jueves, 21 de octubre de 2021

BENDICIÓN DE AMPARO, Deut. 33:12


BENDICIÓN DE AMPARO, Deuteronomio 33:12 

A Benjamín dijo: El amado de Jehová habitará confiado cerca de él; Lo cubrirá siempre, Y entre sus hombros morará.
Deuteronomio 33:12 

REFLEXIÓN: 

Benjamín es el más joven de los doce hijos de Jacob, nacido de su amada Raquel, la cual no resistió con vida tras el parto. Ella quiso llamarlo Benoni (hijo de dolores), en alusión a su sufrimiento durante el alumbramiento. Fue Jacob quien desestimó la sugerencia, escogiendo para él el nombre de Benjamín, el cual significa "hijo de la diestra", o "hijo de la mano derecha", que venía a expresar la  predilección del padre hacia su hijo. 

Jacob conocía muy bien al menor de sus hijos, de quien profetizó en su lecho de muerte, con la siguiente bendición: 

"Benjamín es lobo arrebatador; A la mañana comerá la presa, y a la tarde repartirá los despojos."
Génesis 49:27 

Pues tiempo después de la conquista por mano de Josué y después de su muerte, aconteció un acto abominable por parte de algunos habitantes de Gabaa, en tierra de Benjamín. Y yendo el resto de las tribus a reclamarle la entrega de los culpables para poner fin al mal sobre la tierra, los de Benjamín no aceptaron entregarlos, sino que se levantaron a la defensiva en contra de Israel. 

Por su carácter guerrero y valeroso, Benjamín causó estragos, dando muerte a muchos, pero Dios les hizo caer en emboscada, por lo que acabaron sin mujeres sin hijos y a punto de su extinción. Porque a causa de este mal, le negaron por juramento que se tomaran mujeres para sí de cualquiera de las otras once tribus. 

Llevados a compasión, viendo el inminente peligro de desaparecer el nombre de uno de los doce de Israel, buscando, hallaron que los de Jabes-galaad no se habían presentado a la reunión del campamento. Pues de ellos fueron tomadas las doncellas para los de Benjamín. 

No bastándoles el número de las muchachas, los ancianos recurrieron a otro plan para enmendar el problema, sin caer en la maldición de su juramento: 

"Ahora bien, dijeron, he aquí cada año hay fiesta solemne de Jehová en Silo, que está al norte de Bet-el, y al lado oriental del camino que sube de Bet-el a Siquem, y al sur de Lebona. Y mandaron a los hijos de Benjamín, diciendo: Id, y poned emboscadas en las viñas, y estad atentos; y cuando veáis salir a las hijas de Silo a bailar en corros, salid de las viñas, y arrebatad cada uno mujer para sí de las hijas de Silo, e idos a tierra de Benjamín. Y si vinieren los padres de ellas o sus hermanos a demandárnoslas, nosotros les diremos: Hacednos la merced de concedérnoslas, pues que nosotros en la guerra no tomamos mujeres para todos; además, no sois vosotros los que se las disteis, para que ahora seáis culpados. Y los hijos de Benjamín lo hicieron así; y tomaron mujeres conforme a su número, robándolas de entre las que danzaban; y se fueron, y volvieron a su heredad, y reedificaron las ciudades, y habitaron en ellas."
Jueces 21:19-23 

Ya decía bien Jacob de su Benjamín, cuando lo comparó a un lobo arrebatador. Ya no sólo por su carácter guerrero, sino incluso por cómo tuvo que acabar haciéndose con mujeres para asegurarse descendencia. 

Saúl, Ester y el apóstol Pablo son tres muy reconocidos Benjamitas en las Escrituras, cada cual con su idiosincrasia, mas todos tuvieron en común un carácter valeroso, guerrero, impetuoso, propios de los de su linaje. 

Son destacables los tres, cada cual por sus hechos, mas podríamos contrastar de entre ellos a Saúl, quien por sus cualidades mal gestionadas, acabó apartado del favor de Dios y del trono, siendo que aún mientras lo ocupaba, ya existía un ungido de Dios para ejercer su puesto. 

Y este era el amado de Jehová, Judá, quien dará cumplimiento a la bendición dada por Moisés a Benjamín. 

Pues el hecho que las almas de David y Jonatán se unieran en profunda y verdadera amistad, provocaría que ya jamás se separaran ambas tribus, que permanecieron tras la división de Israel en dos reinos, frente a las otras diez tribus, a causa de la apostasía de Salomón en sus últimos años de vida. 

"E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo."
1 Samuel 18:3. 

APLICACIÓN: 

De Benjamín, el menor de los doce hijos de Israel, fue rescatado un tal llamado Saulo. 

