matar. Habrían reconocido en Cristo el cumplimiento de la Ley, y aún el plan de redención se seguiría dando para el resto de la humanidad, (pues los planes de Dios son decretos inamovibles). Desde luego, el Reino terrenal de Dios se habría establecido ya sobre la tierra hace un par de milenios. No les haría falta acatar un mandato perpetuo que les es imposible de cumplir por sus propios medios, ya que el elemento principal para su cumplimiento, que es el Templo, fue destruído cerca de 4 décadas después de la consumación del sacrificio redentor en la cruz del Calvario.

Mientras tanto, los que hemos creído en el Señor Jesucristo, sabemos que Él vino a ser el perfecto Cordero Pascual. Quien  entregándose a Sí mismo en pago por nuestros pecados, nos ha pasado por alto en la sentencia de la muerte que pesaba sobre nosotros, los que también hemos pasado a ser el templo de ejecución del perfecto sacrificio, y la celebración perpetua de la memoria de redención en Cristo.

A pesar del contratiempo judío tras la destrucción del Templo, presumen estar cumpliendo con la Ley, en celebración de una presunta Pascua en la que reservan una silla de más vacía y una copa de plata a la espera del profeta Elías.

Y acerca de la ley y de quien busca su justificación por ella, Pablo dice lo siguiente:

"Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús."
Romanos 3:21-26

ACCIÓN:

La Pascua de los judíos ha pasado a ser nuestra partición del pan y del vino, el símbolo introspectivo y permanente, en memoria de los pecados que nos han sido pasados por alto por medio del perfecto sacrificio de Cristo Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Es cuando yo hago memoria de ésto: "Tomad y comed, este es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí." Las palabras del Señor Jesucristo, su cuerpo, nuestro pan de vida, y su sangre, la copa del nuevo pacto para con nosotros: La redención y la vida.

Hoy es día de hacer memoria de dónde fuimos rescatados cuando el Señor tendió su mano y la dejó clavar en la cruz sin ofrecer resistencia. Una vida derramada por nuestros pecados y en memoria de todos a los que Dios pasó por alto sus transgresiones en los tiempos del Antiguo Pacto, mediante la fe en que algún dia vendría el perfecto Cordero Pascual, el Hijo anunciado por los profetas y la simiente de la mujer prometida por Dios desde la caída de Adán.

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, gracias, un día más, por Tu perfecta palabra que me confronta recordándome Tu inconmensurable amor para conmigo, no habiéndote importado tamaña, mi maldad, sino que me has amado desde antes de la fundación del mundo, trazando el perfecto plan de salvación y de vida eterna, en rescate por mí y por todos los hombres. Perdóname por mis jactancias al tratar de obviar muchas veces aquellas miserias de las que me rescataste por medio de Tu Hijo, cuando estaba a punto de perecer hundida en el cieno del pecado. Pasándolo por alto, me tendiste la mano, me sacaste y me insuflaste vida. Me hiciste nueva criatura en Cristo, sea mi vida un fiel testimonio de su amor y sea Tu Santo Espíritu el que gobierne mi caminar diario en Tu santa y perfecta voluntad. En el nombre de Jesús, Tu precioso Hijo, el Perfecto Cordero Pascual y Señor y Salvador mío. Amén.







sábado, 21 de agosto de 2021

EL PRIMOGÉNITO SIN TACHA, Deut. 15:19-21


EL PRIMOGÉNITO SIN TACHA, Deuteronomio 15:19-21

Consagrarás a Jehová tu Dios todo primogénito macho de tus vacas y de tus ovejas; no te servirás del primogénito de tus vacas, ni trasquilarás el primogénito de tus ovejas. Delante de Jehová tu Dios los comerás cada año, tú y tu familia, en el lugar que Jehová escogiere. Y si hubiere en él defecto, si fuere ciego, o cojo, o hubiere en él cualquier falta, no lo sacrificarás a Jehová tu Dios.
Deuteronomio 15:19-21

REFLEXIÓN:

Dios manda consagrar para sí a todo primogénito macho de vacuno y bovino.

El animal tiene que ser sin tacha, sin defecto alguno, de lo contrario, no es apto para ser consagrado como sacrificio a Dios.

Así pues, el primogénito sin tacha es dado en sacrificio y seguidamente ha de ser comido en el lugar que Dios ha determinado. Y este mandamiento debía de hacerse cada año.

