sábado, 19 de junio de 2021

UN SELAH EN AUTOCONDOLENCIA, Salmos 8:1-7.

UN SELAH EN AUTOCONDOLENCIA, Salmos 88:1-7.

Oh Jehová, Dios de mi salvación,
Día y noche clamo delante de ti.
Llegue mi oración a tu presencia;
Inclina tu oído a mi clamor.
Porque mi alma está hastiada de males,
Y mi vida cercana al Seol.
Soy contado entre los que
descienden al sepulcro;
Soy como hombre sin fuerza,
Abandonado entre los muertos,
Como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, De quienes no te acuerdas ya,
Y que fueron arrebatados de tu mano.
Me has puesto en el hoyo profundo,
En tinieblas, en lugares profundos.
Sobre mí reposa tu ira,
Y me has afligido con todas tus ondas.
Selah
Salmos 88:1-7

Selah... Y el canto que clama al cielo se remite desde la angustia, con la esperanza de ser escuchado en el cúmulo de la corrupción.

Selah... Como muerto en vida abandonado a su suerte, no llorado y puesto en el olvido, el ánimo del que escribe ya no puede caer más bajo, sino a la materialización de todas sus sensaciones.

Selah... Y aun sintiéndose bajo la ira de Dios, esto lo expone también en busca de Su presencia.

APLICACIÓN:

Desde la transgresión de Adán, el hombre carga peso de muerte sobre su corazón.

Pero Dios ha dispuesto que esa carga sea llevada por Cristo en la cruz, para rescatar al hombre de su  pecado.

La convicción de pecado obra en el hombre por medio del Espíritu Santo con el anuncio del evangelio y provoca un estado de contrición y humillación en su corazón para que clame a Dios totalmente arrepentido y sabedor de sus miserias.

Sólo este estado de conciencia genera en él un arrepentimiento genuíno por el cual, acordando su intención de no volver a su mala manera de vivir, se aferra a Jesucristo como Señor y Salvador, y a la esperanza de vida eterna que solo es posible en Cristo.

Pero ya que el hombre no deja de ser libre para escoger qué hacer una vez aceptado a Cristo, el  puede caer en pecado, incluso continuar en él si es que no mantiene una comunión constante con Dios en oración y en lectura de Su palabra. Esta sensación angustiosa se presenta en el redimido, si es que en su forma de vivir no se deja dirigir por el Espiritu Santo sino por su propia carne.

En este caso es el Espíritu Santo el que se ocupa de generar tristeza y desasosiego al creyente para que acuda lo antes posible a los pies de Cristo y corrija de inmediato su rebeldía.

ACCIÓN:

Hermano y hermana, si te sientes mal, triste y en angustia, en desasosiego y como muerto en vida. Esta es señal de aviso urgente a que acudas a Dios y corrijas tus actos y tus pensamientos ya que, si aceptaste a Cristo, tú no estás muerto como quien no tiene a Dios, sino vivo por la vida eterna que derramó el Señor en tí el día en que tus pecados te fueron perdonados y tu vida comprada con Su sangre. Así que ármate de valor y no te dejes acongojar más en tus desobediencias, acude al Señor y exponle abiertamente la causa de tus males y arrepiéntete, para que el gozo del Señor Jesucristo vuelva a ser en tí, tu signo de identidad como redimido en Cristo.

Este pasaje es para tí, para que recuerdes que no estás solo en medio de las adversidades, y que puedes y debes contar con el Señor para sacarte y guardarte de esas tentaciones que te apartan del gozo y de la paz en Cristo.

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Hebreos 4:15-16

Y en el caso de que aún no hayas aceptado a Cristo, pero esa vez que escuchaste sobre su obra redentora en la Cruz, te caló hasta lo más profundo de tu ser y te hace sentir miserable, es momento de liberarse de esa angustia. Acude hoy mismo a Dios, y acepta a Jesús como tu Señor y tu Salvador, pues Él es amplio en perdonar, te librará de las cargas de tu corazón y hará morar en tí Su Santo Espíritu, para vivir, esta vez sí, la seguridad, el gozo y la paz de una vida plena en Cristo.