Pues este Saulo venía persiguiendo a quienes él conocía como "los del camino". 

"Los del camino" eran aquellos que vieron en Jesús el cumplimiento de lo profetizado sobre el retoño de Isaí, la raíz de David y el León de la tribu de Judá. 

Pues mostrando Jesús, en todos sus hechos, que Él era el Mesías que tenía que venir, hubieron muchos que no quisieron aceptarlo, entre ellos los fariseos, los representantes de la nación de Israel quienes, además de mandarlo matar, también sobornaron luego a los soldados para que mintieran tras su resurrección. 

El Benjamita Saulo se disponía a viajar a Tarso cuando el Señor se le apareció y, dejándolo ciego a causa del resplandor de Su presencia, le mostró  la veracidad de su resurrección y ascensión a la diestra del Padre, transformando su vida, por la que pasó a llamarse Pablo, que significa "pequeño", después de haberse llamado como el que fuera el primer rey en Israel. 

Y este "Pequeño", habiendo sido un grande entre los judíos, venía a ser el más  pequeño de todos en Cristo, quien a Su vez habia venido a ser su Señor, Proveedor y Protector en su nueva vida. 

Ahora Pablo, ya no perseguía más a "los del camino", sino más bien pasado a ser el representante de ellos como siervo, esclavo y  apóstol de Jesucristo, 

Y la fidelidad de este Benjaminta al León de Judá, se muestra en todas sus cartas, en las que aparecen estas palabras de gratitud: 

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."
Gálatas 2:20 

ACCIÓN: 

Esta lectura y reflexión me hacen preguntarme qué tan fiel soy al Señor y qué tan grande es mi gratitud por Su obra redentora y Su vida puesta en mí. 

También me lleva a preguntarme si estoy viviendo en consecuencia a ella. 

Y para los momentos complicados en que no doy la talla y me desvanezco en el desánimo, cierro mi reflexión con el siguiente pasaje: 

"Vuélveme el gozo de tu salvación,Y espíritu noble me sustente. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,Y los pecadores se convertirán a ti."
Salmos 51:12-13















miércoles, 20 de octubre de 2021

BENDICIÓN RESTAURADORA, Deut. 33:8-11


BENDICIÓN RESTAURADORA, Deuteronomio 33:8-11

A Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso, A quien probaste en Masah, Con quien contendiste en las aguas de Meriba, Quien dijo de su padre y de su madre: Nunca los he visto; Y no reconoció a sus hermanos, Ni a sus hijos conoció; Pues ellos guardaron tus palabras, Y cumplieron tu pacto. Ellos enseñarán tus juicios a Jacob, Y tu ley a Israel; Pondrán el incienso delante de ti, Y el holocausto sobre tu altar. Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, Y recibe con agrado la obra de sus manos; Hiere los lomos de sus enemigos, Y de los que lo aborrecieren, para que nunca se levanten.
Deuteronomio 33:8-11

REFLEXIÓN:

Un notable contraste desde que Jacob se pronunciara hacia Leví, juntamente con Simeón, y hasta que Moisés profirió su bendición.

Pues mientras que Moisés despunta con un favor especial a los Levitas, en sus bendiciones, con respecto a los demás, no así fue el tono que usó Jacob hacia ellos.

Y es que Jacob condenó el acto atroz que cometieron en Siquem. Pues maldijo así sus actos, los que más adelante les traerán duras consecuencias.

"Simeón y Leví son hermanos; Armas de iniquidad sus armas. En su consejo no entre mi alma, Ni mi espíritu se junte en su compañía. Porque en su furor mataron hombres, Y en su temeridad desjarretaron toros. Maldito su furor, que fue fiero; Y su ira, que fue dura. Yo los apartaré en Jacob, Y los esparciré en Israel."
Génesis 49:5-7

Pasados los siglos, Leví se presentó como la única tribu a favor de Dios en el desierto, tras su liberación de Egipto, y de ahí fue el mismo Dios que lo compensó,restaurándolo con el sacerdocio en Israel.

APLICACIÓN:

Aún hay quien discute el conocido dicho: "Dios ama al pecador pero aborrece el pecado".

Lo cierto es que poco hay que discutir al respecto, siempre y cuando no se pretenda echar mano del legalismo de las sectas basadas en la justificación por obras, o en la exclusividad de la salvación a unos pocos escogidos para serlo, de entre el resto seleccionado para la perdición.

Pues si desde Adán somos todos pecadores, ¿qué sentido habría en que Dios mandara a Su Unigénito Hijo a morir por nosotros, pecadores, si es que Dios no ama al pecador?

