miércoles, 12 de enero de 2022

CEÑIDOS CON LA VERDAD (La armadura de Dios).

CEÑIDOS CON LA VERDAD
(La armadura de Dios)

"Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo."

"Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,"
Efesios 6: 11 y 14.

"Ceñirse los lomos" es un concepto que indica "preparación" o "estar listo".

Esta acción le permitía al varón llevar la ropa adecuadamente acomodada para ejercer una labor muy dura o para entrar a pelear...

Así, ciñéndose los lomos, adaptaba su túnica. La recogía, pasándola y anudándola en la entrepierna, para improvisar con ello lo que podía parecerse a un pantalón corto en la actualidad.

Por ejemplo, cuando Dios le dice a Job que se ciña los lomos le está diciendo: "ahora prepárate, porque yo te voy a preguntar a ti y tú me tendrás que contestar."

"Cíñete ahora como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me responderás."
Job 40:7

Por lo que acá, en primera instancia, podemos entender que se nos llama a prepararnos con la verdad: Ceñirnos los lomos con la verdad.

Esta es una labor que nosotros debemos hacer,  prepararnos en la verdad y mantenernos ceñidos con ella.

Otro llamado a la preparación en la verdad, conforme al uso del ceñidor de la armadura de Dios descrita por Pablo en el capítulo 6 de Efesios, es el que da Pedro a los hermanos judeo cristianos de la dispersión.

"sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;"
1 Pedro 3:15

Se entiende que se trata de un elemento exclusivo para la acción defensiva contra el enemigo y no ofensiva, ya que al enemigo ya lo venció nuestro Señor Jesucristo.

La labor de la armadura es, pues, la de mantenernos en esta posición victoriosa en Cristo, ante toda intención del adversario por hacernos tropezar en el camino.

Para ceñirse los lomos con la verdad es necesario, primeramente, haber reconocido a Cristo como Señor y Salvador, porque como el Señor dijo:

"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
Juan 14:6

Jesús es la verdad, no es una verdad, sino la verdad absoluta, la única verdad por la que se rigen las verdades de toda la creación, y por la que somos santificados por el poder de Su palabra.

"Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad."
Juan 17:17

¡Qué privilegio que Dios nos da la vida eterna en Cristo y la victoria en Él!

Ceñidos con Cristo, adquirimos la protección contra la acción desestabilizadora del enemigo, sosteniéndonos en la verdad.

Y para cuando decaiga el ánimo, recordemos que nuestra fortaleza y sostén provienen de lo Alto, no nos olvidemos de clamar al Padre:

"Se deshace mi alma de ansiedad;  susténtame según tu palabra. Aparta de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley. Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí. Me he apegado a tus testimonios; oh Jehová, no me avergüences."
Salmos 119:28-31





















lunes, 10 de enero de 2022

ENTERAMENTE PREPARADOS, Nehemías 4:22-23.


ENTERAMENTE PREPARADOS, Nehemías 4:22-23.

También dije entonces al pueblo: Cada uno con su criado permanezca dentro de Jerusalén, y de noche sirvan de centinela y de día en la obra. Y ni yo ni mis hermanos, ni mis jóvenes, ni la gente de guardia que me seguía, nos quitamos nuestro vestido; cada uno se desnudaba solamente para bañarse.
Nehemías 4:22-23

REFLEXIÓN:

Conforme se sucede la lectura en el capítulo 4 de Nehemías, uno no imagina que lo leído en un versículo podrá ser superado en el siguiente, en cuanto al ánimo, a la disposición y a la organización de todos los implicados dentro de las murallas de Jerusalén.

Así que llegando a los dos últimos versos, quién se iba a esperar un cierre en colofón, como esta muestra de total preparación a tal punto en que se hacía prácticamente imposible pillar desprevenido a uno sólo de entre los retornados a la ciudad.

APLICACIÓN:

Pablo instruye a los Efesios, instrucciones aplicables a la iglesia actual, en la necesidad de mantenernos siempre vestidos el avituallamiento defensivo.

