jueves, 15 de julio de 2021

TERCER MANDAMIENTO, Deut. 5:11

TERCER MANDAMIENTO, Deuteronomio 5:11.

No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente al que tome su nombre en vano.
Deuteronomio 5:11

REFLEXIÓN:

(Israel, tras cuatro siglos de esclavitud en Egipto, se había vuelto un pueblo altamente supersticioso, negociante y dado a perjurar. Tanto se arraigaron las supersticiones adquiridas en esos años, que aún perduran hasta la fecha...)

El nombre concreto y literal de Jehová es tan sagrado para los judíos que ya ni se sabe cómo se pronuncia en la forma original en que se nombrara por primera vez cuando Moisés le preguntó a Dios: "He aquí que llego a los hijos de Israel y les digo: El Dios de vuestros padres me envía a vosotros, si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre? ¿Que les responderé?", "YO SOY EL QUE SOY", respondió Dios para nombrarse a Sí mismo.

Un nombre que se pronunció libremente como tal, hasta que el miedo a perder su reverencia los llevó a borrarlo y no volverlo a nombrar más.

Pero, ¿acaso no es peor olvidar el nombre de Su Dios? A nadie le gusta que su nombre caiga en el olvido. El ser humano va a hacer todo lo posible por dejar un legado en la tierra para que se le recuerde después de su muerte. ¿Y Dios, siendo el soberano Creador de todas las cosas, va a pedir que se borre Su nombre de las Escrituras?

¿Qué significa realmente tomar el nombre de Jehová en vano?

Para saber qué significa tomar el nombre de Jehová en vano, primeramente veremos que lo contrario a ésto es respetar y honrar el nombre de Jehová.
Luego es bueno conocer cómo es el nombre de Jehová, no solamente en lo literal sino quién es el portador de Su nombre, es decir, cómo es Dios y cuál es Su carácter y en qué manera se honra así a Su persona o se defrauda Su nombre.

Dios es amor, es Fiel y Verdadero, es Justo, Santo, misericordioso, compasivo, paciente y bondadoso. Y el pueblo que le representa lleva Su nombre. Por ende, ha de comportarse conforme Él es, para que conforme a esa forma de vivir, se vea reflejado en el pueblo el carácter de Dios, o sea, Su nombre.

Y el pueblo, como se mencionó antes, había adquirido muchas malas costumbres como resultado de mezclarse con las culturas paganas. Una muy mala costumbre era abusar de la práctica del perjurio. Siendo que usaban el nombre de Dios explícitamente o de forma implícita, lo mismo es, no solían cumplir con su palabra, dejando a Dios por testigo de engaño.

APLICACIÓN:

Dios es Santo, y no se identifica con nada y con nadie que viva en pecado y lo apruebe en la vida de los demás. Su Palabra indica en los proverbios una lista concreta de lo que más aborrece Dios:

Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos. Amonestación contra el adulterio
Proverbios 6:16-19

Podemos entender pues, que cuando Dios ordena que no se use su nombre en vano, está mandando que todo el que se identifique con Su nombre viva acorde a Su carácter, no deshonrándolo haciendo lo que aborrece, sino guardando Su palabra y obrando según Su voluntad.

Sobre este tema también habló el Señor durante Su sermón en el monte, y así dijo:

Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera;ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
Mateo 5:33-37

Así mismo Pablo escribe también a la iglesia a los  Efesios instruyéndolos en cómo han de vivir según el carácter de Cristo, ya que habiendo nacido de nuevo en Él, ahora debían aprender a vivir según el Nombre de quien compró sus vidas con el valor de Su preciosa sangre derramada en la cruz:

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Efesios 4:22-24

ACCIÓN:

Nosotros nacimos manchados por el pecado de Adán, y Dios nos procuró a Su Hijo para poder ser lavados con su sangre derramada en la cruz. Una vez limpios nos hizo nuevas criaturas en Él y nos ha dado un nuevo nombre como hijos de Dios y una nueva identidad en Cristo.

Ahora está en mi preguntarme si estoy viviendo conforme al carácter de Cristo, honrándolo o si por el contrario, estoy tratando de borrar Su nombre cuando me presento delante de los incrédulos, por miedo a defraudarlo.