Pero Dios Hijo se hizo con una naturaleza humana para habitar entre nosotros, pecadores, para morir por nosotros, sufriendo sobre Sí mismo toda la ira de Dios contra todo el pecado del mundo. Para que con el sufrimiento de las torturas y su muerte se diera por satisfecho el pago para la redención de nuestras almas pecadoras, y con su resurrección al tercer día viniésemos a recibir una nueva vida en Él, restaurados y pasados a ser hijos de Dios.

Un buen ejemplo, de restauración en muestra del inconmensurable amor y misericordia de Dios hacia los pecadores, lo encontramos en Pablo, quien atestigua:

"Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén."
1 Timoteo 1:12-17

Y como a nuestra limitada mentalidad humana y razonamiento carnal no le cuadra que haya lugar al perdón después de haber sido merecedor de toda maldición causada por el pecado, no conseguimos concebir cómo podría un terrorista asesino, con el mero hecho de haber creído en la salvación por medio del Señor Jesucristo, lo aceptara como Salvador en su corazón, transformándolo, el Espíritu Santo, en una nueva persona, por la vida que Cristo pone en él, en su inconmensurable amor por su alma, rescatada en la cruz del Calvario.

Pablo nos viene a recordar con estas letras que nosotros dejamos de tener parte con el pecado desde el mismo momento en que nos convertimos a Cristo, no debiendo dar lugar a que éste tenga un espacio habitual en nuestra nueva vida. Asimismo nos insta a que nuestra restauración en Cristo sea dada a conocer para la salvación de las almas. Dice así:

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación."
2 Corintios 5:17-19

ACCIÓN:

Pues si Moisés no tomó en cuenta el pecado de Leví, conforme Jacob condenó su acción contra Siquem, y si Dios no toma en cuenta nuestros pecados, sino que envía a Cristo como medio de reconciliación, ¿cómo puedo estar yo reservándole una condena a aquel que a mi parecer "no tiene perdón de Dios"?

Si el Señor dice en Su palabra que El Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas,
¿por qué buscar venganza? ¿No estoy, con ello, atentando directamente contra el evangelio de la reconciliación y contra el poder restaurador del Espíritu Santo?

Cierro mi reflexión con el siguiente pasaje:

"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros."
Juan 13:34-35

















martes, 19 de octubre de 2021

BENDICIÓN TRASCENDENTAL, Deut. 33:7


BENDICIÓN TRASCENDENTAL, Deuteronomio 33:7 

Y esta bendición profirió para Judá. Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, Y llévalo a su pueblo; Sus manos le basten, Y tú seas su ayuda contra sus enemigos.
Deuteronomio 33:7 

REFLEXIÓN: 

Una clara distinción hizo Jacob cuando bendijo a sus hijos en su lecho de muerte. Y es que a Judá le atribuyó la centralidad de la atención del resto de sus hijos, otorgándole poder, dominio, victoria, vida y abundancia más que destacables en sus palabras: 

"Judá, te alabarán tus hermanos; Tu mano en la cerviz de tus enemigos; Los hijos de tu padre se inclinarán a ti. Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos. Atando a la vid su pollino, Y a la cepa el hijo de su asna, Lavó en el vino su vestido, Y en la sangre de uvas su manto. Sus ojos, rojos del vino, Y sus dientes blancos de la leche."
Génesis 49:8-12 

Así Moisés procede bendiciéndolo, atribuyendo su voz y sus manos en representación de toda Israel, tanto en clamor y defensa, como en palabra y obra, el centro neurálgico de la nación. 

APLICACIÓN: 

Desde que pecara Adán y éste se viera apartado de Dios, en muerte por consecuencia, el Todopoderoso puso en marcha su plan de reconciliación, el cual tenía trazado desde antes de la fundación del mundo. 

Y es que para el hombre es un mal irremediable. De modo que sólo Dios en Su inconmensurable amor y misericordia, puede hallar la forma en que el hombre acabe siendo perdonado sin transgredir su ley, liberando al reo de su pena de muerte, sin dejar de satisfacer toda justicia. 

Porque Dios es Juez Justo y verdadero, asimismo Dios es Amor. Y ambos son  atributos capaces de coexistir y funcionar al mismo tiempo. Así como descarga Su ira contra el pecado sin dejar de amar al hombre, en Su omnipotencia y omnisciencia, conjuga ambos visiblemente presentes en medio de la humanidad, en la persona de Jesucristo, Dios Hijo, hecho carne, pago de la deuda y libertador del hombre. 

Y a Dios le plació levantar a un hombre una descendencia innumerable como las estrellas. De la cual nace Israel con sus doce tribus, y en una de ellas nacerá el Mesías Redentor. 