Podemos descansar de él en nuestros momentos de intimidad con Dios, los de la oración, donde desnudamos nuestro corazón delante del Padre para ser reconstituídos por Él con fuerzas renovadas.

"Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes."
Efesios 6:13

Sí, pero ¿cómo llegar a estar tan preparados espiritualmente como en su día lo estaban los hombres de Nehemías durante la restauración del muro?

Juntamente con el Espíritu Santo, Dios nos ha agraciado con Su palabra y con la oración, los dos medios por los que, con el constante uso de ellos, el cristiano es provisto de todo lo que necesita para su mantenimiento y perfección en Cristo.

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra."

"orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;"

( 2 Timoteo 3:16-17 y Efesios 6:18)

ACCIÓN:

Como ejercicio, y tomando lectura en Efesios 6:14-17, voy a anotar, en una columna, cada uno de los elementos de la armadura de Dios descrita por Pablo:

El ceñidor de la verdad, la coraza de justicia, el apresto del evangelio de la paz, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

Seguidamente voy a crear otra columna donde ir escribiendo el significado de cada elemento y su función, por ejemplo, el ceñidor de la verdad, es Cristo, que nos ciñe en Él, dándonos Su identidad.

Por último, una tercera columna me servirá para anotar cómo he de conseguir mantener colocada cada parte de la armadura, por ejemplo, para mantener mi yelmo de la salvación he de guardar mis pensamientos en Cristo y no dar lugar al desánimo.
Sírvame este ejercicio, juntamente con la lectura del capítulo 4 de Nehemías, para el refuerzo y el enriquecimiento de mi fe en Cristo Jesús y para una más estrecha relación con mi Padre celestial y Dios Todopoderoso.















domingo, 9 de enero de 2022

AL SONAR DE LA TROMPETA, Nehemías 4:19-20


AL SONAR DE LA TROMPETA, Nehemías 4: 19-20

Y dije a los nobles, y a los oficiales y al resto del pueblo: La obra es grande y extensa, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos unos de otros. En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros.
Nehemías 4:19-20

REFLEXIÓN:

Viendo la larga distancia entre los muros y entre los obreros y los guardias, Nehemías recurrió al sistema más eficaz para la convocatoria del pueblo: el sonar de la trompeta.

Porque este método de llamamiento a la reunión no se trataba de algo novedoso, sino que formaba parte de la identidad del pueblo de Dios, desde que mandara construir trompetas para tal menester mientras acampaban en el desierto al salir de Egipto.

"Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las cuales te servirán para convocar la congregación, y para hacer mover los campamentos."

"Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas; y seréis recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos."

(Números 10: 2 y 9)

Era pues, por la obediencia a este estatuto y por la fe en la palabra de Dios, más que por las trompetas en sí, que tenían asegurada la victoria, siendo una batalla ganada de antemano por el Todopoderoso.

APLICACIÓN:

Para los judíos existe la fiesta solemne de las Trompetas, que se celebra entre el Pentecostés y la fiesta de la Expiación, por lo que el son de la trompeta es aún más que un simple método de alarma.

"Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová."
Levítico 23:24-25

Pero como ya sabemos, como dicho por el apóstol Pablo, todo lo concerniente a la ley de Moisés es figura y sombra de las cosas celestiales, esto es, a lo que vino después,  con el Señor Jesucristo, el Mediador del nuevo pacto, y con Su iglesia.

Pues la Fiesta de las Trompetas viene a representar el inicio de los tiempos de gran tribulación que deberá sufrir Israel en los que vendrá el Señor a pelear por Su pueblo, con todo Su poder y en toda Su gloria, para establecer Su reino.

El sonar de la trompeta también adquiere para la iglesia el significado figurativo de una convocación especial. En este caso no es como para aviso de guerra o tribulación, sino para ser llevados juntamente con el Señor a Su presencia.

Esta es la esperanza de la iglesia de Cristo y su anhelo:

"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados."

"Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras."

(1 Corintios 15:51-52 y 1 Tesalonicenses 4:16-18)

ACCIÓN:

Y ahora es cuando me surge esta pregunta: ¿Vivo esperando el sonar de la trompeta o más bien me he diluído en la efimeridad de las cosas de este mundo?