Este pasaje es para tí, que aún no tienes a Cristo, para que puedas ser contado como uno más en estos versos, sólo en Cristo te puedes librar de la muerte.

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.
Tito 3:4-7


viernes, 18 de junio de 2021

UN SELAH DE DISTINCIÓN, Salmos 87:4-6.

UN SELAH DE DISTINCIÓN, Salmos 87:4-6.

Yo me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen;
He aquí Filistea y Tiro, con Etiopía;
Este nació allá. Y de Sion se dirá:
Este y aquél han nacido en ella,
Y el Altísimo mismo la establecerá. Jehová contará al inscribir a los pueblos: Este nació allí.
Selah
Salmos 87:4-6

REFLEXIÓN:

Selah... Y trayéndolos a la memoria, el salmista hace partícipe a sus enemigos del gran evento de exaltación a Sion en su poder y gloria.

De entre las naciones se distinguirá a sus hijos,
los que en su tiempo se sometieron a ellas y su identidad se diluyó mas no hasta el olvido.

Selah... Y como el que escoge de entre los frutos los más sabrosos, el Señor cuenta  a sus nacidos, en distinción de la masa.

APLICACIÓN:

El pueblo de Dios desde su inicio se ha visto siempre amenazado, atacado o sometido por las naciones que le rodeaban.

Israel y su tierra de Canaán eran el punto estratégico en el comercio entre ciudades, lo que obligaba a las tierras de en rededor, a tener que pasar sí o sí por ella.

Esto despertaba el interés de sus vecinos que, codiciándola, buscaban controlarla hasta hacerla suya.

Y luego estaba Egipto, aquella de la que su enemistad no se regía en el afán de sus tierras sino de las mismas vidas que en ella habitaban, sometiéndolos en cautiverio fuera de la heredad prometida por Dios a Abraham.

Pero este mal no durará para siempre, pues vendrá el Rey de gloria a tomar posesión de Su trono, estableciendo a Sion como morada y a Jerusalén como nación de las naciones. Y todas ellas se someterán a Sion y a su Rey, pues no les quedará otra que reconocerlo.

De entre las naciones saldrán los hijos de Sion que volverán gozosos a su tierra dejando atrás el tiempo de esclavitud y  angustia.

El gran evento quedó plasmado también por mano y boca de profetas del cual, Isaías apunta:

"Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón? ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos? Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán."
Isaías 51:9-11
APLICACIÓN:

Como hijos de Dios adoptados por medio de Jesucristo, nuestro diario vivir experimenta multitud de amenazas, motines, intentos de asedio e incluso en algunos, la esclavitud de los deseos de la carne y de un mundo dobernado por el maligno.

Yo leo, medito y resuelvo que no debo amedrentarme por caída o circunstancia adversa que trate de derrivar mi fe o de atarme a mis concupiscencias. Sabiendo que siendo nueva criatura en Cristo, nadie puede arrebatarme esta nueva identidad en Él. Porque mi identidad no reposa en mis fuerzas ni en mis propias posibilidades de subsistencia contra el enemigo, sino en el poder de Cristo, el dueño de mi vida.
Aunque a veces parezca que este mundo me embute tanto que mi alma llegue a quedar mimetizada en él, sea valiente y acuda al Padre Eterno, Él me distingue como hijo entre la masa, y me vuelve a Su presencia. Sea yo valiente y no cobarde, no deje diluir mi identidad y muestre la luz de Cristo para que todos puedan verlo a través de mi persona.

Y para afianzar mi fe en medio de la congoja, apunto:

"Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días."
Salmos 23:5-6 

jueves, 17 de junio de 2021

UN SELAH DE EXALTACIÓN, Salmos 87:1-3

UN SELAH DE EXALTACIÓN, Salmos 87:1-3.