Judá es la escogida para tal menester. Así lo hace saber Jacob en su bendición profética y así lo corrobora Moisés, poniéndola en representación de los doce. 

Se dan cumplimiento, pues, las palabras de los profetas con respecto al nacimiento del Mesías, el Señor Jesucristo, y a su obra redentora en la cruz del Calvario. 

"Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;  y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel." 

"Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados."
(Miqueas 5:2-3 e Isaías 53:5) 

Y la acción redentora se ejecuta como un regalo, creyendo en el consumador, que es Cristo y recibiendo así por medio de Él la justificación delante de Dios. 

"Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."
Efesios 2:4-9 

Hallamos que todo aquel que cree que Jesús es el Señor, y lo acepta en arrepentimiento, es beneficiario de la salvación en Cristo y por consiguiente, de una bendición que trasciende desde el remoto día en que Jacob se pronunciara hacia Judá y más adelante se consensuara con la bendición de Moisés, y hasta más allá del fin de los tiempos de este mundo. 

Y no solo trasciende en tiempo y generaciones sino en orden creacional empezando por la redención del hombre: 

"Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo."
Romanos 8:18-23 

ACCIÓN: 

¿Cómo no vivir agradecida, si habiendo estado muerta de espíritu y encaminada a la condenación eterna, Dios me ha rescatado de muerte a vida, haciéndome partícipe de tamaña bendición que es Su gloria eterna? 

"Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre."
Salmos 30:11-12 

Gracias, Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado. A Ti sea toda la gloria la honra y la alabanza, por los siglos de los siglos, amén. 
















lunes, 18 de octubre de 2021

BENDICIÓN EN CONSECUENCIA, Deut. 33:6


BENDICIÓN EN CONSECUENCIA, Deuteronomio 33:6 

Viva Rubén, y no muera; Y no sean pocos sus varones.
Deuteronomio 33:6 

REFLEXIÓN: 

Rubén, primogénito de Israel, va a ser la primera tribu en ser bendecida por Moisés en su despedida. 

Aunque es la primera de las bendiciones, sobre el mensaje se podría decir que es un texto ideal para un telegrama: corto, concreto y sin florituras. 

Pudiera deberse a que, en señal de respeto a Jacob, el patriarca de los doce, se entendiera que Rubén se hizo con más que lo que le pertenecía en heredad aún con su padre en vida, y es que se dió el derecho de beneficiarse de la intimidad de Bilha, la concubina de su padre: 

"Aconteció que cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a saber Israel. (...)"
Génesis 35:22 

Por este motivo Jacob desestimó bendecirlo en su lecho de muerte, con la heredad que le debía pertenecer por su primogenitura. 

"Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; Principal en dignidad, principal en poder. Impetuoso como las aguas, no serás el principal, Por cuanto subiste al lecho de tu padre; Entonces te envileciste, subiendo a mi estrado."
Génesis 49:3-4 

No sabemos qué motivó a Rubén a dejarse llevar con Bilha, si fue por estratagema para beneficiar a su madre Lea delante de Israel o si verdaderamente codició el lecho de su padre, el caso es que este hecho supuso una tal humillación a Jacob que dió por más que satisfecha toda la heredad para con su primogénito. 

Así que para que el resto de la tribu no se fuera a envilecer como lo hizo su patriarca, esta escueta bendición los dejará recordando cuál es la consecuencia de codiciar y tomar lo que a uno no le pertenece, ni mucho menos pasando por encima de quien le es cabeza. 

APLICACIÓN: 

Hace mucho, mucho tiempo, hubo uno que quiso hacerse un trono a la altura de Dios y hacerse semejante a Él. Entonces empezó a trabajar en lo oculto de los chismes, proliferando de boca en boca una conspiración celestial. Una tercera parte de los seres celestes se vió atraída por las tretas engañosas de éste. 

Lucero se llamaba el que ahora conocemos por Satanás. Y como no consiguió llevar a cabo su plan celestial, sino más bien fué expulsado de la presencia de Dios junto con todos sus aliados, fijó su objetivo en el trono que Dios puso a Adán para enseñorear sobre la tierra. 

Objetivo que si consiguió cumplir cuando Adán sucumbió al fruto de la ciencia del bien y del mal, pecando en desobediencia a Dios y cediendo así, a Satanás, el señorío terrenal.. 

Él mismo lo dice delante del Señor Jesucristo mientras lo tentaba en el desierto: 

"Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás."
Lucas 4:5-8 

Jesús no le corrigió cuando Satanás dijo "porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy", porque, por el momento, el que está en dominio de este mundo es él, hasta que el Señor vuelva a sentarse en Su trono y el adversario sea lanzado al lago de fuego junto con todos sus demonios y también, la muerte. 