Echando mano del testimonio de Pablo, hoy es día de proseguir, atendiendo al supremo llamamiento al que fuimos convocados en Cristo.

"Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús."
Filipenses 3:13-14















sábado, 8 de enero de 2022

CRECIMIENTO Y SALVAGUARDA, Nehemías 4:16-18


CRECIMIENTO Y SALVAGUARDA, Nehemías 4:16-18.

Desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad tenía lanzas, escudos, arcos y corazas; y detrás de ellos estaban los jefes de toda la casa de Judá. Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí.
Nehemías 4:16-18

REFLEXIÓN:

Pareciera que el pueblo se debilitaría después de tanta amenaza y ataque. Lo cierto es que todo esto les sirvió para organizarse de la mejor manera imaginable.

Convinando obra y defensa simultáneamente, conseguían continuar con la restauración del muro a pesar de la hostilidad que rodeaba la ciudad.

Quiero recordar que entre los que edificaban se encontraban hijos de plateros, de perfumeros y hasta mujeres. Ellos también se ciñeron como los demás, con su espada.

Una vez más se evidencia cómo Dios capacitaba a Nehemías para que éste llegara a implementar esta tan sabia estrategia de crecimiento y salvaguarda.

APLICACIÓN:

Pasado el tiempo Dios vino a habitar entre los hombres, en la persona del Hijo, para redimir al hombre de sus pecados en la cruz del Calvario y por Su resurrección al tercer día.

Y un "no temáis, manada pequeña" alentaba a los discípulos mientras el Señor Jesucristo los preparaba para la labor que les tocaría desempeñar, más adelante, como apóstoles de su iglesia. Continuando con esta alerta de permanente preparación:

"Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida."
Lucas 12:35-36

Y es que la forma en que Nehemías los hizo trabajar en el muro, con la herramienta en una mano y la espada en la otra, indica, a efectos de la iglesia, la importancia del crecimiento personal en Cristo, que es la edificación espiritual por el conocimiento de Dios, de Su voluntad y de cómo opera el Espíritu Santo, en conformación del carácter de Cristo, en cada creyente.

"Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo."

"alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo."

"para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,"

(1 Pedro 1:13-16, Efesios 1:18-23 y Colosenses 2:2)

Este conocimiento es el que hace entender al creyente de dónde ha sido rescatado y dónde ha sido posicionada su alma desde el primer momento en que reconoció y aceptó a Cristo como su Señor y Salvador, para la afirmación y el fortalecimiento de su fe.

Una vez entendido que nuestra naturaleza ha cambiado, habiendo adquirido la espiritual en Cristo por encima de la carnal, viene la necesidad de fortalecernos por el conocimiento de la Palabra de Dios, para el mantenimiento en la verdad y para la defensa de la doctrina, derribando todo argumento que el enemigo venga a poner en contra del evangelio de reconciliación en el Señor Jesucristo.

"Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;"

"Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta."

"Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo."

(Efesios 6:17, 2 Corintios 10:3-6 y 1 Pedro 3:14-16)

Todos los que hemos experimentado la nueva vida en Cristo queremos dedicarnos cuanto antes a mostrar el evangelio de Jesucristo y Sus bondades a todo el mundo.

Muchos quisimos ser maestros y nos creímos poseer mayor entendimiento de la Palabra que cualquier erudito, aún sin haber llegado a leer por completo un sólo libro de la Biblia.

Este celo y este entusiasmo por servir son muy propios de todo nacido de nuevo en sus primeros pasos en Cristo.

Al tiempo empezamos a sufrir algún que otro contratiempo, como burlas y abandonos de familiares y amigos, o incluso amenazas o continuas tentaciones, trampas y provocaciones.

Pasada esta fase el creyente acaba aprendiendo sobre la imperiosa necesidad de edificarse en Cristo y en Su palabra  por tal de crecer en el conocimiento del evangelio de la Salvación, de la doctrina de Jesucristo y de la voluntad de Dios para con la humanidad y para con el cometido de la iglesia en la tierra.