Dios no quiere que yo lo borre de mi boca, sino más bien viva conforme a lo que Su nombre implica. Así, igual que su pueblo intentó borrarlo por tal de continuar perjurando y actuando conforme a sus malas costumbres, sin el peso de conciencia de estar dañando el nombre de Dios, ahora Dios exalta Su nombre hasta lo sumo en el Hijo, todos lo confesarán y nunca más será borrado.

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Filipenses 2:9-11

Es hora de vivir a Cristo y honrarlo en nuestro caminar conforme a Su carácter.

miércoles, 14 de julio de 2021

SEGUNDO MANDAMIENTO, Deuteronomio 5:8-10.


SEGUNDO MANDAMIENTO, Deuteronomio 5:8-10.

No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
Deuteronomio 5:8-10

REFLEXIÓN:

Después de más de cuatrocientos años sometidos al politeísmo Egipcio, Israel adquirió también este pensar, de manera que para todo habia un dios. Cada animal era un dios, los elementos de la naturaleza eran dioses y hasta el mismo hombre en la figura de faraón, era dios.

Entonces ellos agarraban un tronco manejable y de ahí se tallaban su propio dios a la imágen que proyectaba su mente.
Y como sabemos que del corazón del hombre no sale nada bueno y su imaginación es tan retorcida, ya no les bastaba con tratar de reproducir la imagen de algo común en la creación de Dios, sino que iban más allá creándose imágenes abominables que simulaban seres mezclados entre lo animal y lo humano.

La muestra está en que, mientras Moisés atendía a las instrucciones de Dios en el monte, los del pueblo no soportaron cuarenta días de ausencia de una figura autoritaria a quien poner como mediador entre Dios y ellos, a quien dirigir sus quejas y sus alabanzas... Se hicieron un becerro de oro y lo veneraron,  atribuyéndole la gloria por todo lo que Dios había hecho por ellos, como si de aquella fundición surgiera la autoría.

Las imágenes y las esculturas son inertes, es decir, carecen de movilidad, capacidad de reacción y vida... Es muy fácil hablarle a un lienzo o a un trozo de madera de lo que sea sin necesidad de acudir arrepentidos de nuestra mala manera de vivir.

Es por eso que el hombre, en su deseo de conectarse con Dios desde su estado rebelde, en persistencia de pecado y sin ánimo de cambiar su rumbo de vida, accede a venerar a imágenes, figuras y diversos objetos o criaturas atribuyéndoles la mediación entre Dios y ellos o, lo que es peor, glorificándoles a éstos como si fueran el mismo Dios.

De esta manera consiguen sentir una falsa sensación de aprobación Divina sobre todas las cosas que hacen, sean buenas o malas, que les embota la conciencia no permitiéndoles ver la realidad de su estado pecaminoso y por ende, la realidad de su destino, que es la muerte.

APLICACIÓN:

La impiedad tiene relación directa con la idolatría y Pablo expresa el rechazo de Dios contra ello, de la siguiente manera:

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. (...)
Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
Romanos 1: 18-19 y 22-25.

ACCIÓN:

Leyendo y reflexionando sobre el resultado de la idolatría y sobre el contundente rechazo de Dios contra esta práctica, me pregunto si no estaré depositando mi confianza más en aquella persona plasmada en foto, o en aquél empleo plasmado en un contrato fijo, o en aquella noticia enmarcada, o en aquél informe médico... Que en Dios, que es Quien en realidad proporciona todas estas cosas.

Porque es cierto que mi vida ha sido comprada con la sangre de Cristo por lo que está escondida en Él y ahora tengo a Dios por Padre. Pero tan cierto como que aún soy débil en la carne, y si mi vida devocional con Dios es pobre, rápido puedo caer en atribuir a una persona lo que Dios está haciendo a través de ella y no por ella, quitándole la gloria a Dios para depositarla en una de sus criaturas. También me puede tirar la carne según la vida de mi viejo hombre y ensalzar de más a aquel deportista o a aquella cantante cristiana o a aquel  erudito de las Escrituras...

