martes, 7 de septiembre de 2021

CONFRATERNIZAR POR LEY, Deut. 22:1-4


CONFRATERNIZAR POR LEY, Deuteronomio 22:1-4 

Si vieres extraviado el buey de tu hermano, o su cordero, no le negarás tu ayuda; lo volverás a tu hermano. Y si tu hermano no fuere tu vecino, o no lo conocieres, lo recogerás en tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo busque, y se lo devolverás. Así harás con su asno, así harás también con su vestido, y lo mismo harás con toda cosa de tu hermano que se le perdiere y tú la hallares; no podrás negarle tu ayuda. Si vieres el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te apartarás de él; le ayudarás a levantarlo.
Deuteronomio 22:1-4 

REFLEXIÓN: 

Esta ley refuerza la confraternización entre paisanos, a la par que mantiene a raya el codiciar los bienes ajenos. 

Ayuda a aplicar correctamente el mandamiento "amarás a tu prójimo como a ti mismo", por cuanto les lleva a tener que ponerse en la situación de quien ha extraviado su bien. 

Muy probablemente en la actualidad no sepamos valorar, ni por asomo, lo que suponía en ese entonces tener un buey o un asno. Ya que para ellos significaba más que un animal doméstico, sino también el único medio para transportar personas o cosas de los que no todos podían disponer. Les era necesario, también, para los trabajos del campo como lo es arar la tierra, algo muy necesario para obtener una buena cosecha. 

Así que de no existir esta ley, cualquiera se vería tentado a adueñarse de un asno o un buey que andaran descuidados de su dueño. Mas en la vigencia de este mandato, uno se veía cuanto menos, obligado a retener el animal hasta que llegara el dueño, ejercicio que podía extenderse por largos días... Claro, tocaba pues, mantener al animal. Tarea que le llevaría sí o sí a empatizar con el prójimo. 

APLICACIÓN: 

Ya lo dejó bien claro el Señor, cuando le preguntaron por el mayor de los mandamientos: 

"Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas."
Mateo 22:34-40 

Por lo que se hace vital la premisa del amor, no solo a Dios, en primer lugar y sobre todas las cosas, sino también al prójimo como si se tratara de uno mismo. 

Y así mismo se lo hace recordar Pablo a los creyentes en Roma: 

"No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor."
Romanos 13:8-10 

Claro, pero ahora está la cuestión: ¿Quién es mi prójimo? Bueno, esta misma pregunta ya se hizo antes, y el Señor la respondió de esta manera: 

"Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo."
Lucas 10:30-37 

Así que ya tenemos la respuesta. Y si queremos usarnos de un refrán popular, para entenderlo mejor, tenemos: "Haz el bien y no mires a quién", aunque también podemos usarnos de la Palabra que nos dice "No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo", en Proverbios 3:27. 

Tenemos pues que, aunque el mandamiento en sí estaba dirigido en exclusiva al pueblo Hebreo, de él podemos extraer la enseñanza que nos deja, ya no en la literalidad del asunto, sino en el propósito de Dios para con éste, en ejercicio del amor al prójimo. 

ACCIÓN: 

Buscando en cómo aplicar esta Palabra a mi vida, hallo la confrontación tan pronto me da por pensar en aquellas personas con las que quizá no tengo una amistad, con las que no siento afinidad alguna o incluso con las que haya protagonizado algún desencuentro más o menos desagradable... En este caso me imagino cuál será mi actitud si de repente me cruzo por la calle con una de estas personas y aún más, estoy viendo que necesita ayuda. 

Es en este punto en mi reflexión donde tengo en mente estas palabras del Señor: 

"Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto."
Mateo 5:43-48 

Te acompaño a un viaje introspectivo, adueñándote de mi pregunta: ¿Estoy yo cumpliendo con este mandamiento del Señor Jesucristo? 

Y para cerrar, un último apunte más: 

"Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios."
Hebreos 13:16







lunes, 6 de septiembre de 2021

VIDA POR VIDA, Deut. 21:1-9


VIDA POR VIDA, Deuteronomio 21:1-9

Si en la tierra que Jehová tu Dios te da para que la poseas, fuere hallado alguien muerto, tendido en el campo, y no se supiere quién lo mató, entonces tus ancianos y tus jueces saldrán y medirán la distancia hasta las ciudades que están alrededor del muerto. Y los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto, tomarán de las vacas una becerra que no haya trabajado, que no haya llevado yugo; y los ancianos de aquella ciudad traerán la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrarán la cerviz de la becerra allí en el valle. Entonces vendrán los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos escogió Jehová tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en el nombre de Jehová; y por la palabra de ellos se decidirá toda disputa y toda ofensa. Y todos los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto lavarán sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle; y protestarán y dirán: Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto. Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehová; y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les será perdonada. Y tú quitarás la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto ante los ojos de Jehová.
Deuteronomio 21:1-9

REFLEXIÓN:

Vida por vida es lo que se aplicaba a quien mataba a alguien.