Así conocemos que solamente es posible nuestro crecimiento y salvaguarda en Cristo a través de Su Palabra y en sometimiento a Él.

ACCIÓN:

La lectura y reflexión de hoy me lleva a la confrontación, en el sentido en que se evidencia mi necesidad de llevar una vida devocional activa, con una lectura constante de la Palabra, su estudio y reflexión correspondiente y sobretodo, reforzar mis tiempos de oración, que son los que me llevan a mantener la comunión con el Padre, El que me mantiene, me fortalece y me aporta la sabiduría necesaria para poder poner en práctica lo recibido en Su palabra.

Pues si el día y la noche de una jornada suman veinticuatro horas, ¿cuántas de ellas las dedico al Señor, a Su palabra y a mi labor como miembro del cuerpo de Cristo? ¿Cuántas horas las dedico para lo que no aprovecha, para el ocio y para mi propio interés terrenal?

Sírvanme estas preguntas para examinar si es que tengo o no, como los de Nehemías, la herramienta en una mano y la espada en la otra.

Hoy es día de ponernos manos a la obra, en crecimiento y salvaguarda para la gloria de Dios.














viernes, 7 de enero de 2022

PLAN DE CONTINGENCIA, Nehemías 4:12-15.


PLAN DE CONTINGENCIA, Nehemías 4:12-15.

Pero sucedió que cuando venían los judíos que habitaban entre ellos, nos decían hasta diez veces: De todos los lugares de donde volviereis, ellos caerán sobre vosotros. Entonces por las partes bajas del lugar, detrás del muro, y en los sitios abiertos, puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos. Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas. Y cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro, cada uno a su tarea.
Nehemías 4:12-15

REFLEXIÓN:

Hubo el momento en que los enemigos pasaron de las amenazas a la acción, y no era poco el aviso del peligro inminente.

Pero a aquel copero del rey que en su día se humilló por Israel y dispuso su corazón, pidiendo por la restauración de la ciudad, Nehemías, Dios lo capacitó no solo para encabezar la restauración, sino también le dio la sabiduría para entender cuándo tocaba parar la obra y organizar un plan de contingencia.

Y este era el plan: ninguna familia quedaba desarmada ni desprovista de protección, mirando cada una por su propia seguridad, mientras que los de la nobleza y los oficiales hacían también lo propio.

Jerusalén se encontraba en medio, de modo que todo lo que le rodeaba de muros hacia afuera era territorio enemigo.

Con todo esto y contra todo pronóstico, a  los adversarios no les quedó más que reconocer la mano de Dios echando por tierra sus planes, y desistiendo, dejaron continuar las obras en Jerusalén.

APLICACIÓN:

Así como a los retornados les tocó vigilar por su seguridad y estar preparados para afrontar cualquier ataque fortuito, la iglesia debe tener en cuenta que, durante su edificación, también va estar el adversario enviando atacantes por tal de que su cometido en la tierra no se pueda llevar a cabo.

Primeramente se inician las burlas y las amenazas verbales contra el que profesa su fe en Cristo. Más adelante se agravan los ataques introduciendo entre la iglesia a falsos maestros y falsos cristianos, de manera que procede activar el plan de contingencia, del cual, en este caso, advierte Pablo a los ancianos de Éfeso:

"Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos."
Hechos 20:28-30

Pues no solo por los hermanos, sino también por ellos mismos, tendrán que mirar los ancianos de la iglesia por tal de detectar al enemigo que se hace pasar por uno de ellos.

A veces Satanás obra usándose de falsos maestros en medio de la congregación, aunque también los mismos cristianos podemos dar pie a tropiezos y divisiones en la iglesia a causa de nuestra reminiscencia orgullosa en la carne.

Sobre este caso también instruye Pablo, a los de Tesalónica que, por haberse creído la falsa noticia de que ya se había dado la segunda venida del Señor Jesucristo, se creó una gran controversia en medio de la congregación.

"Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos."
1 Tesalonicenses 5:11-15

Por lo que vemos, nuestras malas actitudes hacia los hermanos son la puerta abierta al enemigo, por ende, nos toca desechar el orgullo en busca de la reconciliación.