APLICACIÓN:

Gracias a Dios, hemos sido provistos de Su Unigénito para darlo en sacrificio en  pago por nuestros pecados.

Pues Jesús de Nazaret siendo Dios, fue sacrificado como hombre, perfecto, sin mancha, sin pecado. Pero hecho por nosotros maldición. Por tal de que  pudiéramos ser justificados delante del Padre a través de Cristo.

Unigénito, como único e inigualable, Dios Hijo, el Señor Jesucristo que tras la consumación de su obra redentora en la cruz del Calvario y en su resurrección al tercer día, pasó a ser el Primogénito de entre todos los que vamos a ser resucitados juntamente con él, estos somos los redimidos, los que hemos creído en Jesús y lo aceptamos como Señor y Salvador de nuestra vida, que ha pasado a ser una en Cristo.

Pablo así describe a nuestro Señor Jesucristo en la presentación de su carta a los creyentes en Colosas:

"Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;"
Colosenses 1:16-22

Ahora todos los redimidos hemos pasado de muerte a vida y santificados, esto es, apartados para Dios en Cristo, quien es nuestro emplazamiento permanente y nuestro alimento espiritual diario que nos provee de un cada vez más acentuado carácter de Cristo en cada uno de nosotros. Por cuanto de Él adquirimos el sustento para el crecimiento, a través de Su palabra, todos en unidad, como cuerpo de Cristo al que el viene a ser la cabeza.

Y estas son las palabras del Señor Jesús sobre Sí mismo en cuanto a nuestro alimento espiritual:

"De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. (...)  Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente."
Juan 6:47-51 y 58

Con estas palabras el Señor les dice que su vida va a ser entregada para redimir a la humanidad de la muerte, aludiendo al pan que desciende del cielo, como el maná, un alimento que sólo Dios puede proveer, el cual es el verdadero, que aprovecha en lo espiritual, para vida eterna.

Gracias a Dios, por medio del Señor Jesucristo, hemos sido librados de la muerte y de tener que presentarnos delante de Él con un sacrificio animal cada año, tal y como le fue ordenado a Su pueblo en la ley de Moisés.

Porque la ley de Moisés nos conduce a Cristo, el perfecto sacrificio, por quien accedemos al perdón y a la vida eterna.

Ahora, si mas bien la vida es dada en exclusiva por el Hijo, el crecimiento en el conocimiento y la madurez en el Espíritu va a depender de la disposición de cada creyente en alimentarse de Su palabra, la cual Dios ha puesto a nuestro abasto de toda la humanidad con la Biblia.

La Palabra de Dios va transformando nuestro ser conforme más nos alimentamos de ella, conformándonos a la imagen de Cristo. Esto no significa tan sólo leerla o analizarla de forma literaria, sino meditarla y ponerla por obra.

ACCIÓN:

En confrontación con la Palabra he de disponerme a examinar cómo estoy nutriendo mi espíritu, si con la Santa Palabra de Dios, en sometimiento a Cristo o por medio de otras fuentes, que no aprovechan a mi crecimiento espiritual en sabiduría de Dios, sino de hombres.

Y hallo la necesidad de enriquecer mi vida devocional. Lo haré iniciando un plan de lectura no muy ambicioso de la Palabra de Dios, que me permita la reflexión de pequeños pasajes diarios, de los cuales, siguiendo el orden de lectura en oración y sin obviar su contexto, pueda ir extrayendo la enseñanza y la aplicación práctica a mi caminar en Cristo. 

Y concluyendo esta reflexión, acompaño el siguiente pasaje:

"Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal."
Hebreos 5:12-14







viernes, 20 de agosto de 2021

A MANOS LLENAS, Deut. 15:7-11


A MANOS LLENAS, Deuteronomio 15:7-11.

Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite. Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado. Sin falta le darás, y no serás de mezquino corazón cuando le des; porque por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas. Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.
Deuteronomio 15:7-11

REFLEXIÓN:

La cooperación por mandato, les advierte contra la mezquindad del que mira por encima del hombro al que no tiene y no le ayuda en sospecha de que no le sea devuelto lo prestado.

La advertencia en sí es contra el de corazón perverso, que priva al que va apurado en sus necesidades básicas, teniendo con qué ayudarle.