Pero se podía hallar el caso de encontrarse al muerto y no al homicida, ni su ciudad de origen.

Con este mandamiento se procuraba la justicia sobre el sospechoso, en base a la ciudad más cercana al cadáver. Y al no saberse quién, se deberán proveer de animal para cumplir con justicia, vida por vida.

Y para que la tierra tampoco sufra la consecuencia del derramamiento de sangre, y se vaya a tornar estéril, la becerra será sacrificada en lo no labrado, en terreno abrupto que nadie trabaja.

Es entonces donde los ancianos, en representación del pueblo más cercano y en nombre de sus habitantes, se lavan las manos sobre la becerra exculpándose por ruego a Dios, apelando a Su justicia y misericordia.

APLICACIÓN:

Desde la caída de Adán, un hombre perfecto, sin tacha hasta ese día, su espíritu quedó muerto por la acción del pecado en él. Ahora ya no podía disfrutar más del cobijo de Dios y de su comunión con Él, en su Santa presencia.

Esta vida sesgada por el pecado solo podía ser reparada dando otra vida a cambio, en pago por el fatal perjuicio contra Dios.

Pero no sirve cualquier vida ni animal ni humana, pues toda la creación se vió contaminada de muerte por la caída de Adán... Era necesario que existiera un hombre perfecto, limpio, santo y sin tacha ni defecto alguno.

En su ausencia y en muestra de la gran misericordia de Dios, Él permitió nuestra preservación, proveyéndonos del Perfecto Hombre que diera el pago ante Dios por toda Su creación: Vida por vida.

Porque aparecieron dos muertos andantes fuera del Edén, estos eran Adán y Eva, y el que los encontró tuvo que proveer del perfecto sacrificio que los redimiera, no solo a ellos sino a toda la humanidad.

Pues en lo abrupto del mundo ajeno al perfecto jardín del Edén, fue enviado el Cristo, Dios Hijo hecho hombre, y habitó entre nosotros, sufriendo el paso del tiempo, hambre, sed y la necesidad de crecer y aprender como cualquiera de nosotros, tentado igual que nosotros, pero sin pecado.

Es en la esterilidad del mundo pecaminoso en donde entregó hasta la última gota de Su sangre, en un perfecto "consumado es", ante la expectación de  los que antes gritaron: "¡Crucifícalo!" y ante aquellos romanos que reconocieron en Él al Hijo de Dios, después de entregar Su espíritu al Padre.

Con esta entrega nos redimió de la atadura del pecado, pero no solamente eso, sino que habiendo resucitado al tercer día y ascendido en gloria a la diestra del Padre, nos es dada la vida eterna y el acceso por la eternidad, a Su gloriosa presencia, desde donde aguarda el día en que vuelva a la tierra, ya no para ser sacrificado, sino para sesgar toda la maldad, definitivamente y para siempre, para reinar sobre todas las naciones en paz y justicia y restaurar la fertilidad de Su jardín, no solo en Edén, sino en toda Su creación.

ACCIÓN:

Hallamos pues que la ley de "vida por vida" es pasada a "muerte por vida", por cuando nos encontrábamos en estado de muerte por Adán y hemos pasado a vida, por medio del Señor Jesucristo.

"Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron."

"Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia."
Romanos 5:12 y 17

Profundamente agradecida, solo puedo alabar, exaltar y servir a mi Amado Padre celestial, pues me ha adoptado, por cuanto Su Hijo ha clavado consigo mis pecados en la cruz del Calvario, librándome de ellos y pasándome de muerte a vida. Y ahora Cristo es el Señor de mi vida.

(Y si tú, que lees, no tienes a Cristo en tu corazón, cree en Él, arrepiéntete y acepta Su perdón. Y podrás celebrar conmigo el mayor regalo que jamás se ha dado y se dará, el regalo de la vida eterna.)

Y aquí te dejo estas palabras del Señor, para que medites en ellas:

"Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él."
Juan 3:17






domingo, 5 de septiembre de 2021

EL FRUTO ES DETERMINANTE, Deut. 20:19-20


EL FRUTO ES DETERMINANTE, Deuteronomio 20:19-20

Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio. Mas el árbol que sepas que no lleva fruto, podrás destruirlo y talarlo, para construir baluarte contra la ciudad que te hace la guerra, hasta sojuzgarla.
Deuteronomio 20:19-20

REFLEXIÓN:

En las instrucciones para la guerra se encuentra una orden que más que orden parece un recordatorio o un consejo práctico en la lógica para la supervivencia y estrategia bélica.