El primer caso humano en este sentido fué Eva, (aunque aún no había recibido su nombre, sino que por varona era conocida), quien codició la idea de ser como Dios y no tener que depender de Él. 

Su hijo Caín codició también lo que no era suyo, en su caso, el beneplácito de Dios dado a Abel... Esa codicia lo acabó dominando hasta que acabó matando a su hermano. 

Observamos pues cuán grave es codiciar, que nos puede llevar al adulterio, a la usurpación y a los homicidios, encaminándonos a la condena eterna. 

Tenemos buen consejo de Pablo, en la primera carta a Timoteo, para prevenir que ma codicia tome espacio en nuestros pensamientos y nos lleve a hacer lo que no debemos, de manera que dejemos de recibir aquella recompensa preparada para cada uno de los miembros del cuerpo de Cristo: 

"Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto."
1 Timoteo 6:6-8 

ACCIÓN: 

Este es un punto de acción tan escueto como el versículo base de la reflexión de hoy: 

Es cuestión de cambiar la expresión  "quiero, quiero" por la expresión "gracias, gracias"





















domingo, 17 de octubre de 2021

TODO LO AMABLE, Deut, 33:1-5


TODO LO AMABLE, Deuteronomio 33: 1-5

Esta es la bendición con la cual bendijo Moisés varón de Dios a los hijos de Israel, antes que muriese. Dijo: Jehová vino de Sinaí, Y de Seir les esclareció; Resplandeció desde el monte de Parán, Y vino de entre diez millares de santos, Con la ley de fuego a su mano derecha. Aun amó a su pueblo; Todos los consagrados a él estaban en su mano; Por tanto, ellos siguieron en tus pasos, Recibiendo dirección de ti, Cuando Moisés nos ordenó una ley, Como heredad a la congregación de Jacob. Y fue rey en Jesurún, Cuando se congregaron los jefes del pueblo Con las tribus de Israel.
Deuteronomio 33:1-5

REFLEXIÓN:

Amorosas las palabras que dan inicio a las bendiciones de despedida de Moisés hacia el pueblo.

Siendo pronta su partida, se desprende de la coraza de autoridad que le tocó llevar por tantos años, para mostrar delante de todos el profundo amor que les tiene, por el modo en que sus ojos extraen lo más amable de ellos y lo expone en estos versos, en colofón a toda una vida de servicio a Dios y a Su pueblo, aún cuando todavía desconocía su propósito, en sus años fe juventud.

Justo y recto es llamado Israel en estas letras de despedida, no solamente en la insinuación de obediencia y lealtad a Moisés y a la ley dispuesta por Dios en el Sinaí, sino por el nombre que utiliza para identificarlo como Jesurún.

Y es que Moisés no observa la apreciación de lo malo, de aquellos que se rebelaron contra Dios y contra él, sino en la posterior generación, desplegada ante su discurso, como destinataria oficial de sus bendiciones.

Y no es que les muestre una realidad que no es, ni esté echando mano de la hipocresía diplomática, sino que el amor es el colirio por el que miran sus ojos, que hace resaltar por sobre lo reprochable, toda buena cualidad que adquiere en sometimiento e identidad como pueblo de Dios.

Y es que "El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas." Como plasmó Salomón en Proverbios 10:12. Porque todos tenemos faltas, excepto Quien no tenía ningunas y sin embargo pagó por todos nuestros pecados con su vida: el Señor Jesucristo.

APLICACIÓN:

Es una gran bendición sabernos rescatados por gracia de Dios mediante la fe en Jesús, por Su obra redentora en la cruz del Calvario y por su resurrección al tercer día, dándonos acceso a la vida eterna en Él.

Y aunque hemos sido hechos una nueva criatura en Cristo, pasándonos de muerte a vida en el Espíritu, no es nuevo si decimos que no somos perfectos, sino que andamos hacia la perfección, entre tropiezos, corrección y disciplina, hasta el día en que seamos glorificados.

Así que por el momento estamos sujetos a pasiones carnales propias de nuestro cuerpo corruptible, aunque nuestro objetivo es que esta sujección  se dé cada vez menos.

Por lo tanto no señalamos lo malo del hermano con ánimo juicioso, sino en lo que se nos dé la ocasión de edificarle, llévese para su corrección en el amor de Cristo.

He aquí un llamamiento de Pablo al amor de Dios, el cual es vínculo perfecto y no destruye, sino que fortalece la comunión entre hermanos:

"Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto."
Colosenses 3:12-14

ACCIÓN:

Cuando me alcanzó la gracia de Dios a través del evangelio, esto no supuso una obra de un día, sino que viviendo yo aún en la impiedad y en la multitud de mis pecados, sin intención de dejarlos ni de buscar a Dios, Él en Su inconmensurable amor y misericordia me fue encaminando hacia Su perfecta Palabra, la que transforma el alma.