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, gracias por Tu perfecta palabra que me enseña, me confronta y me corrige los pasos, para andar según es Tu voluntad. Mi corazón se constriñe
avergonzado y humillado ante Tu presencia, pidiéndote perdón por haber depositado mi confianza y mi adoración hacia Tu criatura, antes que hacia Ti, quien la ha creado y quien deposita en ella lo que has dispuesto para mi edificación y ayuda. Amado Padre, te pido que aumentes mi fe y mi entendimiento para poder verte siempre a Ti en toda obra que haces y no se diluya mi vista en lo material y pasajero. Guárdame también de permitir que mi imagen sea motivo de adoración de nadie por la capacidad que me diste para ayudarle o edificarle en algún área de su vida, sino que sea a Ti siempre la gloria y la honra, pues todo lo bueno procede de Ti. En el nombre de Jesús. Amén. 





martes, 13 de julio de 2021

PRIMER MANDAMIENTO, Deut. 5:6-7.


PRIMER MANDAMIENTO, Deuteronomio 5:6-7.

Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Deuteronomio 5:6-7

REFLEXIÓN:

Y las mismas palabras que salieron del monte cuarenta años atrás, hoy vuelven a salir por boca de Moisés. Mismo Dios Rescatador y Libertador, mismos mandamientos pero distinta audiencia, ya que los primeros no las atendieron, pues ahora les toca atender a ellos, guardarlos y ponerlos por obra.

"No tendrás dioses ajenos delante de mí" , es el primer mandamiento que Dios anuncia a Su pueblo.

Porque Dios es el distintivo principal de este pueblo con respecto a otros, ya que Él lo escogió, lo guardó de hambruna, lo sació de la esclavitud, lo guía y está delante de él contra sus enemigos. De tal manera Dios reclama de Su pueblo un reconocimiento exclusivo y principal sobre todas las cosas, no habiendo nada ni nadie por delante de Él en lo que a prioridad se refiere.

APLICACIÓN:

Corrían días de paz y seguridad de Imperio Romano en Jerusalén y el Rey ya había entrado sobre el pollino por las puertas de  la ciudad. Mucha expectación y muchas ganas de tenderle lazo por parte de los principales de Israel, no cesaban de preguntarle por tal de hallarle el motivo de denunciarlo a las autoridades.  Por ahí andaban pues los fariseos, y uno de ellos que era intérprete de la Ley creyó encontrar la pregunta del millón.
"¿Cuál es el gran mandamiento de la Ley?" Preguntaba éste esperando una cita literal de alguno de los nombrados en el decálogo.
Pero, ¿quién puede interpretar mejor los mandamientos que el autor de ellos? Así pues, sucedió que:

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Mateo 22:37-40

No se podía esperar más que una excelente respuesta del Señor, la cual englobaba todos los mandamientos priorizándolos de esta manera: Primero Dios, luego el prójimo y por último, uno mismo en semejanza al prójimo.

Tenemos pues, dicho por boca de Dios, el primer y gran mandamiento: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente. Mandamiento que exige que Dios sea la  prioridad máxima en la vida del hombre, no poniendo nada por delante de Él.

Un dios es algo o alguien a quien el hombre rinde culto dedicando de él su corazón, su tiempo y sus sentimientos.
Dios reclama ese corazón, tiempo y sentimientos para Sí, conforme es Soberano Creador nuestro y no hay nada ni nadie más por encima de Él.

ACCIÓN:

Después de lo leído y meditado, yo me pregunto si estoy amando a Dios con todo mi corazón o si de lo contrario he reservado en él mis pequeños altares de adoración que no he entregado en Sus manos, sino que los guardo dentro de mí.

Cualquier cosa, situación o persona que mantenga centrada nuestra atención, ocupación y sentimientos por delante de Dios, es un dios ajeno o ídolo. Y cada espacio en el corazón que reservamos a este o estos ídolos, es un altar que no dejamos que sea tratado por el Espíritu Santo que mora en nosotros.

Hoy es día de desmontar los altares de mi corazón, y entregarle todo el espacio al Padre para seguir experimentando la plenitud del Espíritu Santo en mi vida y continuar forjándome en el carácter de Cristo.





lunes, 12 de julio de 2021

EN MEDIO DEL FUEGO, Deuteronomio 5:4-6


EN MEDIO DEL FUEGO, Deuteronomio 5:4-6.