El panorama representado es el siguiente:

Israel se encuentra sitiando una ciudad y la duración de batalla se está alargando. El hecho de nombrar la acción de meter hacha en los árboles para destruirlos es muy normal dentro de este escenario, ya que es un recurso que les puede servir para hacerse artilugios de asedio y defensa.

El caso es que, en la largura de días, si han talado sin seleccionar árboles, salvando los que dan fruto, les puede jugar una mala pasada obligándoles a una retirada por falta de provisión de alimento.

Serán pues los árboles que no dan fruto los únicos destinados a la tala para ser utilizados para el bastión del sitio, quedando en pie los que proveerán del mantenimiento para los guerreros.

El fruto es determinante, hace que el árbol se mantenga, mientras tanto el talado pierde la integridad de su naturaleza, al no cumplir esta función productiva.

(Todo lo que Dios ha creado cumple una función dentro de Su creación, siendo que lo que no la cumple se hace inútil, innecesario o incluso puede alterar el ritmo o la capacidad funcional de lo demás.)

Cuando a un cuerpo le deja de funcionar el cerebro por completo, no es capaz de respirar o hacer latir su corazón sin ayuda artificial, ya que de él proviene la orden para llevar a cabo estas funciones vitales. Ahora bien, aunque el cuerpo aparenta funciones vitales, ya no le es posible mantenerlas en el momento en que se desconecte de los aparatos de apoyo artificial, como el de la respiración asistida o la inducción del ritmo cardíaco. Clínicamente se conoce este caso como el de la muerte con corazón latiente. Aunque también es muy discutible no solamente entre el gremio sanitario sino en lo ético y moral, humanamente hablando.

Se dice que una mujer puede estar clínicamente muerta y aún así albergar con vida un feto en su vientre. En este caso van a intentar por todos los medios mantener artificialmente las máximas funciones vitales del cuerpo de la fallecida hasta que el bebé cumpla el tiempo en que pueda ser sacado de ese vientre. Digamos que en caso de muerte cerebral (se entiende que es la total disfunción del cerebro, totalmente irreparable), el protocolo se declina por la desconexión de maquinaria de apoyo, dejando que el resto del cuerpo deje de funcionar por sí mismo. Pero si se encuentran con la oportunidad de extraer con vida el fruto del vientre de la fallecida por muerte cerebral, su plan de actuación se deja de centrar en ella sino en el bebé, la mantendrán "conectada" el tiempo que haga falta a los medios disponibles en salvaguarda de la vida.

Podemos ver entonces que el principio  de que "el fruto es determinante" se mantiene en la conciencia humana, aunque cada vez la maldad va degenerándola más, hasta el día en que se deje por completo de tener un concepto sano de este principio básico de vida.

APLICACIÓN:

La analogía entre el fruto y la vida tiene mucho peso en el cristianismo, siendo el Señor Jesucristo quien la enfatiza para dar a entender la vital importancia de la existencia de fruto como evidencia de permanencia en Él:

"Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto."

"Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer."
Juan 15: 1-2 y 4-5

También ofrece una parábola donde a través de un viñador y una higuera infructuosa se escenifica la paciencia que tiene Dios para con el hombre y cómo, a través del Señor Jesucristo, se les ofrece una nueva oportunidad de vida, cuando otro ya lo hubiera desechado.

"Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? El entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después."
Lucas 13:6-9

La paciencia de Dios para con nosotros se hace patente a lo largo de la historia, de cómo ha ido pasando por alto nuestros contínuos desplantes e  ignorancia, por tal de que un día fuéramos hechos hijos suyos a través del evangelio de Jesucristo, en conocimiento de su obra redentora en la cruz del Calvario y de su resurrección al tercer día.

Pero el Señor también es muy tajante para con aquellos que dan frutos pero no son acordes con una conexión a Él, sino alimentados por la savia religiosa de la justificación por obras:

"Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego."
Mateo 3:8-10

Luego también recibimos enseñanza del Señor a través de los frutos, en cuanto a la distinción entre los hijos de Dios y los falsos profetas:

"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis."
Mateo 7:15-20

Se entiende que los frutos de los falsos profetas no concuerdan en nada con los de los que son de Cristo, siendo que tienen apariencia de piedad y sin embargo llevan una vida y pensamientos pecaminosos.