Su cimiento está en el monte santo.
Ama Jehová las puertas de Sion
Más que todas las moradas de Jacob. Cosas gloriosas se han dicho de ti,
Ciudad de Dios.
Selah
Salmos 87:1-3

REFLEXIÓN:

Selah... La boca del salmista se llena de alabanza y sus manos expresan la inspiración de Dios sobre este Salmo.

¿Cómo dejar de suspirar al nombrar la santa ciudad de Jerusalén? Su cimiento está donde el trono del Rey de reyes, ciudad hermosa, codiciada, esplendorosa...

El enclave decretado por Dios para el establecimiento de Su reino terrenal, no deja indiferente a nadie, aún menos al que la ama, no tarda su lengua en exclamar sobre su gloria.

APLICACIÓN:

Desde antes de la fundación del mundo, en la eternidad... Este concepto atemporal que no podemos asimilar si no es asociándolo a un presente continuo.
Aunque tampoco le hace justicia esta asociación, ya que Dios conoce todas las cosas antes que se sucedan e incluso las que podrían ser y no serán.

Pero antes que Su omnisciencia y Su eternidad, Su soberanía es la que lleva todo el peso de Su gloria. Siendo que desde la eternidad y en conocimiento que la maldad podría llegar a existir entre sus criaturas, trazó un plan perfecto para su destrucción total y para que no vuelva a existir jamás.

Dentro de este plan el hombre sería creado con la capacidad de decidir por sí mismo sus pasos. El hombre caería y se daría inicio al plan de rescate desde ese  momento en que Dios anunciara lo que conocemos como protoevangelio, donde por primera vez se da a conocer Su plan de salvación a través de la simiente de la mujer.

"Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar."
Génesis 3:15

De esta simiente es de donde saldría el Mesías, Dios hecho hombre entre los hombres, limpio, sin tacha alguna, impecable y hecho maldición por nosotros para nuestro rescate. De forma que el pecado no pueda afectar más al hombre, pudiéndose asir del regalo de Dios a través del Hijo, el Señor Jesucristo, que pagó por nosotros hasta la última gota de su sangre.

Pero ahí no acaba Su plan, pues este aún se está ejecutando hasta que la humanidad llegue al colmo de sus maldades. Será en ese momento de colmo total de iniquidad cuando el Todopoderoso Dios y Rey Soberano lo destruirá por completo para que ya no sea nunca más la posibilidad de germinar en corazón alguno.

Ese espacio de tiempo donde se dará a cabo el summun de la maldad lo marca el establecimiento del Reino de Dios sobre la tierra, el cual se dará en Sion, en monte santo de Jerusalén, emplazamiento escogido por Dios para este glorioso acontecimiento.

Y de allí el Señor Jesucristo, el Mesías, reinará físicamente durante mil años en medio de todas las naciones, con Satanás atado por ese tiempo, para que las naciones aprendan a no echar la culpa a los demás de sus propias maldades.

Pasados los mil años Satanás será desatado y de inmediato todas las naciones se levantarán contra la nación santa y contra Su Rey, en el cúmulo de este no va más de la depravación en toda Su creación.

Y en ese escenario es donde se llevará a cabo la destrucción total de Satanás y los demonios y el Juicio de Dios sobre toda Su creación.

ACCIÓN:

Dios me ha hecho con la capacidad de escoger cómo andar hoy mis pasos, buscando hacer Su voluntad o la mía propia.

Mi propia voluntad inevitablemente me lleva a lo malo, puesto que no estoy poniendo a Dios en primer lugar en mi vida ni teniendo en cuenta Su voluntad para conmigo.

Hoy es día de no ser partícipe del mínimo aporte de maldad sobre la tierra y dejarme guiar por el Espíritu y no por mi carne.

Hoy es día de expresar todas las maravillas de Dios sobre toda Su creación, sea el nombre del Señor bendito sobre la tierra. 

miércoles, 16 de junio de 2021

UN SELAH EN MEMORANDO, Salmos 85:1-2.

UN SELAH EN MEMORANDO.

Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová; Volviste la cautividad de Jacob. Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste.
Selah
Salmos 85:1-2

REFLEXIÓN:

Selah... Y sin dilaciones enumera los favores de Dios para con su pueblo.

La propiciación, el rescate y el perdón de Dios que cubrió sus pecados a pesar de toda su rebeldía.

Selah... Es bueno meditar en ello, y el salmista planta su pausa en el verso, en el memorando de las obras de su Rescatador, en vistas de necesitar de nuevo otro rescate.
APLICACIÓN:

Así como los innumerables desplantes del pueblo de Israel para con Dios, acometemos también los creyentes todos los días, a veces a sabiendas y otras tantas sin darnos cuenta.

A pesar de ésto, Dios no nos abandona a nuestra suerte si es que nos encontramos en situación de alejamiento de Su voluntad.

Sino que, en Su gran misericordia y como Padre nuestro, por la adopción que recibimos de Él en Cristo, nos propicia en consecuencias para que acudamos a Él y arrepentidos, volvamos de nuevo a Su amparo.

Bien escribió Jeremías en el libro de las Lamentaciones:

"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
Lamentaciones 3:22-23

Estas nuevas misericordias relacionadas con la destrucción de la ciudad y el cautiverio, toda construcción hecha añicos, pero Dios los mantuvo con vida aunque en cautividad y no en bonanza, para corrección  y castigo por desobediencia.

Dios no nos abandona a nuestra suerte, mas bien nos hará caer en tantas disciplinas posibles para corregirnos, acercarnos a Él y formarnos en el carácter de Cristo.

ACCIÓN:

Leo, medito y resuelvo en preguntarme si será que Dios propicia mi situación para que retome de nuevo mi atención hacia Él.

Y como el salmista, rememoro todo aquello que Dios ha hecho en mí, de todos sus favores y del punto donde me encuentro hoy. Y me pregunto si necesito de nuevo otro rescate y humillarme a los pies de Cristo pidiendo perdón por mis desobediencias.

Bordando la confrontación de la Palabra hacia mi persona, cito a Santiago diciendo:

"Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Humillaos delante del Señor, y él os exaltará."
Santiago 4:8-10

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado. Tú me rescataste de mis miserias, me trajiste a Ti, me pasaste de muerte a vida y me adoptaste en Cristo.
Amado Padre celestial, en contrición por mis pecados te pido perdón y rescate, pues por mis propias fuerzas no sé salir de la situación en la que mi propia desobediencia me ha llevado. En el nombre de Jesús, te lo pido.
Gracias, Dios Todopoderoso, por propiciar este momento para que yo volviera a Ti, esta vez, con la experiencia y fortaleza suficientes como para no caer de nuevo con la misma piedra.
A Ti sea toda la gloria y todo el honor, por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 15 de junio de 2021

UN SELAH DE BIENAVENTURANZA, Salmos 84:5-8.

UN SELAH DE BIENAVENTURANZA

Bienaventurado el hombre que tiene
en ti sus fuerzas,
En cuyo corazón están tus caminos.
Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion. Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; Escucha, oh Dios de Jacob.
Selah
Salmos 84:5-8

REFLEXIÓN:

Selah... ¡Y cómo cambia el panorama de quien decide una vida de total dependencia a Dios! Que unas lágrimas saladas se tornen en fuentes de agua fresca y limpia es un común en él.
Selah... Y de poder en poder camina el que tiene los pasos afianzados en el Señor y en Él está su defensa. Un camino hacia la gloriosa presencia de Dios en Su reino.

Y la conclusión del selah inicia en una petición que nos invita a leer su siguiente  verso:

Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
Salmos 84: 9.

APLICACIÓN:

Durante nuestra pasada forma de vivir sin Cristo, nuestros males caían en saco roto. Nuestras lágrimas y batallas mellaban en nuestro ser sin poder extraer de ellos más de lo que eran, lágrima y batalla.