Ya que mientras haya orgullo entre los hermanos no habrá lugar a reconciliaciones. Por esto, alguno debe desechar el orgullo y humillarse, para que la reconciliación sea posible.

Porque la restauración de la relación del creyente para con el Padre no se efectúa mientras existan pleitos y rencores en su corazón.

ACCIÓN:

Mi lectura y reflexión devocional de hoy me lleva a la autoconfrontación, llegándome directamente la redargución en el sentido en que suelo bajar la guardia en tiempos de aparente calma. Esto me supone dar lugar al orgullo propio, aquel que me hace caer fácilmente en las provocaciones del enemigo.

Aún me vienen a la mente un par de versículos que quiero añadir, los que me servirán para mantener la guardia, mirando no solo por mí, sino por los míos, para continuar con nuestra edificación mutua en Cristo.

"Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros."

"No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal."

(Santiago 4:6-7 y Romanos 12: 21)


















domingo, 2 de enero de 2022

ORACIÓN Y VIGILIA, Nehemías 4:9


ORACIÓN Y VIGILIA, Nehemías 4:9

"Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche."
Nehemías 4:9

REFLEXIÓN:

Si bien los retornados consiguieron levantar a más allá de media altura todo el amurallado de la ciudad, las amenazas no solamente no desaparecieron, sino que se endureció la hostilidad contra ellos por parte de Sanbalat y compañía.

Esta vez no se trataba de meras amenazas verbales, sino que en cualquier momento podrían encontrarse intrusos en medio de ellos para atacarles desde adentro, así de serio era el peligro.

La primera reacción que tuvieron fue la de orar a Dios, pero no por ello no se preocuparon de montar sus pertinentes  guardias y vigilias.

Y es que estos enemigos pretendían ser como esas zorras de las que escribió Salomón en su Cantar de los cantares:

"Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; Porque nuestras viñas están en cierne."
Cantares 2:15

Unas pequeñas alimañas casi imperceptibles entre medias de la poblada viña pero que, si no se cazan, echan a perder toda la vendimia.

APLICACIÓN:

Desde esta viña nos trasladamos hasta el huerto de Getsemaní, en momentos antes de que el Señor fuera arrestado por la guardia romana para ser llevado a su sacrificio.

Se presentaban situaciones muy peligrosas (no para Él, pues para esto Dios se hizo carne, para dar su vida por nosotros, sino para sus discípulos, quienes tendrían que mantenerse firmes en su Señor cuando todo esto aconteciera).

Estos acontecimientos tan inminentes como insospechados por sus discípulos,  requerían de una gran fortaleza en cada uno de ellos...

Jesús se apartó a sus tres más allegados, Pedro, Jacobo y Juan, para que lo acompañasen en una vigilia de oración.

"Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil."
Mateo 26:41

Ellos no aguantaron y se quedaron dormidos de principio a fin... Ya conocemos el resultado: Sus discípulos huyeron y Pedro le llegó a negar tres veces.

Las pequeñas zorras del enemigo habían conseguido morder esas viñas, a falta de la vigilia en la que debieron haber participado con su Señor.

Y es que el enemigo no fija su objetivo en aquel que está perdido, pues no supone un peligro para él, sino que se va a centrar en los que son de Cristo.

Se vivían momentos muy duros entre los hermanos judíos expatriados de la dispersión, durante el primer siglo. Pues estaban sufriendo persecuciones con graves torturas y amenazas de muerte por tal de forzarlos a abandonar su fe. Pedro les envió una carta de ánimo, fortaleza y sobretodo de alerta ante la dureza de las experiencias que les estaban e iban a estar aconteciendo.

"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo."
1 Pedro 5:8-9

Aquí vemos como ese ataque de pequeñas zorras a los discípulos, a base de crisis de miedo e incertidumbre cuando Jesús fue arrestado, ya adquirió otro nivel para con la iglesia de Cristo, mostrándose con la hostilidad de un león rugiente.