Así es que amorosamente, a pesar de días y días en mis pecados, iba sanando poco a poco mis ansiedades a través de la lectura Bíblica, hasta el día en que llegué a entender la obra de Cristo en la cruz del Calvario. Gracias a Dios por Su amor y Su paciencia, pues aún en medio de mis pecados Él se centró en las bondades venideras en Cristo y no en la miseria que arrastraba en el momento.

Este es el colirio del amor de Dios que debo aplicar también en mis ojos, para no ver lo malo en el prójimo, sino todo lo bueno que el Señor puede hacer en su vida.

Y para que no se me olvide, cierro mi reflexión con el siguiente pasaje:

"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad."
Filipenses 4:8















sábado, 16 de octubre de 2021

UN CASTIGO EJEMPLAR, Deut. 32:49-52


UN CASTIGO EJEMPLAR, Deuteronomio 32:49-52

Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel; y muere en el monte al cual subes, y sé unido a tu pueblo, así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo; por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. Verás, por tanto, delante de ti la tierra; mas no entrarás allá, a la tierra que doy a los hijos de Israel.
Deuteronomio 32:49-52

REFLEXIÓN:

(Si había un castigo ejemplar por excelencia ante todo el pueblo, tocante a que Dios no hace acepción de personas si es que la desobediencia de uno lo hace caer en disciplina, ese era el de Aarón y Moisés, quienes después de encabezar y asegurar una guianza y una santidad según ordenanza Divina, habían sido privados de pisar la tierra prometida. No se trataba de un castigo gratuito, algo sucedió para que se diera lugar al penal desenlace.)

El caso expuesto era el siguiente: Que Dios no permitió a Aarón ni a Moisés entrar a la tierra prometida a causa de su desobediencia.

Y así a voz de pronto uno piensa en la gran labor de ambos, de cómo los ha utilizado Dios y del gran favor de Él para con ellos, Su gracia y misericordia... Acaba preguntándose: "¿Qué pudo suceder para que finalmente les fuera privado disfrutar de la tierra de la promesa?"

A continuación, un muy breve panorama, pero el justo para entender el caso:

El escenario ronda el desierto de Zin, un pueblo sediento y enfurecido contra Dios y contra Moisés y una peña de la que Dios haría brotar aguas para saciarlos. ¿Cómo se llevó a cabo el milagro? Acá leemos las instrucciones:

"He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel."
Éxodo 17:6

Así que Moisés golpeó la peña con la vara y de ella salieron las aguas para dar de beber al pueblo.

Dentro de este mismo escenario, el acontecimiento se va a repetir tiempo después: el mismo pueblo, airado y con sed, la peña de la que ya vieron brotar aguas y un Moisés recibiendo instrucciones al respecto.


"Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias."
Números 20:8

Esta vez Dios le da una instrucción diferente. El instruído, acompañándose de Aarón, ya no golpeará la roca, sino que la hablará y de ella sola brotará el agua.

La orden era bien sencilla de ejecutar, en cualquier caso, eran dos presentes, por si acaso alguno de los dos pudiera decir "no escuché bien lo que nos ordenó Dios que hagamos", siempre quedaría el otro para aclararlo.

Pero no obedecieron, ni el uno, ni el otro. Sino que el primero se contagió de la avidez del enojo popular, encendiéndose se dejó llevar e hizo lo que ya sabía según su experiencia pasada: golpear y sacar agua. Su acompañante Aarón simplemente no hizo nada, dejando hacer a Moisés según le parecía porque "¿para qué hablar a la peña si uno puede golpearla? Sí Moisés, tú haz que yo me quedo mirando aquí callado", nada que ver con la instrucción de Dios.


La consecuencia supuso lo peor para ellos dos: no pisar la tierra que Dios les daba por heredad, a la cual Moisés y Aarón se dedicaron a tiempo completo y con todas sus fuerzas a encaminar a un pueblo numeroso y difícil... trabajo que bien hubiera merecido el premio.

"Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias. Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado."
Números 20:10-12

He aquí el castigo ejemplar, que Moisés, subiendo a Abarim y a Nebo, ya no bajaría más de allí. El pueblo no vería más el rostro de aquel que allá estaba cuando nació cada uno de sus habitantes, junto con Josué y Caleb.

Y para que conste, quedará plasmado en la historia, entre las letras de la ley, para ser sabido de generación en generación.