Mas Dios nos ha provisto de una nueva vida en Cristo, en la que todo lo que nos puede acontecer, sea bueno o malo, nos va a llevar irremediablemente a la dicha de ser forjados en el carácter de Cristo.

Así aportó Pablo en su carta a los Romanos este apunte que converge con el expresado por el salmista, tocante a la bienaventuranza de quien depende de Dios.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Romanos 8:28

En este verso, Pablo dice explícitamente que todas las cosas nos ayudan a bien, pero no a todos, sino a los que amamos a Dios y concluye especificando: a los que conforme a su propósito somos llamados.

ACCIÓN:

Vivir una vida en Cristo y en total dependencia de Dios nos provee de la dicha de hallar bondades en todo, sea cual fuere la situación, para nuestro crecimiento y acercamiento a Su gloriosa presencia.

Pero esta dicha conlleva primero la responsabilidad de vivir en consecuencia de ella, es decir, una sincera y total entrega personal a Dios en sumisión a Cristo.

Y yo me pregunto si mis pasos se están dando conforme a la voluntad de Dios o conforme a mi propio parecer.

Leo, medito y examino mis pasos. Me pregunto de nuevo, esta vez, si puedo hallarme merecedor de la bienaventuranza proferida por el salmista o si necesito corregir, desde ya, todo aquello en mí que no está acorde a la voluntad del Padre, y someter mis pensamientos y mi proceder a los pies de Cristo.

Y como último apunte, anoto este recordatorio:

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
1 Juan 2:6


lunes, 14 de junio de 2021

UN SELAH EMINENTE, Salmos 84:1-4.

UN SELAH EMINENTE.

¡Cuán amables son tus moradas,
oh Jehová de los ejércitos!
Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;
Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Aun el gorrión halla casa,
Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán.
Selah
Salmos 84:1-4

REFLEXIÓN:

Selah... Y amable es la palabra que utiliza el traductor en este pasaje, cuando el salmista atribuye al Templo de Dios, la característica que muestra la intención de Dios de atraer al hombre a Su presencia.

Los atrios de Jehová, fervorosamente deseados por quien escribe, acercan al hombre a la presencia de Dios a través de la alabanza, mientras pasea al descubierto sobre ellos, en cántico audible y espiritual.

Selah... Y se contrasta a Dios en Su cualidad amorosa como cobijo a los animalillos frente a Su cualidad poderosa como Jehová de los ejércitos.

Rey mío, y Dios mío, reconoce el que escribe, pues por Él ha sido creado para Su gloria y honra.

APLICACIÓN:

En tiempos veterotestamentarios la presencia de Dios se veía localizada en el Tabernáculo y en el posterior Templo de Salomón, donde sólo podían acceder al summum de Su presencia, quienes fueran del linaje de Aarón de la tribu de Leví.

En la actualidad y desde hace algo más de dosmil años, la presencia de Dios se ha hecho accesible a todo aquel que deposita su fe en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, siendo Su sangre derramada en la cruz, la que nos limpia de todo pecado y nos hace real sacerdocio apto para entrar al Lugar Santísimo.

Aún así, debemos recordar que a Su presencia, el Sumo Sacerdote debía presentarse previamente santificado y en santidad, en acción de gracias y alabanza. Y esto mismo nos toca en parte, para lograr de nuestra relación íntima con Dios, la fuente de confianza, santificación y fruto óptima y agradable al Padre.
Y en parte nos toca, pues la santificación nos es dada por medio de Jesucristo, luego el camino en santidad lo logramos única y exclusivamente por medio de Cristo y en arrepentimiento por nuestros continuos desplantes. Por lo cual a nosotros nos queda ofrecerle agradecimiento y alabanza por nuestro rescate y en reconocimiento de Su majestuosidad.

Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.
Salmos 100:3-5

ACCIÓN:

Leo, medito y examino cuál sea mi forma de acercarme al Padre en los momentos de oración y de intimidad con Él.

Y me pregunto si estoy acercándome a Él con una actitud según es de Su agrado, o de lo contrario, estoy mostrando altivez en mi rostro al pensarme merecedor de Sus favores.