Se sugiere a la acción del avaro, aquel que cierra sus ojos cuando pasa por al lado de un indigente, o echa la vista hacia el otro lado, aún pesándole su billetera o cargando la compra del día recién hecha. 

La generosidad se ha de tornar ley porque el hombre pronto es tentado a salvaguardar lo que estima de su propiedad y cada uno mira para sí mismo, endureciendo el corazón contra el prójimo.

Dios incentiva al generoso con la promesa de su bendición, ya que no le importa si está cercano o lejos el año de remisión, sino que se centra en cubrir la necesidad del vecino.

Además no hay excusa, porque siempre hay a quién ayudar.

APLICACIÓN:

Dios está en contra de quienes dan para recibir a cambio y no con corazón sincero.

Él nos ha provisto de todo lo necesario a sus hijos, lo nínimo que nos pide es que en generosidad, ayudemos al necesitado, confiando que nuestro Proveedor es el Soberano y Creador de todas las cosas, y que no desampara a los suyos.

El mayor ejemplo de generosidad lo tenemos en el Señor Jesucristo, quien siendo Dios, habitó entre nosotros viviendo y sufriendo como hombre, para finalmente ser entregado en sacrificio por nuestros pecados. Murió y resucitando al tercer día, luego fue ascendido a los cielos y ahora se encuentra a la diestra del Padre, donde a más de habernos redimido con su sangre, en el "consumado es", y dado paso a la vida eterna con su resurrección de entre los muertos, ahora aguarda el día en que va a volver a nosotros, pero ya no como cordero que va al matadero, sino como Señor de señores y Rey de reyes, para destruir por completo la maldad con toda Su autoridad, mientras tanto, el Señor nos da una muestra de su paciencia, para que todos podamos proceder al arrepentimiento.

Nosotros desde Adán somos los menesterosos, pero Cristo nos ha dado de su propia vida, proporcionándonos hasta Su identidad delante del Padre, como justificación y salvaconducto a la vida eterna en Su presencia.

Solo debemos creer en Él y aceptarlo como Señor y Salvador en nuestras vidas en un sincero arrepentimiento.

¿Cómo no vamos a ser generosos, teniendo tal ejemplo en Cristo?

Asimismo tenemos palabra de exhortación para encaminarnos al carácter del Hijo:

"Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma."

"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."

(Santiago 2:15-17 y Tito 2:11-14)

Existe un pensamiento religioso que indica que, como salvos por gracia y no por obras, ya no es necesario hacer buenas obras, por lo tanto, no ayudan al necesitado ni se molestan en hacer mostrar la gracia.

Pero para esto esta la gracia de Dios, para que seamos salvos por ella y para que nos presentemos delante de los hombres a manos llenas de obras no muertas, sino llenas de gracia.

Porque al igual que la salvación es un regalo inmerecido por el que ha pagado Cristo, el mismo Dios que nos prepara este don, también nos dispone para buenas obras, no para salvación sino como testimonio de ella en una nueva vida en Cristo.

"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas."
Efesios 2:8-10

ACCIÓN:

Hoy voy a pedir que me acompañes en mi pregunta y te respondas a modo introspectivo.

¿Estoy obrando generosamente, conforme al carácter de Cristo o según mis propios intereses?

A veces caemos en pensar que con cumplir con la práctica de la fe cristiana dentro del ámbito litúrgico eclesial ya estamos cumpliendo con la voluntad de Dios. Debemos desechar este pensamiento lo antes posible y observar lo que dice Santiago:

"La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo."

"Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma."

(Santiago 1:27 y 2:15-17)

Amado Padre Celestial y Dios Todopoderoso, gracias por Tu perfecta Palabra que me va formando cada día más en el carácter de Cristo. En confrontación con la lectura de hoy, te pido perdón por haber cerrado los ojos tantas veces y haber apretado el puño para no soltar de tus bendiciones hacia los menesterosos. Ruego me sea dada la sabiduría necesaria para, además de poder entender tu Palabra, aplicarla poniéndola por obra. No sean mis andares como de tener una fe muerta sino en disposición de presentarme siempre delante de los hombres a manos llenas de Tu gracia. Para Tu gloria y honra, en el nombre de Jesús.
 Amén.




jueves, 19 de agosto de 2021

AÑO DE REMISIÓN, Deut. 15:1-5.


AÑO DE REMISIÓN, Deuteronomio 15:1-5.