APLICACIÓN:

El mayor castigo ejemplar para toda la humanidad y en toda su historia sobre la tierra es la paga del pecado de Adán, que es la muerte, y su transmisión en su simiente, corrupta desde el momento de la desobediencia, trascendiendo a toda la humanidad.

Así que aquí estamos, con una conciencia corrompida por la codicia, el orgullo y la soberbia, que nos mantiene inevitablemente repelidos de la Santa presencia de Dios.

Pero esto tiene solución, porque tiempo atrás, incluso antes de la fundación del mundo, Dios trazó un plan de perdón y de vida a la humanidad, que no transgrede la sentencia de muerte sino que con toda justicia viene a satisfacerse el pago, para  que nosotros no tengamos que sufrirlo.

La justicia de Dios dice que la paga del pecado es la muerte y que sin derramamiento de sangre no hay remisión.(Esto lo leemos en Romanos 6:23 y Hebreos 9:22). Esto quiere decir que para que la separación de Dios con el hombre sea restaurada cumpliendo con toda justicia, venía siendo necesario que otro hombre perfecto como Adán, que era limpio, sin pecado y a la misma imagen de Dios en todos sus sentidos excepto en la esencia (siendo hombre y no Dios), viniera a ser sacrificado propiciando el pago de vida por vida, para hallar la justificación  ante el Juez de jueces, que es Dios.

Entonces vino Salomón a decir:

"Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque."
Eclesiastés 7:20

Asimismo su padre David y Pablo más tarde, citando su salmo, dijeron:

Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
(Romanos 3:10-12 en referencia al Salmo 14).

Estaban en lo correcto, ¿qué hombre podría, pues, satisfacer el pago de la sentencia para la liberación del castigo por el pecado a todos los hombres?

Era necesario que hubiera un hombre perfecto, limpio, impecable, que además estuviera dispuesto a morir por toda la humanidad.

Pablo razona lo siguiente:

"Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno."
Romanos 5:7

Pero Dios, en Su inconmensurable amor y misericordia, nos proveyó de Hombre, que viniera a derramar hasta la última gota de su limpia sangre inocente para la redención por nuestro pecado y la justificación por su resurrección al tercer día.

"el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación."
Romanos 4:25

Y este Hombre es Jesús, el Verbo de Dios hecho hombre quien, siendo el Creador  de todas las cosas, adquirió naturaleza humana y sufrió como tal toda ira de Dios sobre Sí mismo, a causa de nuestros pecados.

Son las palabras del Señor Jesucristo, las que muestran de la forma más clara y sencilla la acción del amor de Dios y de la justificación del hombre por medio de Su persona.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios."
Juan 3:16-18

La conclusión es entonces que el castigo ejemplar ha sido sufrido por un Hombre para que el resto podamos beneficiarnos por Él mediante la fe en su obra redentora en la cruz del Calvario, y la aceptación de Jesús como Señor y Salvador, Dios venido en carne, muerto por nosotros, resucitado al tercer día y que aún a de volver dando completa destrucción y para siempre a toda maldad.

O como dijo Pablo:

"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."

Y también:

"que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo."
(Romanos 5:8 y 10:9)

ACCIÓN:

Puede ser (ya que así somos, en nuestra deformación carnal), que nos sintamos tan viles, tan sucios a causa de nuestros pecados cometidos, que el desánimo irrumpa en nuestro corazón, pensándonos no dignos de recibir el perdón de Dios.

Lo cierto es que nadie, nadie y nadie, por muy piadoso y justo que aparente ser aquí en la tierra, por más obediente que sea, compasivo, caritativo, inteligente, valiente, sufrido... Nadie es merecedor del perdón de Dios, sino que todos debíamos pagar con la muerte. Siendo que la justificación por medio del Señor Jesucristo es un regalo que a Dios le ha placido darnos, por amor de Sí mismo, evidenciando su principal y distintivo atributo: Dios es amor.

Esta será la lectura final, antes de inundar mis meditaciones de palabras de gratitud y alabanzas a mi Señor y Salvador Jesucristo y a mi Amado Padre celestial por este hermoso regalo de perdón y vida en Él:

"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros."
Isaías 53:4-6












viernes, 15 de octubre de 2021

CÁNTICO TESTIMONIAL, Deut. 31:18-20.


CÁNTICO TESTIMONIAL, Deuteronomio 31: 18-20.

Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos. Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel. Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y me enojarán, e invalidarán mi pacto.
Deuteronomio 31:18-20

REFLEXIÓN:

En la expresión oral los cantos han supuesto un elemento esencial en la práctica de la comunicación humana.