Cara a cara habló Jehová con vosotros en el monte de en medio del fuego. Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros, para declararos la palabra de Jehová; porque vosotros tuvisteis temor del fuego, y no subisteis al monte.
Deuteronomio 5:4-5

REFLEXIÓN:

Tuvieron la oportunidad de presentarse directamente delante de Él, escuchar Su voz, recibir el mensaje sin intermediarios y rendirle adoración cara a cara.

Un intercambio de pareceres, donde el hombre expondría sus miserias mientras Dios le correspondería con Su gloriosa palabra transformadora y regenerativa, eso sí, haciéndose por medio del fuego de una zarza ardiendo, para que el hombre no se consumiera con la gloriosa magnitud de Su presencia.

Pero tuvieron miedo. Miedo de un monte humeante, donde lo que arde con fuego nunca se quema, en medio del cual se oye la voz del Omnipotente Creador de todas las cosas y que en vista del testimonio de Moisés, no perjudicaba su integridad humana, sino que al contrario, la sanaba.

Pues el pueblo, habiendo podido ser partícipe del acercamiento más extraordinario, visible y seguro de la gloriosa presencia de Dios hacia el hombre, en toda la historia vetero testamentaria, prefirió ser tratado por un hombre.

APLICACIÓN:

Aunque Dios tiene Su plan trazado desde antes de la fundación del mundo y aún conociendo de antemano toda decisión humana, no cesa de dar oportunidades de acercamiento a los hombres desde que Adán se viera apartado a causa del pecado.

Una de las muestras más evidentes de que la voluntad de acercamiento entre Dios y los hombres es más Divina que humana, es la de su  manifestación en el monte Sinaí, donde todos en el pueblo tuvieron la oportunidad de acercarse a Él, pero no quisieron.

Desaprovecharon una oportunidad que ya no acontecería más a lo largo del Antiguo Testamento pues, aunque Dios acampara luego en medio del pueblo en el Tabernáculo, esta vez existían requisitos muy concretos,exigentes y exclusivos sobre quién podía acercarse a Su presencia.

Aunque también esta oportunidad la desaprovecharon tras la ausencia del arca del pacto con su Tabernáculo, desde en inicio del periodo de cautiverio babilónico y hasta que se presentara de nuevo Dios entre los hombres de la manera más accesible, fisicamente hablando, hasta la fecha.  

Y Su presencia física entre los hombres también fue rechazada por Su pueblo y tras haber sido enviado a la cruz, no  habiendo atisbo de pecado en Él pero hecho maldición delante de los hombres a causa de sus pecados.

Y todo esto, aunque pareciera que el hombre ha tenido parte alguna en la voluntad de acercamiento con Dios, es Él quien en Su inconmensurable misericordia nos ha provisto de la perfecta unión con Dios a través de Cristo, convirtiéndonos en morada del Espíritu Santo, a todos los que creemos que Jesucristo es el Señor, que murió en la cruz en remisión de nuestros pecados y que Dios lo levantó de los muertos ofreciéndonos vida eterna en Él.

Hoy día Dios mora entre los hombres dentro de cada miembro de Su iglesia. La iglesia es la portadora de la luz de Cristo para que el mundo pueda acercarse a Él.

Luego está en cada hombre la decisión de acercarse a la luz de Cristo en arrepentimiento o rechazarlo y seguir en la sombra de sus pecados.

ACCIÓN:

Leido y reflexionado, sólo me queda acercarme a Dios en agradecimiento y pidiendo perdón por desperdiciar muchas oportunidades de mostrar la luz de Cristo en mi testimonio de vida, para que  a través de Él muchos sean salvos de la condenación eterna.

Y añado la siguiente Palabra:

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
Juan 3:17-20

Y si es que aún no hemos aceptado a Cristo, Dios nos llama a Él, y concluyo:

Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo.
Efesios 5:13-14

domingo, 11 de julio de 2021

DIOS DE VIVOS, Deut. 5:2-3.