Cada siete años harás remisión. Y esta es la manera de la remisión: perdonará a su deudor todo aquel que hizo empréstito de su mano, con el cual obligó a su prójimo; no lo demandará más a su prójimo, o a su hermano, porque es pregonada la remisión de Jehová. Del extranjero demandarás el reintegro; pero lo que tu hermano tuviere tuyo, lo perdonará tu mano, para que así no haya en medio de ti mendigo; porque Jehová te bendecirá con abundancia en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la tomes en posesión, si escuchares fielmente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy.
Deuteronomio 15:1-5

REFLEXIÓN:

El perdón de las deudas llega por mandato divino a las tribus de Israel cada séptimo año, el año de remisión. Así que toda  deuda es remitida por ley cada siete años, coincidiendo también con el año en que reposan las tierras de su cultivos.

Siendo aplicable solamente al prójimo, no a extranjeros, estos últimos quedan libres de la obligación de perdonar una deuda, pero tampoco se pueden beneficiar de ser perdonados (por cuanto son extranjeros y no aplican la ley a sus vidas).

Como todos los demás mandamientos, este cumple su propósito, el cual está claramente indicado, que es el de impedir la mendicidad entre sus gentes.

Además, el cumplimiento de este mandato trae promesa de bendición de Dios sobre sus tierras. Aunque esta bendición no deja de estar ligada a la condición de que el pueblo se mantenga sujeto en obediencia al resto de la ley.

APLICACIÓN:

Habiendo leído esto podemos pensar: "Sería ideal que existiera esta ley en la sociedad actual donde vivimos". Y lo cierto es que sí que disponemos de una ley irrevocable de remisión.

Esta ley de remisión no abarca solamente un año, sino que desde que Jesús hizo clavar en la cruz, juntamente con Él, todos los pecados de este mundo, a todo aquel que en Él cree le son remitidas todas las deudas, adquiridas contra Dios, a causa del pecado. No hallando solo un año de reposo, sino un descanso permanente en Cristo, desde el momento de la remisión y de modo ilimitado.

"El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él."
Juan 3:36

También encontramos una distinción en la aplicación de esta remisión, la cual solo es aplicable a quien cree en el Señor Jesucristo, y no a los incrédulos.

Y como todo lo que Dios hace tiene un propósito, la finalidad de esta ley reside en hacer desaparecer la esclavitud del pecado en el mundo, conforme se va creyendo y aceptando la justificación por medio de Cristo.

Al igual que para Israel existe una promesa de bendición, entre otras, la que destaca en la ley de Jesucristo, es la del disfrute de la vida eterna juntamente con Él.

"El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados."
Romanos 8:16-17

Aunque también está sujeta a una condición, ésta se enfoca en un arrepentimiento genuino y en la aceptación de Jesús como Señor y Salvador.

ACCIÓN:

El pasaje de hoy me lleva a recordar la parábola de los dos deudores, dada por el Señor Jesucristo:

"Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas."
Mateo 18:23-35.

Reflexionando en esta escena intento ubicarme en ella a modo confrontación y me hago las siguientes preguntas:

¿Quién soy yo? ¿Me comporto como el de la parábola o soy consciente de la incalculable deuda que Dios me ha perdonado, y obro en consecuencia hacia mis deudores o hacia quienes me ofenden ? ¿Qué ejemplo testimonial estoy dando en este aspecto?

Padre Amado, te pido perdón por el mal ejemplo que doy reclamando a mis deudores, ya sea por dinero o por alguna ofensa, el pago de su deuda. Gracias por mostrarme cada día Tu incomnensurable amor para conmigo, Tu paciencia y el perdón de la deuda que adquirí contigo a causa de mi pecado, la cual jamás hubiera podido pagar de no haberme enviado a Tu Hijo, el Señor Jesucristo, para que mi alma pueda presentarse justificada delante de Tí a través de Él, quien pagó, no sólo por mi deuda, sino por la de toda la humanidad,  en la cruz del calvario. Fortalece mi fe y enséñame a ser un eficaz medio de difusión de Tu Palabra y de Tu anuncio de remisión, para que muchos puedan creer también en Cristo para la salvación de sus almas. Sea también amoldado mi carácter, para que no sean solo palabras, sino que mi diario vivir sea un claro testimonio de Cristo. En el nombre de Jesús, Tu precioso Hijo y mi Señor y Salvador, te lo pido. Amén.






miércoles, 18 de agosto de 2021

UNA BUENA INVERSIÓN, Deut. 14:24-26


UNA BUENA INVERSIÓN, Deuteronomio 14:24-26.

Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia.
Deuteronomio 14:24-26

REFLEXIÓN:


Porque Dios no es un dios de penitencias, sino el Creador de todas las cosas, por lo cual no necesita que nadie le dé nada. Él es el que prospera para prosperar, el que ofrece para ofrendar y el que enriquece para invertir. Todo el sistema de los diezmos y las primicias les servirían para recordar y agradecer que no hay mérito en ellos de lo que obtienen, sino que todo proviene de Dios.

Dios ofrece además, una solución muy práctica al que viva lejos del lugar escogido para las ofrendas y sacrificios. A más de fomentar la economía, con una entrada de  capital constante que asegure la sostenibilidad de la nación, empezando por el lugar escogido por Dios, el cual es Jerusalén.

En conocimiento de las bendiciones de Dios a quienes le obedecen, al pueblo sólo le debe bastar con mantenerse agradecido en obediencia para asegurarse una vida larga y próspera en el beneplácito Divino.

APLICACIÓN:

No es voluntad de Dios que el hombre pase hambre. Pues cuando lo creó, y a Su imagen y semejanza lo hizo, Dios lo puso en medio del más maravilloso, fértil, abundante, variopinto, fructífero y fragante huerto jamás visto ni llegado a imaginar, plantado por Dios mismo. El Creador dispuso que la criatura que representaría Su reino sobre la tierra, y este era Adán, estuviera siempre suplido de todo lo bueno.

Y aunque a pesar del pecado de Adán, las tornas se volvieron, comenzando un declive en la humanidad sentenciada a muerte desde su nacimiento y condenada de por vida a esforzarse por disponer de su propio pan, Dios no ha cesado de ofrecer una provisión al hombre y de tenderle la mano.

La mejor provisión que nos ofrece es la vida a través del Hijo, el Señor Jesucristo  quien murió y resucitó para que en Él pudiéramos disponer de justificación delante del Padre.

Esta es la mayor muestra de amor que habrá jamás, que el Hijo, siendo Dios, se despoje de Su gloria para vivir y morir como hombre, (mas sin pecado), en pago por nuestros pecados, para darnos en Él, acceso directo a la vida eterna.

Después de esta gran provisión de amor y de vida, el Señor asegura proveernos de todo lo necesario, diciendo:

"Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas."
Lucas 12:29-31

Y como que toda provisión material y espiritual proviene de Dios, Él espera de sus hijos que vivan en consecuencia de este favor inmerecido, confiadamente, en generosidad e invirtiendo sabiamente todo don recibido, como dijo el Señor a los discípulos: "de gracia recibísteis, dad de gracia", y "no os hagáis tesoros en la tierra sino haceos tesoros en el cielo, porque donde esté vuestro tesoro,allí estará vuestro corazón". (Ambas cosas las leemos en Mateo 6:19-21 y 10:8).

ACCIÓN:

La palabra de hoy me confronta en el sentido en que el Señor me dirige a sacar mayor partido a todo bien material y espiritual recibido por Su parte, invirtiéndolo sabiamente para que produzca la mayor cantidad o calidad de fruto, que pueda ofrecerle el día en que me encuentre en Su presencia, ante el tribunal de Cristo.

Y me surge el preguntarme cómo estoy invirtiendo el tiempo, los bienes y los dones que Dios me ha dado: si los estoy desperdiciando en lo terrenal y perecedero o si están generando intereses en el reino celestial.

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, gracias te doy por Tu preciosa, santa y perfecta Palabra que me confronta y me enseña a enderezar mis pasos conforme al carácter de Cristo. Con vergüenza te pido perdón por el desperdicio y la mala inversión de los dones que me das, comenzando por el tiempo y continuando por todas las oportunidades desaprovechadas de difundir el evangelio de Cristo. Provéeme, además de todo lo  que ya recibo, de la sabiduría necesaria para invertir sabiamente mi vida en Cristo y todo lo que me es añadido, para que sirva y dé rico y abundante fruto, para Tu gloria y Honra. En el nombre de Tu amado Hijo, mi Señor Jesucristo. Amén.





martes, 17 de agosto de 2021

SÍ, AL EXTRANJERO. Deut. 14:21


SÍ, AL EXTRANJERO. Deut. 14:21

Ninguna cosa mortecina comeréis; al extranjero que está en tus poblaciones la darás, y él podrá comerla; o véndela a un extranjero, porque tú eres pueblo santo a Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
Deuteronomio 14:21

REFLEXIÓN:

Llama poderosamente la atención cómo Dios sí les permite comer de lo muerto, a los muertos, tocante a su carente relación con Dios y a su ajenidad con Su pueblo.