ACCIÓN:

La lectura de hoy y la reflexión sobre el pasaje me lleva a estas palabras del Señor:

"En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos."
Juan 15:8

Y automáticamente me traslado introspectivamente al repaso de en qué medida está siendo glorificado el Padre en mi vida en Cristo. Veo también que un discípulo del Señor lleva mucho fruto... ¿puedo yo, tocante a este baremo, denominarme discípulo del Señor, o me está quedando muy grande el título?

Si la cantidad de mi fruto es proporcional a mi permanencia en Cristo, me es necesario valorar objetivamente qué y cuánto fruto estoy dando que glorifique al Padre, y de esta manera no queda duda de cuán infiel es mi permanencia en Él.

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, gracias por Tu perfecta palabra que me confronta y me instruye para mi corrección y llegar a ser cada vez más acorde al carácter de Cristo. Pues Tu Santa y preciosa palabra de hoy me confronta y por ello te pido perdón por no mantener esta permanencia en Tu amado Hijo, mi Señor Jesucristo, que debiera tener para Tu gloria y honra y para que, pudiendo ser usada por Tí , pueda dejar de andar en los tropiezos de mi relajado uso de la fe y desarrollarme en Cristo como pámpano de abundante fruto y agradable a tus ojos. A Tí sean toda la gloria, la honra y la alabanza, por todos los siglos. Amén. 








sábado, 4 de septiembre de 2021

SABIAMENTE EXIMIDOS, Deut. 20:5-9


SABIAMENTE EXIMIDOS, Deuteronomio 20:5-9

Y los oficiales hablarán al pueblo, diciendo: ¿Quién ha edificado casa nueva, y no la ha estrenado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la estrene. ¿Y quién ha plantado viña, y no ha disfrutado de ella? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la disfrute. ¿Y quién se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la tome. Y volverán los oficiales a hablar al pueblo, y dirán: ¿Quién es hombre medroso y pusilánime? Vaya, y vuélvase a su casa, y no apoque el corazón de sus hermanos, como el corazón suyo. Y cuando los oficiales acaben de hablar al pueblo, entonces los capitanes del ejército tomarán el mando a la cabeza del pueblo.
Deuteronomio 20:5-9

REFLEXIÓN:

(En tiempos de guerra no hay varón que se salve de presentarse a filas. Y si la guerra se endurece, la edad de reclutamiento se va rebajando... Para ellos todo se detiene, solo les queda batallar deseando volver con vida.)

Estas son las instrucciones de Dios para con Su pueblo, en el momento en que tengan que librar batalla:

De los presentados, se medirán los corazones según el interés y la necesidad de preservación y crecimiento del pueblo.

Vemos la sabia estrategia de eximir a los que reúnan una de estas cuatro excusas:

- El que edificó su casa y aún no la ha estrenado.
- El que plantó una viña y aún no ha probado fruto.
- El desposado que no llegó a casarse.
- Y por último, el cobarde superlativo, que no se dejó sus miedos en casa.

Pues la sabia estrategia tiene dos y hasta tres propósitos, siendo el primero, el de evidenciar que la victoria del pueblo de Dios no se mide por la cantidad de sus  efectivos, sino por Quien les da la victoria sea como fuere el adversario.

La segunda intención es más bien práctica, que es la de mantener el ritmo vital en sus ciudades, favoreciendo una continua productividad, crecimiento demográfico y economía.

El tercer propósito es el de procurar un mínimo de población masculina en el poblado por si se diera el caso de emboscada enemiga. De este modo, los varones que se volvieron a sus casas podrán proteger a mujeres, ancianos y niños, en ausencia de los guerreros en batalla. 

El cobarde siempre será más productivo en un ambiente tranquilo que en uno hostil, y muy útil a la hora de proveer de lugares de refugio y escondites a los más vulnerables en caso de ataque sorpresivo del enemigo. Así que hasta él juega un papel importante, si no se avergüenza en acojerse a la cuarta excusa delante de los demás.

Este mismo principio hizo Dios aplicar a Gedeón durante el reclutamiento contra los Madianitas.

Aún seguían siendo muchos a ojos de Dios, y de nuevo tomó parte con una selección que aseguraría una considerable reducción de efectivos de diezmil a unos irrisorios trescientos varones, que provocarían risa a cualquier ejército rival...

"Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado."

"Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar."
Jueces 7:2 y 7

APLICACIÓN:

(Como indica el Proverbio 21:31 , "El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria." )

Dios es Omnipotente, por lo que nada ni nadie puede hacerle frente ni frustrar en lo más mínimo Sus planes.

Él trazó un plan de salvación, para rescatar al hombre de las tinieblas del pecado y traerlo de nuevo a Su luz admirable. Una vez hechos nuevos en Cristo mediante la fe, Él nos constituye suyos y desde ese mismo momento ya no somos dueños de nosotros mismos sino que en calidad de miembros de un mismo cuerpo, y Cristo por cabeza, Él es quien gobierna.