ACCIÓN:

Con la lectura y mi reflexión, pienso que conforme las obras en la muralla iban avanzando el enemigo iba endureciendo sus ataques contra los Israelitas.

Y esta ilustración es como una analogía del recorrido de todo cristiano hacia la perfección en Cristo. De manera que cuanto más avanza en su caminar, más hostil se muestra el enemigo.

Ahora, haciendo una mirada introspectiva, pienso que debería preocuparme bastante en el caso de no estar viendo ningún tipo de adversidad tratando de entorpecer mis pasos.

En cualquier caso, y antes de preocuparme, va siendo hora de que me acostumbre a llevar una vida más activa en vigilia y oración.

Mientras me ocupo, me aferro al siguiente pasaje:

"Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda."
Salmos 121:1-3













sábado, 1 de enero de 2022

EN MEDIO DE LA ADVERSIDAD, Nehemías 4:1-6


EN MEDIO DE LA ADVERSIDAD, Nehemías 4:1-6

"Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos. Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará. Oye, oh Dios nuestro, que somos objeto de su menosprecio, y vuelve el baldón de ellos sobre su cabeza, y entrégalos por despojo en la tierra de su cautiverio. No cubras su iniquidad, ni su pecado sea borrado delante de ti, porque se airaron contra los que edificaban. Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar."
Nehemías 4:1-6

REFLEXIÓN:

Ante el inicio de las obras de restauración del muro, pronto se levantaron sus detractores, aquellos que no dudaron en mostrar su burla y menosprecio por boca y ánimo de Sanbalat, gobernador de Samaria, juntamente con Tobías el amonita que se uniría a la causa de estorbar la obra en Jerusalén.

A pesar del contratiempo y la molestia de estos oponentes, sus ánimos fueron tales como para completar la restauración de todo el muro hasta la mitad de su altura.

Porque contra todo pronóstico y según el pensamiento de los de Samaria y los amonitas, cuya intención era que desistieran de su tarea, a cuanta más  presión, mayor era la diligencia del remanente.

No es nuevo que el pueblo de Dios se crecía ante las adversidades. El más claro ejemplo lo vemos con el asombroso aumento de la población Israelita en medio de las presiones y la esclavitud por parte de la autoridad Egipcia.

"Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel."
Éxodo 1:12

APLICACIÓN:

Hay que reconocer que la terquedad no deja de existir en el creyente, mientras está presente en esta tierra, por cuanto mantiene su naturaleza carnal.

Esta terquedad es la que provoca que la mayoría de cristianos solamente sepamos madurar "a base de palos", es decir, en medio de las adversidades, que es cuando el Espíritu nos inquieta a aferrarnos y fortalecernos en Cristo, hallando el  crecimiento a pesar del contratiempo.

Y es también por esta experiencia que lo aprendido ya no se olvida, sino que resta asegurado en lo amurallado del conocimiento de Dios, de la fe y de nuestra identidad en Cristo.

Y es tan esperable que el paso por dificultades provoque una reacción positiva en el crecimiento espiritual de cada cristiano, que Santiago se lo hace recordar a los creyentes judeo-cristianos que se encontraban dispersos a causa de las persecuciones y continuas amenazas de muerte, por tal de que  apostataran de su fe.

"Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna."
Santiago 1:2-4

Porque la adversidad evidencia la inutilidad del orgullo, produciendo así la humildad en el corazón del hombre y su  dependencia a Dios, reconociendo en Él su protección y fortaleza.

ACCIÓN:

Y como los Israelitas se multiplicaron en medio de la opresión Egipcia y el remanente consiguió completar su muro a pesar de sus opositores, así es que se ha de crecer en cada creyente el amor de Cristo y el perfeccionamiento en Él en medio de las adversidades.

Reconozco que me cuesta asimilar una vida de dificultades y que no quisiera salir nunca de mi zona de confort.

Por esto mismo voy a concluir mi reflexión sirviéndome de estas palabras de nuestro Señor Jesucristo:

"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo."
Juan 16:33



















ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17

ACTITUD VICTORIOSA, 2 Crónicas 20:15-17 Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén , y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: N...