Además de marcar, con esta clara distinción, una más patente diferencia y de asegurarles una más interiorizada identidad, con la permisividad de ofrecerle o venderle lo muerto a los extranjeros, aún se les está facilitando la función de ser luz en medio de los pueblos en fomento de esta posibilidad de trato con el de fuera.

Al parecer, por tierras cananeas, debieran de llevar a cabo una práctica tal como la que Dios prohíbe al final del verso, que era la de cocer al cabrito en la leche de su madre.

Clara prohibición por parte de Dios, y sobre este veto se encuentran dos formas más populares de interpretarlo:

En la primera se entiende que se trataba de una práctica pagana en la cual cocían el cabrito en la leche de su madre para usar este caldo resultante como riego para las tierras, así a modo ritual mágico, esperando que fuera fértil.

La segunda mantiene que la palabra Hebrea usada para "leche" requiere  exactamente de las mismas letras que el vocablo usado para "grasa".
De manera que el mandato original estaría diciendo así: "no cocerás al cabrito en la grasa de su madre". Ya que para dicha acción, irremediablemente debían ser sacrificados ambos animales, peligraría seriamente la continuidad de la especie. Y para reforzar esta versión se basa en otro mandamiento similar:

"Cuando encuentres por el camino algún nido de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con pollos o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos, no tomarás la madre con los hijos. Dejarás ir a la madre, y tomarás los pollos para ti, para que te vaya bien, y prolongues tus días."
Deuteronomio 22:6-7

Ambas formas de entenderlo tendrían su qué, aunque la primera opción ganaría peso, dada la ilación del mandamiento, el cual pretende una clara diferencia entre lo santo y lo pagano por medio de la dieta alimentaria.

APLICACIÓN:

Existen dos casos contrapuestos de hombres usados por Dios, en relación a guardar la dieta alimentaria y mezclarse con la sociedad pagana.

Sansón, quien hizo y comió lo que le pareció, sin tener en cuenta su nazareato. Cosa que le mantuvo viviendo una fuerte crisis de identidad, viéndose continuamente atraído por la sociedad enemiga y sus mujeres, y mezclándose  definitivamente con ellas.

Y Daniel, quien se guardó de contaminarse con la comida del rey desde su llegada a palacio de Nabucodonosor y durante toda su vida en la sociedad pagana.
Cosa que le aseguró mantenerse íntegro, de manera que a través de él, el nombre de Dios fue glorificado varias veces y reconocido por los reyes a los que le tocó servir.

ACCIÓN:

Igual que la nación de Israel debía servir de luz a las naciones y que Daniel guardó su integridad sirviendo de luz en medio de la oscuridad, ahora la iglesia es esa portadora de luz en la tiniebla.

Dios no nos ha mandado a apartarnos en nuestra burbuja ni en lo alto de un cerro o enel hermetismo de cuatro paredes. Sino que salgamos al mundo y estemos en él, no siendo de él pero sirviendo de modo que podamos ser distinguidos y muchos puedan llegar, a través de nosotros, al conocimiento del evangelio de Cristo.

Entiendo que más de uno preferiríamos un trozo de tierra y una cabaña en lo alto de un monte antes que soportar ni media hora del vivir en el mundo, la cosa está en crearnos esa parcela de amor en Cristo, manteniendo nuestra identidad íntegra alimentándonos de Su palabra.

"Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo."
Juan 17:14-18.

Aunque la Palabra de hoy a más de alentarme, me confronta, preguntándome cuántas son las veces que me dejo embaucar en distracciones seculares, que me hacen confundir la identidad, dejando que el mundo atenue el testimonio de Cristo en mí.

Y cierro mi reflexión con el siguiente pasaje:

"Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse."
Daniel 1:8.







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