Victoriosos de nacimiento, pues no solamente es el Todopoderoso el que encabeza nuestra batalla, sino que tiene por conclusión el triunfo, por la obra redentora de la cruz del Calvario, y por la
resurrección del Señor Jesucristo al tercer día.

ACCIÓN:

Aunque muchos podríamos acojernos a la cuarta excusa que nos eximiera de librar batalla, Dios hace de nosotros, en Cristo, el motivo que da lugar a las otras tres primeras. Habiendo sido constituítos morada del Espíritu Santo, obreros de la viña del Señor y desposados con Él, en calidad de la esposa del Cordero.

Suficiente motivo para exhalar con alivio antes las adversidades cotidianas, las cuales reconozco que por mi dejadez y cobardía, dejo que en más de una ocasión trastoquen mi fe y me hagan tambalear de tanto en cuando.

Pero Dios, que tanto me conoce, con todo Su amor y paciencia, me dice:

"En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo."
Juan 16:33b






viernes, 3 de septiembre de 2021

AVAL PERFECTO, Deut. 20:1-4.


AVAL PERFECTO, Deuteronomio 20:1-4 

Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto. Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo, y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos; porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.
Deuteronomio 20:1-4 

REFLEXIÓN: 

(Quien tiene a Dios de su parte goza del aval perfecto, el cual jamás lo va a dejar en la estacada y nadie puede frustrarlo.) 

Dios salvaguarda a Su creación de que se autodestruya en el pecado. 

Pues resulta que Adán pecó y en consecuencia se vió inevitablemente repelido de la Perfecta Santidad de Dios... No le quedó otra que salir del jardín. Aún así, en la distancia evidente entre el bien y el mal, el Altísimo no dejó de proveer a Adán y a Eva, haciendo pagar la vida a dos animales por cubrir sus vergüenzas y adelantándoles por promesa una pequeña muestra del Redentor que más adelante dará su vida para reconciliarlos de nuevo con Él. 

Diez generaciones después, el hombre estuvo a puntito de desaparecer por completo a causa de la superlativa maldad que venía cometiendo. Dios de nuevo salvaguardó a Su creación, separando de entre ellos a Noé y a su familia, ocho en total, quienes fueron los únicos que creyeron y obedecieron a toda istrucción Divina. La cosa fue que, habiéndose podido completar, toda la disposición del arca, con hombres que hubieran creído y obedecido al llamamiento, Dios la acabó ocupando con animales, aunque para Él no fue sorpresa, ya que lamentablemente en  Su omnisciencia, ya lo tuvo en cuenta, al preparar para Noé una selección de fauna para ocupar la zona. 

El aval perfecto de Dios va a continuar  presente en el hombre que en Él confía,  iniciando de nuevo desde Abraham la bendición que se perdió en Edén, confirmando Su promesa y afianzando Su pacto de amor hacia Su creación. 

Ahora el pueblo se ve instado a mantenerse en plena confianza de toda bondad y privilegio que Dios tiene para con ellos, demostrado con creces durante su liberación de la esclavitud en Egipto y en Su voluntad de habitar con ellos, posando su gloriosa presencia en el Tabernáculo, sin dejar de mantenerles alimentados y abrigados por cuarenta años de desierto, y ahora, a su favor en las labores de toma de posesión de la tierra prometida. 

Pues este es el panorama planteado para que entiendan: "Por muy grande y poderoso que parezca el adversario, recordad que con vosotros está el Omnipotente". 

Pero no aguantó mucho la fidelidad del pueblo y su confianza en Él. Bastó con la muerte de Josué para que no se levantará, por largos años, otro varón de Dios que los mantuviera en memoria y obediencia de los mandamientos de Dios. "Cada cual hacía lo que bien le parecía"...Dios les proveyó de jueces para preservarlos. Cuando en Israel se cansaron de jueces, no se les ocurrió mayor desplante que dejar de ser directamente gobernados por el Omnipotente, pidiendo un rey de carne y hueso. Dios a pesar de ello reafirmó Su promesa en David, asegurando un Rey con trono perpetuo de su linaje... 

APLICACIÓN: 

Y he aquí la mayor mano de Dios al hombre, su Perfecto Aval ante el Juez Supremo. 

"No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir." 

"Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia." 

"para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro."
Romanos 5:14, 17 y 21 

Y continúa Dios peleando por los que hemos creído en Cristo y en Su obra redentora en la cruz del Calvario. Llevándonos a la perfección día tras día, habiendo hecho de nosotros la permanente morada del Espíritu Santo,  obrando la aplicación del carácter de Cristo y a Su vida eterna, en Él adquirida. 

"estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;"
Filipenses 1:6 

Y hasta que llegue el día de la culminación del perfecto plan eterno de Dios en que el mal será totalmente destruído para siempre y el Señor reinará eternamente, en completa paz y justicia sobre toda Su creación. 

ACCIÓN: 

(Vivimos tiempos peligrosos, llenos de conflictos sociales, enfermedades, crisis económicas y el caos de la injusticia gobernando el mundo.) 

Mentiría si dijera que ninguno de estos escenarios me ha abrumado en alguna ocasión o que no se haya vuelto un sentimiento habitual en mi día a día durante una larga o corta temporada desde mi conversión a Cristo. 

Pero como creyente, hay que reconocer que el nivel de preocupación ocasionado por situaciones terrenales es inversamente proporcional al de nuestra confianza de que el brazo poderoso del Señor está batallando por nosotros. 

No quiero decir con esto que sea malo que los creyentes nos podamos sentir  tristes, preocupados o confusos de tanto en cuando, esto solamente confirma nuestras dos naturalezas aquí en la tierra. Lo que más bien me inclino a reflexionar, a título introspectivo pero con ánimo de compartirlo para beneficio mutuo, es que a veces nos pasamos de "dramáticos", (hablo primeramente por mí, cuando el problema que visualizan mis ojos se parece más bien a una poderosa comitiva de carruajes Egipcios alcanzando mis pasos.) 

Claro, y lo digo con vergüenza, porque de lo dicho se delatan mis debilidades y mi falta de atención, al no escuchar al Sacerdote diciéndome: "No desmaye tu corazón, no temas, porque Dios está contigo". 

Y para afianzar mi fe en Cristo, ultimo mi reflexión con el siguiente pasaje: 

"¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" 

"Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
Romanos 8: 31-32 y 38-39






jueves, 2 de septiembre de 2021

LUGARES DE REFUGIO, Deut. 19:3-10


LUGARES DE REFUGIO, Deuteronomio19:3-10

"Arreglarás los caminos, y dividirás en tres partes la tierra que Jehová tu Dios te dará en heredad, y será para que todo homicida huya allí. Y este es el caso del homicida que huirá allí, y vivirá: aquel que hiriere a su prójimo sin intención y sin haber tenido enemistad con él anteriormente;"
"Por tanto yo te mando, diciendo: Separarás tres ciudades. Y si Jehová tu Dios ensanchare tu territorio, como lo juró a tus padres, y te diere toda la tierra que prometió dar a tus padres, siempre y cuando guardares todos estos mandamientos que yo te prescribo hoy, para ponerlos por obra; que ames a Jehová tu Dios y andes en sus caminos todos los días; entonces añadirás tres ciudades más a estas tres, para que no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad, y no seas culpado de derramamiento de sangre."
Deuteronomio 19:3-4 y 7-10

REFLEXIÓN:

(Como las tres ciudades que Moisés apartó a este lado del Jordán, así se manda hacer también al otro lado. Estas servirán como ciudades de refugio para el homicida involuntario.
Así que tienen por mandato doblar el número de ciudades de refugio, si se da el caso de ampliar la heredad conforme a la promesa de Dios, a fin de que todos, en un momento dado, tengan la misma oportunidad de refugiarse, si se diera el caso. )

Vida por vida era la ley contra el homicida, mas si éste lo era por accidente, habiendo derramado sangre de quien no tenía pleito ni enemistad con él sino que por acto fortuito y accidental, muriera, podía huir a una ciudad de refugio para librarse de tener que pagar con su vida en manos de su vengador.

Eran puntos accesibles desde cualquier localización en la heredad, de manera que el homicida involuntario pudiera llegar a su punto de amparo sin ser alcanzado por quien le perseguía en venganza.

Eso sí, él debía huir sólo y a la prisa, por lo que en su huída dejaba atrás su familia y  sus pertenencias.

Una vida completamente diferente le esperaba, pues, habiéndolo perdido todo, su identidad ahora ya no reposaba en su familia y en su oficio, sino que era escondida tras las paredes del refugio...

Pero una vez a salvo habiendo alcanzado la ciudad, éste ya no podía salir más de ella, pues en cualquier momento que lo encontraran fuera de sus límites, el peso de la ley volvería sobre él y debía morir.

Un refugio sujeto a la vida del sacerdote vigente, de manera que cuando éste fallecía y era sucedido por otro, el homicida involuntario quedaba libre para volverse a su tierra. Pero eso no le aseguraría que la sed de venganza hubiera cesado en la familia de la víctima.