DIOS DE VIVOS, Deuteronomio 5:2-3

Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos.
Deuteronomio 5:2-3

REFLEXIÓN:

Apabullante aclaración es la que hace Moisés a sus presentes espectadores. Que siendo niños o habiendo nacido después de la salida de Egipto, no teniendo recuerdo de ello o la vaga reminiscencia desde el ingenuo entendimiento pueril, deja claro con estas palabras que sus padres quedaron fuera del pacto Divino.

Y ahí se encuentran hoy delante de Moisés, expectantes, preparados para recibir lo que sus padres desoyeron.

APLICACIÓN:

Después del pecado de Adán, Dios trató con Abraham para ejecutar su plan de salvación a todos los hombres, a través de su descendencia, de la cual saldría el Mesías, que es el Señor Jesucristo.

A lo largo de las generaciones y tras cuatro siglos en Egipto, ese pacto con Abraham se disolvió en el olvido. Así que a través de Moisés, Dios pactaría de nuevo en Horeb, con aquellos que salieron de la esclavitud en tamaña demostración del poder de Dios contra Faraón y su ciudad pagana. Pero éstos no quisieron atender ni obedecer el pacto sino más bien deseaban volver a subyugarse bajo la opresión Egipcia.

Habiendo rechazado pues,  abiertamente y sin temor, todo lo que Dios había hecho por ellos y las tierras que les tenía preparadas en heredad según Su pacto con Abraham. Dios dejó pasar a esta generación por el desierto durante cuarenta años, hasta que no quedara en vida ni uno de ellos, para tratar con sus hijos, tal cual le habría placido tratar con sus mayores.

Pero el hombre es infiel y se demuestra en el andar de Israel, que una sola generación más bastó para que se cortara la sucesión de varones de Dios tras la muerte de Josué, y se fueran olvidando del pacto por otras generaciones hasta el punto de no haber ley sobre ellos, sino que cada uno hacía lo que bien le parecía.

Y aquí vemos a Dios de nuevo tratando de enderezar a Su pueblo por medio de los jueces. Pueblo que de nuevo despreció a Dios pidiendo ser reinado por hombre, como el resto de naciones colindantes. Concediendo su petición al pueblo, a partir de ahora Dios sólo trataría con el rey a través de profetas y el pueblo quedaría a expensas de éste, fuera bueno o fuera malo.

De nuevo Dios renovó pacto con David, quien fuera ungido por Dios para ser rey, al hallar en él un corazón conforme a Su agrado, prometiéndole que de su linaje habría un Rey con trono perpetuo y de reinado de bendición sobre las naciones.

Ese Rey es el Señor Jesucristo,y  el mismo Ungido que había planeado nacer de la descendencia de Abraham.

Una larga historia continúa, marcada por el silencio de Dios acaecido durante más de otros cuatrocientos años, Dios volvería a hablar al hombre, esta a través de Juan el Bautista y de Sí mismo, el Señor Jesucristo entre los hombres.

Pero la nación de Israel volvió a rechazarlo abiertamente y sin temor de Dios. Cosa que propició de nuevo el distanciamiento de Dios de Su pueblo, dejando de comunicarse abiertamente con él, sino por medio de parábolas difíciles de comprender desde el razonamiento humano. Siendo así, a partir de ese momento, Jesús sólo se comunicaría de forma clara y abierta a sus discípulos.
Y a Dios le plació hacer de doce de ellos más Pablo, llamado el tardío, apóstoles en  fundamento de la iglesia en Cristo Jesús.

Hoy Dios se comunica con el hombre a través de Su palabra y, habiendo éste oido el evangelio de la reconciliación, depende de él cómo a partir de ahora va a ser tratado por Dios, si de forma directa a través del Espíritu Santo, por haber creído y obedecido a Su palabra o entregado a sus concupiscencias por haberla rechazado.

ACCIÓN:

Introspectivamente, si es que no he atendido aún al evangelio, aún estoy a tiempo de atender a la Palabra de Dios, obedecerla y aceptar el perdón por medio del Señor Jesucristo, quien diera su sangre por mí en la cruz, en remisión de mis pecados.

Cierro mi pensamiento con el siguiente verso:

Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.
Eclesiastés 9:4




sábado, 10 de julio de 2021

CANTO Y LEMA, Deuteronimio 5:1

CANTO Y LEMA, Deuteronomio 5:1

Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos; aprendedlos, y guardadlos, para ponerlos por obra.
Deuteronomio 5:1

REFLEXIÓN:

Oye Israel... Y el pueblo centra su atención en aquellas palabras de Moisés que acabarán siendo canto y lema de generación en generación desde este día.