Sólo me queda orar:

Señor, Dios Todopoderoso y Padre Amado, te doy las gracias por Tu perfecta Palabra que me confronta y me instruye en mi caminar diario según tu Santa voluntad. Te pido perdón por mi arrogancia al no ponerte en primer lugar en gran parte de mi día y en gran parte de mis pensamientos y planes. Porque Tú eres mi dador de vida a través de Tu Hijo y mi Señor, Jesucristo. Porque por Ti todas las cosas subsisten y sin Ti jamás hubiéramos existido. Enséñame a perfeccionar mi forma de acercarme a Tu presencia y permíteme permanecer allí para Tu gloria y honra. A ti sean toda la gloria, toda la honra, el honor y la alabanza. Por los siglos de los siglos.
Amén. 

domingo, 13 de junio de 2021

UN SELAH EN EL MOTÍN, Salmos 83:1-8.

UN SELAH EN EL MOTÍN

Oh Dios, no guardes silencio;
No calles, oh Dios, ni te estés quieto. Porque he aquí que rugen tus enemigos,
Y los que te aborrecen alzan cabeza. Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente,
Y han entrado en consejo contra tus protegidos. Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, Y no haya más memoria del nombre de Israel. Porque se confabulan de corazón a una, contra ti han hecho alianza las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas,
Moab y los agarenos;
Gebal, Amón y Amalec,
Los filisteos y los habitantes de Tiro.
También el asirio se ha juntado con ellos;
Sirven de brazo a los hijos de Lot.
Selah
Salmos 83:1-8

REFLEXIÓN:

Selah... Y en ruego clama Asaf por la reacción Divina, en medio de un motín.

Todos se levantan contra el pueblo al que Dios ha guardado en Su mano, ellos creen que confabulándose en su común objetivo de acabar con Israel, conseguirán lograrlo.
Y se halla el pueblo en esta hostil escena,  clamando por la pronta respuesta de Dios, la cual le es favorable y con Su sola Palabra le dará una victoria asegurada.

Selah... Y no escatima en detallar el nombre de cada una de sus amenazas y cómo se han organizado contra él.

APLICACIÓN:

Desde que Dios profiriera Su plan de salvación por primera vez, en Génesis 3:15, por medio de la simiente de la mujer, Satanás lleva intentando destruirla, a ella y a todo aquél que la favorezca.

Pero aún no lo ha conseguido, tanto así que de la simiente de la mujer salió el Mesías, consumó la perfecta obra de redención del hombre en la cruz del calvario y habiendo resucitado al tercer día, luego fue ascendido a la diestra del Padre, aguardando el día en que ha de volver para culminar Su perfecto plan en que todo el mal será definitivamente destruído, para siempre.



Mientras tanto, no solamente Israel, sino juntamente con la iglesia, somos el objetivo a derribar por el enemigo. Si no es en carácter físico y material, hay fuertes amenazas en lo espiritual para que, haciéndonos caer, seamos nosotros mismos los que entorpezcamos el plan de Dios sobre la tierra dejando de tenerlo a Él en primer lugar.

Por ahí Pedro advirtió a los cristianos de la diáspora a mantenerse firmes en la fe y en sus conductas, en vistas de la gran tentación que les venía encima, en tiempos de persecución y torturas, de renegar de Cristo delante de los hombres.

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.
1 Pedro 5:8-9


ACCIÓN:

Es hora de nombrar a cada pecado por su nombre, y dejar de vacilar caminando por  los resbaladizos terrenos de la tentación.

Es día de tomar la determinación de detallar delante de Dios cuáles son las causas que nos mantiene amotinados en el letargo y afanados por lo terrenal y perecedero.

Sólo en Cristo obtenemos la victoria contra el pecado, si tratamos de luchar contra él por nuestros propios medios, acabaremos cayendo.

Cierro el pensamiento con las palabras del Señor, diciendo:

Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Mateo 26:41

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17 Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: N...