"Mas si el homicida saliere fuera de los límites de su ciudad de refugio, en la cual se refugió, y el vengador de la sangre le hallare fuera del límite de la ciudad de su refugio, y el vengador de la sangre matare al homicida, no se le culpará por ello; pues en su ciudad de refugio deberá aquél habitar hasta que muera el sumo sacerdote; y después que haya muerto el sumo sacerdote, el homicida volverá a la tierra de su posesión."
Números 35:26-28

APLICACIÓN:

Todos los hombres somos derramadores de sangre de manera involuntaria y por naturaleza, por cuanto nuestra carne desciende de Adán y está atada al pecado y a la muerte. De este modo, y habiendo sido el pecado, el motivo por el que se dió el derramamiento de la sangre más valiosa que jamás existirá, que es la sangre del Señor Jesucristo derramada en la cruz, nos hallamos reos de muerte y con todo el peso de la ley.
Pero así mismo, a través de Él hallamos el refugio, puesto que pagó con su vida lo que nosotros no podemos pagar.

En Cristo Dios nos ha provisto de un lugar de refugio, no temporal sino que sujeto a la vida del Eterno sumo sacerdote, nuestra vida queda escondida con Él desde el primer momento en que en Cristo hemos creído y hemos huído hacia Él dejándolo todo atrás, tocante a nuestra pasada  forma de vivir, adquiriendo Su identidad por cuanto nuestra vida es guardada en Él.

Y de este modo lo expresa Pablo a los Gálatas:

"Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."
Gálatas 2:19-20

ACCIÓN:

Valorando la estancia en mi Lugar de refugio, que es Cristo, me pregunto si estoy asimilando mi situación en Él o si por el contrario, ando saliendo de las limítrofes de Su amparo.

Hoy es día de desechar todo aquello que me vuelve a identificar con mi pasada vida pecaminosa, ya sean recuerdos que me despierten añoranza o experiencias pasadas que me marcaron en su momento, dejando que me vuelvan a dañar y refugiarme en Cristo.

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, tras la lectura de Tu palabra de hoy, solo me queda darte gracias. Gracias por guardarme en Cristo, mi lugar de refugio.
Amado Padre celestial, te pido perdón por las veces que he pretendido adquirir mi vieja identidad, recordando experiencias pasadas como si aún me pertenecieran, siendo que me guardas en Ti y ya no hay nada que me pueda dañar. Señor, sea mi vida forjada en el carácter de Cristo, para que otros puedan acceder igual que yo a este perfecto y eterno lugar de refugio. En el nombre de Jesús. Amén.




miércoles, 1 de septiembre de 2021

PRESUNCIONES, Deut. 18:20-22


PRESUNCIONES, Deuteronomio 18:20-22 

El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.
Deuteronomio 18:20-22 

REFLEXIÓN: 

(Porque no hace falta decir "lo profetizo", si la persona en cuestión declara algo usando el nombre del Señor. 
Porque usando el nombre del Señor ya se presume el aval perfecto de dicha declaración, llámese deseo, emoción en el momento de oración, o palabra de aliento, si ésta es dicha en el nombre del Señor acaba adquiriendo valor de palabra profética. ) 

Así que la indicación de Dios en este caso para con su pueblo era desechar por completo al que profetizando en Su nombre, no se diera cumplimiento de sus declaraciones. 

Y en este punto el pueblo debía ser tajante, no servía perdonarlo o hacer la vista gorda por simpatía, sino que el baremo perfecto se ceñía en el mandato Divino de darle muerte, sin ningún miedo de estarse equivocando, porque la última palabra la tiene Dios y prevalece sobre todo lo demás.

APLICACIÓN: 

Cierto es que existen unas palabras que dijo el Señor Jesucristo a sus discípulos, tocantes a pedir en Su nombre, que son las siguientes: 

"Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré."
Juan 14:13-14 

Pero tan cierto como que estas palabras se ciñen a un contexto de obediencia y sujección a la voluntad del Padre y a los mandamientos del Señor Jesucristo, por cuanto señala: 

"Si me amáis, guardad mis mandamientos."
Juan 14:15 

De tal manera que las peticiones acaban acompasándose a la voluntad del Padre, quien da cumplimiento de Su voluntad respondiendo favorablemente a la petición emitida. 

Ahora bien, de ahí a decretar o declarar, en el nombre del Señor, todo aquello que nos parezca beneficioso en el ámbito humano, excede de petición a presunción jactanciosa de que Dios trabaja a nuestro favor, por tal de acatar lo declarado en Su Santo nombre. 