Como signo identitario de la generación viva y receptora del pacto que Dios habló a Moisés, estas dos sencillas palabras tornan un significado muy importante, una seña que cala en lo más profundo de cada hijo de Israel que, al oírlas, se sumerge en la introspección de sus actos y pensares conforme a todo lo que ellas comprenden.

Así que el pueblo pone oído y Moisés siembra en cada uno de ellos lo establecido y decretado por Dios, para que enraice, se adentre en sus corazones y brote hacia afuera el fruto de la obra.

APLICACIÓN:

Cuando Dios habla, Su palabra no cae en saco roto. La palabra de Dios es creadora. Dios creó los cielos y la tierra y todo lo que en ellos hay con el poder de Su palabra y esa misma potencia sostiene toda la creación.

Jesucristo es el Verbo de Dios, como dice el Señor en Su palabra, en los primeros versos del evangelio según San Juan, el que por Él todas las cosas fueron creadas y sin Él, nada de lo que ha sido creado, fue creado.

Sobre el Señor Jesucristo, el apóstol Juan continúa diciendo:

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.(...)
Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
Juan 1: 14 y 16-18

Podemos decir que Jesús es el Creador, el Redentor, y la Palabra que trae el anuncio de Sí mismo al mundo, para que éste sea salvo, habiendo oído y creído en Él.

Mas también existe el contrapunto, que engloba a todo aquel que habiendo oído, no ha querido creer y se ha endurecido en contra dirigiendo sus pasos hacia la condenación eterna.

Y este es el evangelio: Que Dios se hizo carne y habitó entre nosotros, Jesús era su nombre aqui en la tierra e Hijo , Señor de señores, Rey de reyes, Verbo de Dios y más titulos son los que profesa sobre toda Su creación. Pues siendo Dios vivió como hombre sujeto y obediente a la voluntad del Padre, y cumpliendo con toda la Ley, fue llevado a la cruz por encargo de judíos y por mano de gentiles. Sin pecado, pero hecho maldición a causa de nuestro pecado."¡Consumado es!" fueron sus palabras como espetadas en carne por espada... Murió entregando Su espíritu (puesto que Él es vida, no puede morir si es que no entrega su aliento de forma voluntaria). Al tercer día resucitó y su plan de redención trazado desde antes de la fundación del mundo quedó completo.

Y habiendo oído el evangelio ya no ignoramos ésto sino que, en su conocimiento, podemos creer para salvación o no creer para condena.

Nosotros antes vivíamos errantes en este mundo, en ignorancia total de lo espiritual, movidos por los instintos, las sensaciones y las emociones, perimetrados por nuestra conciencia natural, puesta por Dios y marcada por Adán.

Pero una vez recibimos el anuncio de la salvación por medio de Cristo, nuestra ignorancia se torna en conocimiento, el cual nos deja sin excusa para el día en que se dé el juicio, al no poder decir "yo no sabía" en defensa de nuestra vida pecaminosa por tal de esquivar la condena.

Y la palabra de Dios nos insta:

Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.
Hechos 17:30-31.

ACCIÓN:

Igual que Moisés al pueblo de Israel dijo "oye Israel", hoy el Señor en Su Palabra nos dice, a tí y a mí, "oye".

Habiendo oído, he creído y he sido sellada por el Espíritu Santo de Dios para redención de mi alma, en Cristo Jesús, a quien tengo por mi Señor y Salvador.

Hoy es día de atender a la voz del evangelio, prestar oído y decidir en consecuencia.

Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
Hebreos 3:7-8

Sea el evangelio de Jesucristo nuestro canto y lema, para Su gloria y honra, desde hoy y para siempre. Amén. 





viernes, 9 de julio de 2021

CIUDAD DE REFUGIO, Deuteronomio 4: 41-43

CIUDAD DE REFUGIO, Deuteronomio 4: 41-43

Entonces apartó Moisés tres ciudades a este lado del Jordán al nacimiento del sol, para que huyese allí el homicida que matase a su prójimo sin intención, sin haber tenido enemistad con él nunca antes; y que huyendo a una de estas ciudades salvase su vida: Beser en el desierto, en tierra de la llanura, para los rubenitas; Ramot en Galaad para los gaditas, y Golán en Basán para los de Manasés.
Deuteronomio 4:41-43

REFLEXIÓN:

Vida por vida era la ley contra el homicida, mas si éste lo era por accidente, habiendo derramado sangre de quien no tenía pleito ni enemistad con él sino que por acto fortuito y accidental, muriera, podía huir a una ciudad de refugio para librarse de tener que pagar con su vida en manos de su vengador.

Eran puntos accesibles desde cualquier localización en la heredad, de manera que el homicida involuntario pudiera llegar a su punto de amparo sin ser alcanzado por quien le perseguía en venganza.

Eso sí, él debía huir sólo y a la prisa, por lo que en su huída dejaba atrás su familia y  sus pertenencias.

Una vida completamente diferente le esperaba, pues, habiéndolo perdido todo, su identidad ahora ya no reposaba en su familia y en su oficio, sino que era escondida tras las paredes del refugio...

Pero una vez a salvo habiendo alcanzado la ciudad, éste ya no podía salir más de ella, pues en cualquier momento que lo encontraran fuera de sus límites, el peso de la ley volvería sobre él y debía morir.

Un refugio sujeto a la vida del sacerdote vigente, de manera que cuando éste fallecía y era sucedido por otro, el homicida involuntario quedaba libre para volverse a su tierra. Pero eso no le aseguraría que la sed de venganza hubiera cesado en la familia de la víctima.

Mas si el homicida saliere fuera de los límites de su ciudad de refugio, en la cual se refugió, y el vengador de la sangre le hallare fuera del límite de la ciudad de su refugio, y el vengador de la sangre matare al homicida, no se le culpará por ello; pues en su ciudad de refugio deberá aquél habitar hasta que muera el sumo sacerdote; y después que haya muerto el sumo sacerdote, el homicida volverá a la tierra de su posesión.
Números 35:26-28

APLICACIÓN:

Todos los hombres somos derramadores de sangre de manera involuntaria y por naturaleza, por cuanto nuestra carne desciende de Adán y está atada al pecado y a la muerte. De este modo, y habiendo sido el pecado, el motivo por el que se dió el derramamiento de la sangre más valiosa que jamás existirá, que es la sangre del Señor Jesucristo derramada en la cruz, nos hallamos reos de muerte y con todo el peso de la ley.
Pero así mismo, a través de Él hallamos el refugio, puesto que pagó con su vida lo que nosotros no podemos pagar.

En Cristo Dios nos ha provisto de un lugar de refugio, no temporal sino que sujeto a la vida del Eterno sumo sacerdote, nuestra vida queda escondida con Él desde el primer momento en que en Cristo hemos creído y hemos huído hacia Él dejándolo todo atrás, tocante a nuestra pasada  forma de vivir, adquiriendo Su identidad por cuanto nuestra vida es guardada en Él.

Y de este modo lo expresa Pablo a los Gálatas:

Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2:19-20

ACCIÓN:

Valorando la estancia en mi Lugar de refugio, que es Cristo, me pregunto si estoy asimilando mi situación en Él o si por el contrario, ando saliendo de las limítrofes de Su amparo.

Hoy es día de desechar todo aquello que me vuelve a identificar con mi pasada vida pecaminosa, ya sean recuerdos que me despierten añoranza o experiencias pasadas que me marcaron en su momento, dejando que me vuelvan a dañar y refugiarme en Cristo.

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, tras la lectura de Tu palabra de hoy, solo me queda darte gracias. Gracias por guardarme en Cristo, mi lugar de refugio.
Amado Padre celestial, te pido perdón por las veces que he pretendido adquirir mi vieja identidad, recordando experiencias pasadas como si aún me pertenecieran, siendo que me guardas en Ti y ya no hay nada que me pueda dañar. Señor, sea mi vida forjada en el carácter de Cristo, para que otros puedan acceder igual que yo a este perfecto y eterno lugar de refugio. En el nombre de Jesús. 
Amén.

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17 Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: N...