Siendo que añadiéndole una entonación melódica a una frase estructurada, más o menos difícil de recordar, se transforma en una canción capaz de quedarse en la memoria desde la temprana edad del hombre y hasta su último día en la tierra, esto le va a suponer al pueblo una herramienta principal en su enseñanza, en la preservación de  la ley y de su memoria histórica.

Y aunque las canciones tienen por norma general entonar en sucesión a lo acontecido, Dios ha preparado para que Moisés le cante al pueblo unas letras proféticas nada alentadoras, sino más bien como advertencia, por si aún existiera alguien en Israel que pensara: "Una vez cruzado el Jordán, se acabó la ley".

Un cántico que en la misma profecía demuestra el inconmensurable amor de Dios para con Su pueblo. Al cual, Él conociendo que va a desechar Su ley y a Él mismo, yéndose en pos del paganismo, lo ampara, le guía y le hace entrar en las bondades de la tierra que un día le prometió a Abraham y desde donde se establecerá el trono perpetuo de Su reinado sobre toda la creación.

No fueron en un cántico, pero a Pedro le resonaron en la mente estas palabras de Jesús, tan pronto su lengua se atrevió a negarlo por tercera vez: "Antes que el gallo cante, me negarás tres veces".

Fue así, Pedro le negó, y no sólo una, sino tres veces. Y no con un simple "no", sino incluso jurando y maldiciendo.

"Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús el nazareno. Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre. Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho:Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente."
Mateo 26:69-75

Jesús ya le había advertido, pero no fue hasta después de negarlo que se acordó, no porque fuera la tercera vez que lo hacía, sino tras el memorial conocido como el canto del gallo, del recital emblema de la nación de Israel:

"Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas."
Deuteronomio 6:4-5

Pues Pedro, tras escuchar la advertencia del Señor, bien podría haber echado mano del canto del gallo para tatarearlo mentalmente, el cual le hubiera evitado caer en la tentación de negar a Cristo, quien es la manifestación visible de Dios.

Pero en su lugar prefirió no dar crédito al aviso, "yo no voy a caer tan bajo", pensaría de sí mismo, y desestimándolo, acabó dejándose vencer por el miedo, llegado el momento.

APLICACIÓN:

Los cánticos formaron parte del consejo de Pablo tocante a la vida práctica de la fe cristiana en momentos de  congregación.

No es que se refiriera al mero hecho de cantar, sino más bien al entonado de las Escrituras, de loor y de consejo, de modo que estos cánticos se dieran desde el entendimiento, en conocimiento y sumisión a Dios, a quien se adora y sirve y en disposición a la llenura del Espíritu Santo:

"No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo."

"La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales."

(Efesios 5:18-20 y Colosenses 3:16.)

Existe un refrán secular muy conocido. Tanto así que Miguel de Cervantes lo plasmó en una frase de su personaje Don Quijote de la Mancha, que dice "quien canta, sus males espanta". No va mal encaminado, siendo que el proceso ocupa la mente, atenuando el pensamiento que le turbaba hasta el momento.

Y puesto que en la mente se urden los pensamientos que darán lugar al pecado o a la santificación, este va a ser un tema bastante abordado en las epístolas, (no sólo las Paulinas, aunque acabe citando una de ellas), para un correcto desarrollo en el cuerpo de Cristo.

"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad."
Filipenses 4:6-8

ACCIÓN:

Ahora me queda meditar y examinar con qué cántico despierta mi mente cada mañana, si con uno de adoración en gratitud o uno que atestigua mi desobediencia.

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado. Te doy gracias por Tu perfecta palabra que me enseña, me confronta y me instruye para la corrección de mis pasos y para el enderezamiento de mi caminar en Cristo.
Te pido perdón, haciendo memoria de cada momento en que he perdido la paciencia, me ha sobresaltado el miedo o el desánimo ha tratado de eclipsar la certeza de la libertad que me fue dada por la obra redentora de Jesús en la cruz del Calvario, y la vida eterna en Su resurrección al tercer día. Señor mío y Padre mío, aumenta mi fe y dame la sabiduría necesaria para detectar aquellos momentos en que las distracciones me apartan de Tu palabra y me desvían en contra de Tu santa y perfecta voluntad. Hoy quiero levantar un Salmo para glorificar Tu Santo nombre y tu inconmensurable amor y misericordia:

"Mi corazón está dispuesto, oh Dios.
Cantaré y entonaré Salmos.
/Esta es mi gloria./
Despiértate, salterio y arpa.
/Despertaré/ al alba.
Te alabaré, oh Jehová,
entre los pueblos.
A Ti cantaré Salmos
entre las naciones.
Porque más grande que los cielos
es Tu misericordia,
y hasta los cielos es Tu verdad. "

(Adaptación en cántico de Salmos 108: 1-4).














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ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17 Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: N...