Y esta presunción es tan grave como la de la rebelión de Lucero en los cielos que pretendía estar a la altura de Dios. Por lo menos él planeó en su corazón llegar y plantar su trono a la altura de Dios y recibir de su gloria. Pero proferir decretos y declaraciones usando el nombre de Jesús, como quien piensa:  "usé Su nombre, ahora no tiene más remedio que cumplir para salvaguardar Su estatus", de manera que no se está pensando igual a Dios, sino hasta superior a Él. 

Lo lamentable es que existen creyentes que de verdad se creen y afirman ser superiores a Cristo porque, leyendo y extrayendo de la Biblia los versículos que interesan, sin tener en cuenta para nada el mensaje contextual ni el marco en el que fue escrito, son capaces de decir sin titubear "soy mayor que Cristo por cuanto el mismo Jesús lo dijo en Juan 14:12" :
"De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre." 

Y es por estos déficits de atención a la Palabra, que gran parte de la iglesia actual se encuentra escuchando a un muy numeroso despliegue de profetas, coaches motivacionales y sanadores o liberadores de demonios que decretan y declaran lo que no está escrito, usando el nombre de Jesús, y aún así reciben amenes y son llamados "varón de Dios". 

Lo más probable es que el falso varón de Dios o profeta se use de la vulnerabilidad de su oyente para captar su atención y fidelizarlo. Por lo que no es de extrañar que su discurso esté lleno de lisonjas humanistas y declaraciones positivas y motivacionales, ya sea desde el área económica del oyente hasta por temas de su salud o situaciones emocionales. 

Pero los que se dejan engañar tienen gran parte de responsabilidad, siendo que nadie les obliga a creer en estos embaucadores sino que, pretendiendo zafarse de las adversidades, sin dejar de hacer lo que les place, prefieren escuchar a quien les agasaja en medio de sus pecados que a la Palabra de Dios que les exhorta y habla de las aflicciones del justo en el mundo.  

Es entonces la desobediencia del creyente rebelde la causante de que estos engañadores estén tan presentes y sean tan influentes dentro del cristianismo actual.  

Y precisamente sobre este hecho profetizó Pablo en su segunda carta a Timoteo, por tal de prevenirle y prevenir también a todos los que posteriormente leeríamos las Escrituras: 

"Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio."
2 Timoteo 4:1-5 

Vemos que Pablo comienza instando firmemente a Timoteo a que predique la Palabra, redarguya, reprenda y exhorte con toda paciencia y doctrina. 

Y esta es la preparación del justo contra los engaños del adversario y en pos de advertir a los débiles que, no recibiendo una sana doctrina, se complacen con el falso evangelio humanista, que ofrece tesoros corruptibles y promesas de exaltación de sus egos, alimentando sus deseos carnales. 

Y para no caer en estas cosas, Pablo lo lleva a la sobriedad en todo ámbito y a soportar la aflicción. Dos consejos que los inconstantes y los engañados no ponen por obra y por eso caen. 

Igual que falsos profetas, existen también falsos cristianos. Pero de entre los engañados, los que de verdad nacieron de nuevo en Cristo tarde o temprano acabarán saliendo del engaño, aunque no por su propio pie, sino a causa de disciplina del Padre, que los va a llevar sí o sí a someterse a la voluntad de Dios y a aceptar toda corrección, tras haber pasado por un proceso de humillación y castigo, por tal de que aún puedan reconducirse y dar fruto en Cristo. 

ACCIÓN: 

Desde que nací de nuevo, mi vida no fué lo sujeta que debía ser a la Palabra de Dios. Aunque la leía muy constantemente y mantenía una vida devocional aceptable, poco en poco fui desviando mi confianza en Dios hacia mi autosuficiencia. El resultado fue que, al atender a mis necesidades carnales más que a la voluntad de Dios en mi vida, caí escuchando a estos aduladores que casi me llevan a la total desgracia sino llega a ser por la misericordia de Dios, trayendo disciplina y humillándome de nuevo a sus pies. 

Y el hecho de que el Padre me trajera de nuevo a sus brazos no elimina las consecuencias de mi rebeldía, las cuales trastocaron seriamente mi testimonio hacia el mundo y me han hecho volver de nuevo a la base del evangelio, sin salirme de la Palabra y examinando todo mensaje a través de ella antes de aplicarla a mi vida. 

Y si a tí que lees, te sucede que piensas poder salir de tu situación por tus propios medios, porque alguien te ha hecho pensar que Dios se agrada de tu situación pecaminosa y de tu falta  de obediencia a Su palabra. Te comparto el siguiente pasaje: 

Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. Por tanto, amados míos, huid de la idolatría. Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo.
1 Corintios 10:12-15






ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17 Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: N...